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Guaidó asumió el control de los activos venezolanos en el exterior

Explicó que se busca evitar que Maduro se apropie de fondos en una eventual salida del poder. Estados Unidos sancionó a PDVSA

El autoproclamado presidente interino de Venezuela, el opositor Juan Guaidó, anunció ayer que asumió el control de los activos de Venezuela en el exterior para evitar que el mandatario Nicolás Maduro acabe con los recursos en una eventual salida del poder.

"A partir de este momento iniciamos la toma del control progresivo y ordenado de los activos de nuestra República en el exterior para impedir que en su etapa de salida  el usurpador y su banda busquen raspar la olla (agotar)", dijo en un comunicado difundido en redes sociales.

Al mismo tiempo, Washington anunció sanciones contra la petrolera estatal de Venezuela, PDVSA, y señaló que su filial en ese país, Citgo, seguirá operando siempre que sus ganancias se depositen en una cuenta bloqueada en Estados Unidos, lo que aumenta la presión sobre el gobierno de Maduro.

En su nota, Guaidó, presidente del Parlamento de mayoría opositora, aseguró que empezará el proceso de nombramiento de las juntas directivas de PDVSA y Citgo para “iniciar la recuperación” de la industria, “que hoy pasa por un oscuro momento”.

Guaidó precisó que propondrá al Congreso que tome "las medidas necesarias para garantizar la mayor transparencia y control en el uso" de esos recursos.

"Tomamos esta decisión para garantizar que Citgo siga siendo de los venezolanos", manifestó el líder opositor, quien se autojuramentó como mandatario interino el miércoles pasado luego de que el Parlamento declaró "usurpador" a Maduro.

El segundo gobierno de Maduro es considerado ilegítimo por Estados Unidos, la UE, Canadá y una docena de países latinoamericanos -integrantes del Grupo de Lima- que tildan su reelección de fraudulenta.

El agravamiento de la crisis ocurre en pleno colapso económico en Venezuela, con su petrolera en default y en su nivel más bajo de producción en 30 años, escasez de alimentos y medicamentos y una hiperinflación que el FMI proyecta en 10.000.000% este año.

Mientras tanto, el secretario del Tesoro norteamericano, Steven Mnuchin, detalló que las sanciones que acaba de aplicar Estados Unidos sobre PDVSA impiden a Maduro desviar activos de Venezuela hasta que el poder pueda ser transferido a un gobierno de transición o un nuevo gobierno elegido según las normas democráticas.

"Estados Unidos está responsabilizando a los autores del trágico declive de Venezuela", resaltó Mnuchin en rueda de prensa en la Casa Blanca. 

El Parlamento venezolano declaró "usurpador" a Maduro por iniciar el 10 de enero un segundo mandato que considera ilegítimo por ser resultado de elecciones  "fraudulentas".

"Hacemos un llamado a nuestros aliados y socios para que se unan a Estados Unidos en reconocer al presidente interino Guaidó y en impedir que Maduro pueda acceder a fondos", expresó Mnuchin.

El secretario del Tesoro enfatizó que estas sanciones a PDVSA "ayudarán a evitar que Maduro desvíe los activos de Venezuela y los conserve para el pueblo de Venezuela".

Mnuchin aseguró que Estados Unidos ha emitido licencias temporales  para garantizar que las refinerías de Estados Unidos, el Caribe y  Europa que dependen del crudo venezolano puedan seguir comprando petróleo de PDVSA, pero afirmó que muchas habían tomado ya medidas para buscar otras fuentes.

"El camino hacia el alivio de las sanciones para PDVSA es a través de la transferencia expedita de su control al presidente interino o un gobierno posterior, elegido democráticamente", subrayó Mnuchin.

Devaluación de casi 35%

Por otro lado, Venezuela devaluó este lunes su moneda 34,83%, con lo cual equiparó la tasa oficial del dólar con la del mercado negro, que el gobierno de calificaba de "criminal".

Como resultado de un nuevo mecanismo cambiario puesto en marcha ayer, la cotización fue fijada en 3.200 bolívares por dólar frente a 3.188,62 del sitio web dolartoday.com, principal referente del mercado paralelo.

El esquema incorpora una plataforma tecnológica operada por la  firma privada Interbanex con autorización del Banco Central de  Venezuela (BCV) para intermediar entre privados y operadores como  bancos.

"El tipo de cambio será el que defina la oferta y demanda", señaló Interbanex, en un país donde ha regido un férreo control cambiario desde 2003, que le otorga al Estado el monopolio de las divisas.

Los especialistas urgen a Maduro eliminar esa política de intervención para enfrentar la grave crisis económica que padece el país caribeño.

Por otro lado, el papa Francisco,    en declaraciones a bordo del avión que lo condujo de Panamá a Roma, admitió ayer que teme "el derramamiento de sangre" en Venezuela y que le "aterra" la violencia que podría desatarse por la crisis política.

"¿Qué es lo que me asusta? El derramamiento de sangre", aseguró  ante los cerca de 70 periodistas que lo acompañaban.

El Pontífice argentino reiteró que desea una "solución justa y  pacífica" y reconoció que no se pronunciaba “sobre lo que hay que hacer porque sería una imprudencia pastoral” de su parte y “haría daño”.

"Tengo que ser equilibrado. No me gusta la palabra equilibrado. Tengo que ser pastor. Y si necesitan ayuda, de común acuerdo, que la pidan. Eso sí", recalcó abriendo la posibilidad de una suerte de mediación.

"Si yo entrara a decir hagan caso a estos países o a estos otros, me metería en un rol que no conozco, sería una imprudencia pastoral de mi parte y haría daño", remarcó.

Francisco confesó que analizó mucho las declaraciones hechas  cuando rompió el silencio sobre Venezuela durante su estadía en Panamá.

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