La actividad, realizada pasado el mediodía, reunió a familiares de personas con discapacidad, a prestadoras de servicios y también a pacientes que ven en peligro la continuidad de sus terapias.
Además, tomaron la palabra jubilados y jubiladas, sector que también se ve perjudicado por el veto de Milei.
Esta movilización, a diferencia de las que ya se habían realizado previamente (la última fue el 29 de mayo), congregó a un nutrido grupo de dirigentes del plano local y provincial.
Fueron varias las voces que tomaron protagonismo en la soleada jornada villamariense. Entre ellas estuvo la de la psicopedagoga e integrante de los grupos Hablemos de Autismo y Neurodiversidad, Virginia Genne.
La profesional hizo saber su disgusto con la medida que firmó Milei horas antes. “Nos vetó el reconocimiento urgente de una emergencia nacional en discapacidad; nos vetó el refuerzo presupuestario que hubiera permitido garantizar el acceso a prestaciones esenciales de salud, educación, transporte, y apoyo para una vida independiente, derechos fundamentales de cualquier persona en cualquier lugar del mundo”, afirmó ante sus pares, que llegaron en buena cantidad a la Plaza Centenario.
Y siguió: “Nos vetó la posibilidad de que el estado intervenga activamente ante la falta de pagos; nos vetó la creación de una mesa de seguimiento nacional, con participación de las personas con discapacidad, sus familias, organizaciones de la sociedad civil y prestadores; nos vetó el principio de que los derechos no pueden depender del humor de los mercados, los derechos no se recortan”.
Conmovieron las palabras de Emma Soria, una jubilada de 70 años de Villa María que llegó a la marcha por iniciativa propia. “Soy una ciudadana que aportó toda su vida, trabajé duro desde los 14 años para terminar jubilándome por 350 mil pesos”, exteriorizó.
“Quisiera preguntarle a alguien con coherencia cómo se vive con 350 mil pesos”, amplió, a lo que sumó: “El Presidente fue el primero en faltarnos el respeto, tratándonos de viejos meados, diciendo que somos un estorbo. Según él, los jubilados no pasan hambre, porque sino las calles estarían llenas de muertos”.
Más voces
Antes de la marcha, el intendente Eduardo Accastello se había pronunciado en el mismo sentido, haciendo saber su rechazo a la medida que adoptó el Presidente. “La ley de Emergencia en Discapacidad no puede ser vetada ni ignorada”, publicó en la red social “X”.
Presente en la marcha, el presidente del Concejo Deliberante, Juan Pablo Inglese, aseguró que “no hay discusión cuando lo que está en juego son los derechos del colectivo de discapacidad, las instituciones y las familias”.
Entre los concejales y las concejalas que participaron, también estuvieron Natalia González, Evelyn Acevedo, Felipe Botta, José Cativelli y Silvina Irusta.
Lo propio hicieron las legisladoras Verónica Navarro Alegre y Karina Bruno, el exintendente Martín Gill, el defensor del Pueblo Rafael Sachetto, y los secretarios municipales Agustín Turletti Mino y Julián López, entre otros dirigentes de índole local y provincial.