El Estado y el privado: con el desafío y la necesidad de proteger la historia
Desde el Colegio de Arquitectos fueron claros al sostener que la legislación es importante, pero que se precisa la asignación de presupuesto para cuidar el patrimonio. El trabajo en conjunto entre ambos sectores es fundamental para la conservación de las casonas
Gustavo Martinotti, titular del Colegio de Arquitectos Regional 5, valoró los esfuerzos que hace el Municipio junto a la entidad para proteger el patrimonio local.
Destacó la legislación vigente por la valoración y la amplitud que tiene pero manifestó la necesidad de que se asigne un presupuesto.
“La defensa no es solamente una cuestión de obras. El patrimonio es cada elemento que haga parte de la historia: una fecha festiva, una obra de arquitectura, un monumento, un documento o alguna cuestión cultural”, explicó.
Y sostuvo que “para las gestiones públicas darle protección a todos esos elementos es complicado y es entendible. Y también es complejo para un privado que posee algo patrimonial, que se lo protega y que se lo cuide. Genera un costo que no tiene beneficio”.
Y señaló como caso paradigmático la Casa Eiffel que “debería no estar en manos de privados sino en manos públicas. Pero el Estado tampoco puede comprar todas las propiedades”.
De igual manera, ponderó el diálogo que se mantiene entre el Colegio y el Municipio. Y valoró el interés que hay en todos los involucrados por proteger el patrimonio local.
Los diálogos y la buena predisposición entre el Estado y el sector privado es una buena señal. Juntos afrontan el desafío de diseñar estrategias para cuidar la valiosa, rica singular arquitectura de Villa María.
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Destacó la legislación vigente por la valoración y la amplitud que tiene pero manifestó la necesidad de que se asigne un presupuesto.
“La defensa no es solamente una cuestión de obras. El patrimonio es cada elemento que haga parte de la historia: una fecha festiva, una obra de arquitectura, un monumento, un documento o alguna cuestión cultural”, explicó.
Y sostuvo que “para las gestiones públicas darle protección a todos esos elementos es complicado y es entendible. Y también es complejo para un privado que posee algo patrimonial, que se lo protega y que se lo cuide. Genera un costo que no tiene beneficio”.
Y señaló como caso paradigmático la Casa Eiffel que “debería no estar en manos de privados sino en manos públicas. Pero el Estado tampoco puede comprar todas las propiedades”.
De igual manera, ponderó el diálogo que se mantiene entre el Colegio y el Municipio. Y valoró el interés que hay en todos los involucrados por proteger el patrimonio local.
Los diálogos y la buena predisposición entre el Estado y el sector privado es una buena señal. Juntos afrontan el desafío de diseñar estrategias para cuidar la valiosa, rica singular arquitectura de Villa María.