Villa María | vicario | Richmond | control

La microbióloga moldense que trabaja en el laboratorio que fabrica la Sputnik V

Alicia Vicario es egresada de la UNRC y desde hace 20 años se desempeña en la firma Richmond. Hoy, como "asociada a la Gerencia de Calidad", dijo que el desafío de elaborar la vacuna marca un hito para el país y para esta generación

Desde hace 20 años, Alicia Vicario, microbióloga oriunda de Coronel Moldes, trabaja en Laboratorio Richmond, que tiene a su cargo la fabricación de Sputnik V en el país.

La joven profesional, con una vasta trayectoria, contó de su labor y señaló que es un “hito para el país y esta generación el poder ser protagonistas de un hecho tan importante”.

Alicia es egresada de la Universidad Nacional de Río Cuarto y actualmente se desempeña como “asociada a la Gerencia de Calidad” en el laboratorio nacional, puesto en el que hoy trabaja para optimizar los procesos.

En esta instancia de la elaboración de Sputnik está participando en todo lo relacionado con el control de calidad.

Transmitiendo una enorme pasión por la tarea, y en diálogo con Puntal, contó de su trabajo en el laboratorio. Así también, se refirió al nuevo desafío que se lleva adelante desde la empresa.

“Cuando egresé de la UNRC estuve dos años con una beca en Río Cuarto del Conicor haciendo investigación. Pero sentí que no era lo mío. Entonces empecé a buscar trabajo y en el 99 consigo un puesto en Capital Federal, en otro laboratorio, y decidí venir a trabajar acá”.

A los siete meses de estar instalada allí, fue convocada vía e-mail por el Laboratorio Richmond para una entrevista laboral. “Evidentemente, yo había mandado currículums a varios lugares y lo encontraron en su base de datos y me llaman”, relató Vicario.

Consultada sobre lo que significa para el país el poder elaborar la Sputnik V, resaltó: “El laboratorio está muy preparado y tiene excelentes profesionales, excelentes colaboradores a todo nivel como para encarar un proyecto de este tipo”.

Admitió que no se trata de una labor simple: “Pero hay un equipo excelente de trabajo y se va a lograr. Además el dueño, Marcelo Figueiras, está muy pendiente y trabajando para que esto suceda”.

Y agregó la microbióloga moldense: “El hecho de que un laboratorio argentino tenga la posibilidad de producirla es genial. Es un gran aporte, independientemente de los colores políticos y de la opinión en general”.

A su vez, Alicia Vicario dijo que es un hito para esta generación de profesionales el ser protagonistas de este hecho.

“Nuestros abuelos vivieron guerras, pasaron hambrunas, cuando yo era chica fue la guerra de Malvinas. Y ahora estamos ante un hito mundial que me parece sumamente importante y somos protagonistas. Y lo estamos viendo desde adentro”, recalcó.

Vicario mencionó que desde el primer día de la pandemia están trabajando. “Nosotros no tuvimos cuarentena.La industria farmacéutica no tuvo cuarentena. Somos esenciales y en sólo 15 días armamos protocolos para cuidarnos y cuidar a la gente”.

Resaltando en todo momento el profesionalismo de quienes están trabajando en el proceso de elaboración de la vacuna, tanto del laboratorio como otros tantos investigadores que están aportando a la labor, no dudó sobre que se llegará a un muy buen resultado.

Carrera ascendente

En febrero de 2000 ingresó a trabajar, primero como microbióloga en el laboratorio de control de calidad. Recuerda que cuando llegó fue informada de que la supervisora del lugar había renunciado y así también un analista. “Así, con la experiencia que traía de 7 meses en el otro laboratorio, empecé a leer los procedimientos y me hice cargo del área de Microbiología”.

Como profesional del área su tarea era realizar una serie de controles a los medicamentos antes de que salieran al mercado. A su vez, también su labor implicaba controles ambientales en las áreas de elaboración de los fármacos. “Se controla desde el aire hasta el agua”, destaca.

Así también, desde su área se encargaba de hacer validaciones, que son controles que definen si la técnica utilizada es capaz de encontrar microorganismos.

En 2005 decidió alejarse de la firma para adquirir experiencia en otros aspectos de la industria farmacéutica, pero dos años después regresó.

CMoldesVicario1.jpg

“En ese momento me dan la supervisión del laboratorio de microbiología y en 2010 me ofrecen la jefatura del laboratorio de Control de Calidad Completo. Y paso a tener a cargo 20 personas. Luego paso a la Gerencia de Calidad, con 52 personas”, menciona.

El año pasado fue nombrada “asociada a la Gerencia de Calidad”, puesto en el que hoy se encarga de pensar sobre la optimización de procesos.

Unidos tras una misma meta

Consultada sobre cómo analiza el modo en que se actuó ante la pandemia en el país, sostuvo: “Se maneja como se puede, con las idiosincrasias de nuestro país. Creo que es un tema complejo de analizar y no es momento de ponernos a ver quién hizo las cosas bien o quién pudo hacerlas mejor. Lo importantes es ponerle fuerza e ir para adelante”.

Y resalta una vez más el factor humano, de los profesionales tanto del Laboratorio Richmond, que está haciendo la vacuna, como de investigadores que aportan desde sus áreas.

“Todos unidos para que salga lo mejor posible y podamos, aunque no erradicarla, sí tener un mayor control de la pandemia. Reducir el riesgo y el número de muertes ya es más que suficiente”, concluye.

Patricia Rossia