Cuando Vicentin ya había superado todos los límites crediticios e, incluso, había dejado de cumplir con sus obligaciones, el Banco Nación le siguió dando fondos a pesar de que, en ese acto, violaba las normativas propias y las del Central. Así lo asegura Claudio Lozano, actual director del Nación, que investigó desde adentro el caso Vicentin y cuya visión contribuyó a enfocar la postura del gobierno de Alberto Fernández sobre la empresa, una de las cinco cerealeras más importantes del país.
Lozano enumera una extensa serie de irregularidades en las que hay complicidades políticas de la conducción anterior del Nación y sostiene que la actual situación de Vicentin, al borde de la quiebra, es incomprensible.
El economista habló con el programa Mensaje Directo, que se emite por Somos Río Cuarto y Quatro TV.
- Vicentin ha ocupado la agenda pública en las últimas semanas por el proyecto de expropiación. Pero hay otro capítulo que es el referido a los 18.000 millones de pesos que le otorgó el Banco Nación.
- No sólo el Banco Nación. También están el Provincia, el Banco Ciudad de Buenos Aires, el Banco de Intercambio y Comercio Exterior. Digamos que Vicentin ha hecho uso del crédito de la banca pública de manera significativa. Son unos 23.500 millones de pesos, de los cuales el crédito más importante es el del Nación y, ciertamente, durante el año 2019 ese crédito, que es para financiar exportaciones, en realidad tiene un trámite absolutamente irregular. De alguna manera la Justicia tendrá que definir qué tipo de calificación merece. Está clara la responsabilidad política en la irregularidad que existió y que consiste en lo siguiente: en primer lugar, para recibir un crédito todo cliente de un banco tiene una calificación. Esa calificación define hasta qué monto de crédito está en condiciones de recibir. Vicentin tenía una calificación que le ponía un límite de 8.333 millones de pesos a comienzos de 2018 y a comienzos de 2019 ya había superado claramente esa calificación, ese límite, y se encontraba cerca de los 11.000 millones de pesos. En abril de 2019, cuando se vencía esa calificación, ya Vicentin tenía 13.000 millones de pesos de crédito y, consecuentemente, no podía recibir nada más, sino que debía cancelar. A pesar de que tenía la calificación vencida, se le prorrogó de manera irregular su calificación hasta el mes de julio y en agosto ya Vicentin no sólo estaba violando la norma interna del Banco Nación, sino que también comenzaba a violar la norma que define el propio Banco Central y que es que ningún cliente, ninguna gran empresa, puede representar con su deuda más del 15% del patrimonio de la entidad financiera que le presta. Y, claramente, Vicentín estaba por encima, con más de 18.000 millones de pesos, de ese 15%. Estaba entre el 18 y el 20% del patrimonio del Banco Nación. Por lo tanto, no había ninguna otra cuestión que cancelar créditos y, sin embargo, a partir de agosto Vicentin directamente no cancela absolutamente nada y en noviembre, a pesar de que su calificación estaba vencida, de que violaba la norma del Banco Nación, de que violaba la norma del Banco Central y de que no pagaba ni cancelaba nada desde agosto, se le renuevan 105 millones de dólares de manera absolutamente irregular. Todo esto en el marco, además, de la existencia de una cuenta en el Banco Nación de la sucursal Reconquista, por donde ingresaban los dólares de las exportaciones de Vicentin. Allí entraron unos 790 millones de dólares entre agosto y diciembre, el mismo período en el cual Vicentin no cancelaba los vencimientos. Esa cuenta estaba en garantía del crédito, por lo cual las autoridades que encabezaba González Fraga podrían haberse cobrado directamente de esa cuenta la deuda que Vicentin tenía con el Nación. Esto tampoco lo hicieron y cuando ingresamos al banco esta cuenta ya estaba vacía.
- ¿Qué destino tuvieron esos 18.000 millones?
- Mirá, la situación de Vicentin es por de más comprometida, extraña, opaca, confusa. No sólo son el Banco Nación y la banca pública. Vicentin ha dejado un tendal de 2.638 acreedores. Implica una estafa generalizada, tanto a sus trabajadores como a 1.800 productores que quedaron colgados del pincel, más la banca pública, más proveedores de bienes y servicios, más entidades financieras del exterior. En realidad, Vicentin implica una deuda de 1.419 millones de dólares. ¿Qué fue lo que pasó con Vicentin? Es algo que Vicentin deberá explicar. Hasta ahora no lo ha hecho, es absolutamente incomprensible. Es una empresa que ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos 14 años y particularmente en los últimos cuatro de Macri. Es una empresa que fue parte del lote de los ganadores, no de los perdedores. Pasó de ser la empresa número 19 en el ranking de las primeras 200 empresas a ser la empresa número 6. Se transformó en una potencia agroexportadora argentina y en ese contexto, de repente, en diciembre deja colgados a todos sus acreedores. Lo que sí está claro es que desde 2014 en adelante Vicentin inicia un proceso por el cual comienza a instalar empresas en el exterior. Incluso inscribe su holding, la empresa madre, controlante de las más de 20 empresas que tiene el grupo, en Uruguay. Establece subsidiarias en Uruguay, Paraguay, Brasil, España. Pone en marcha un conjunto de empresas offshore. Todo un conjunto de maniobras que ciertamente permiten pensar que Vicentin comenzó un proceso de derivación de recursos al exterior. Por lo tanto, todas estas cosas van a ser seguramente materia de investigación judicial. Hay una causa penal que está en Comodoro Py. El fuero federal imputa a la anterior conducción del Banco Nación y a la conducción de Vicentin. Hay una causa penal en Uruguay por lavado de activos. Hay causas penales en Rosario por haber defraudado productores. Acá la intervención que está planteada sobre la empresa, ya sea en el marco de la expropiación o de la propuesta hecha por el gobernador de Santa Fe, va a tener que investigar las maniobras de Vicentin con sus empresas en el exterior. Francamente, es una situación sumamente extraña la que caracteriza a este grupo y la verdad es que uno supone la posibilidad de maniobras casi delictivas. De hecho hay muchas denuncias por parte de la Afip con respecto a la subdeclaración de exportaciones.

