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Una pareja de jubilados vendió todo y ahora viajan en motorhome

Pablo y Marisel, oriundos de Río Tercero, pero con familia en Villa María, han tomado una enorme decisión de vida, recorrer y vivir a bordo de su vehículo. Esta semana parten con destino a Ushuaia. Luego, el desafío será México

“Y a rodar, y a rodar, mi vida, a rodar mi amor”, reza uno de los tantos hits de Fito Paez. Y bien podría ser la canción que acompañe esta historia de amor y de vida.

Pablo Ávalos, de 60 años, y Maricel Molina, de 56, están juntos hace 33 años y son de Río Tercero. Tuvieron dos hijos, Yoel y Pablo, el primero es mecánico y vive en Villa María, el otro es cheff y vive en México.

Desde hace unos años se subieron a un sueño que hoy es una realidad. De a poco, Pablo se fue desprendiendo de la empresa de parquización de la que era dueño y que manejó durante 32 años.

Vendió maquinas, camionetas y todos los elemenos de trabajo. Fueron tres años de pensar y planear el viaje que hoy es un hecho.

Salieron de su ciudad hace diez días, se instalaron en Villa María para pasar unos días con su nieto de 4 años y mimarse mutuamente antes de subir a la ruta con destino a Ushuaia. Al regreso del sur, en febrero aproximadamente, van a ir por el gran anhelo, llegar a México y visitar a su otro hijo.

“Es una aventura loca que hace unos años venimos proyectando y ahora tenemos la intención de cumplir con el deseo”, dice Marisel con los ojos llenos de lágrimas.

“El sueño comienza cuando Pablo tuvo un problema de salud. Él estaba en un pozo muy complicado y decidimos comprar un motorhome. La vi en Mendiolaza y hacia allá fui, la compré y ahí empezó otro deseo. Creo esa compra fue el empuje necesario para que él saliera adelante”, agregó la mujer visiblemente emocionada.

La pareja cuenta: “Le hicimos reformas, era de un matrimonio, estaba muy básica, mi hijo y mi nuera la hicieron nueva, con cosas recicladas, y así la disfrutamos e hicimos muchos viajes por el país. Hasta que decidimos hacer el viaje definitivo y la reformamos toda; muchos nos decían que es el lugar donde vamos a vivir, con lo cual había que mejorarla y es como está ahora”.

El vehículo Renault Trafic modelo 1993 se traslada con gnc y tiene electricidad de 220, que es generada por un panel solar que le da vida a la heladera y a la “casa”. Además tienen agua caliente en la cocina y en la ducha, un baño que es un lujo y 100 litros de agua limpia lleva también. Además de otras comodidades y muebles como la mesa y la alacena”.

Respecto de la mecánina ante alguna falla que tenga el vehículo: “Aprendí, mi hijo es mecánico, y después por youtube donde ahí está todo. Una de las cuestiones por las que elegimos este vehículo es porque no es tan complejo de mantener y sobre todo con la electrónica.

“Vamos a viajar al sur, allí recorreremos esa región del país y luego retomaremos a Córdoba. Haremos un poco de nieto y familia y luego partiremos a México, que es nuestro gran desafío, ahí vive un hijo que hace dos años no vemos y lo vamos a ir a ver”, cuenta Marisel.

-¿Cuánto han pensado y programado este viaje?

-Pablo: Somos conscientes de que es un nuevo viaje, que será distinto a todos los que hemos hecho. Tenemos cierta incertidumbre de cómo será, pero estamos convencidos de la idea.

Además Ávalos agrega: “Muchas veces escucho a la gente que dice, ‘yo quisiera largar todo e irme’. Todos lo pueden hacer, hay que tomar la decisión, desprenderse de cosas, dejar el trabajo, la familia y todo lo que edificó para cumplir un sueño. Nosotros no lo organizamos de un momento a otro, son tres años que venimos planificando. Hemos vendido todo menos la casa, sólo quedó el servicio de luz”.

-¿Cómo se explica la sensación de viajar sin tiempo ni fecha de regreso?

-Nos vamos sin tiempo. Pero sabemos que en febrero comienzan los vientos fuertes y al ser un vehículo tan alto se complica con los vientos, creemos que para esa fecha estaremos regresando.

Sobre cómo van a solventar el viaje la pareja comenta: “La idea es hacer artesanías, tenemos una jubilación mínima y no es fácil pero nos vamos a ir ayudando. Si no tenemos cómo mover en determinado lugar esperaremos a cobrar la jubilación y seguiremos viaje”, así, con esa tranquilidad y paz van por el sueño.

-¿Qué dejan que les costó soltar?

-Lo que más conmueve es la familia, particularmente nuestro nieto villamariense, que tiene 4 años, que lo vemos muy seguido y que por otra parte es el único. Con lo cual es muy significativo para nosotros. Los amigos están pendientes, salimos de Río Tercero hace diez días y nos llaman por video llamadas, nos preguntan y sinceramente parece que no, pero se siente algo en la panza.

Marisel y Pablo dicen que se complementan muy bien, son un equipo. Él cocina y ella hace las artesanías. Un punto para destacar es que se han hecho vegetarianos por la versatilidad de las verduras a la hora de transportarlas, a diferencia de las carnes. “Si se llega a romper el vehículo por cualquier cosa, la carne se pierde por mal estado y además necesitas capacidad en la heladera que no la tenemos”.

Para finalizar, la pareja dice: “Estamos muy orgullosos, somos agradecidos, por eso llevamos ropa para entregar a los lugares que vayamos. Estamos muy ansiosos, la idea es disfrutar todo lo que podamos”, concluyen. Y no caben dudas de que así será, un bello ejemplo de decisión de vida.