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Un sismo de magnitud 4,6 volvió a sacudir Venezuela mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes

El nuevo movimiento telúrico se produjo en medio de las tareas de rescate tras los devastadores terremotos de la semana pasada, que ya dejaron más de 1.400 muertos

 

Una fuerte réplica de magnitud 4,6 volvió a sacudir a Venezuela en la mañana de este lunes, generando alarma en la población y obligando a evacuar edificios en distintas ciudades, mientras continúan las tareas de búsqueda de sobrevivientes tras los terremotos que azotaron al país días atrás.

El epicentro del movimiento se ubicó a unos 17 kilómetros al norte de Caraballeda, en la costa caribeña, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos. Aunque no se reportaron nuevos daños de gravedad de manera inmediata, el sismo fue percibido con intensidad en zonas ya afectadas por los derrumbes.

En la capital, Caracas, y en la ciudad portuaria de La Guaira, los residentes volvieron a salir a las calles en medio del temor por nuevas réplicas, en una región donde equipos de rescate locales e internacionales continúan trabajando entre los escombros.

El balance oficial actualizado indica que los terremotos registrados la semana pasada dejaron al menos 1.450 muertos y más de 3.150 heridos, mientras que miles de personas continúan desaparecidas.

A pesar del paso de las horas, los equipos de emergencia —integrados por brigadistas de distintos países como Estados Unidos, México, Chile y España— continúan logrando rescates con vida, lo que mantiene la esperanza en medio de la tragedia.

Las autoridades informaron que más de 2.600 rescatistas internacionales participan de las tareas, apoyados por maquinaria pesada y perros entrenados para la búsqueda bajo escombros.

En paralelo, el Gobierno anunció la continuidad de la suspensión de clases en todos los niveles educativos por al menos una semana más, debido a los daños estructurales registrados en escuelas y edificios públicos.

Mientras tanto, la población sigue enfrentando la incertidumbre en un escenario marcado por la destrucción, la pérdida de vidas y la persistencia de réplicas que mantienen en vilo a las zonas más afectadas.