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El karaoke ya es un clásico en las noches de Villa María

Antonio Alves, propietario del Café de la Música, continúa apostando al cantobar como hace 16 años, cuando fue el pionero en la ciudad. Todos los jueves y domingos los aficionados al canto de toda la región tienen sus shows

La palabra karaoke traducida literalmente del japonés significa “orquesta vacía”, música sin ninguna pista vocal.

En la práctica, es un artilugio que nos permite a cualquiera de nosotros cantar una canción popular sin preocuparnos por lograr el rango vocal correcto: cantar aunque no seamos cantantes.

Y de ahí es exactamente de donde vino la inspiración para el karaoke, en 1971.

Aunque el primer bar de karaoke de Estados Unidos abrió en Los Ángeles en 1982 y pronto se convirtió en una sensación mundial.

En Villa María, Antonio Alves, en el año 2006, les abrió la puerta a todos aquellos cantantes que lo hacen por pasión.

Para ahogar penas o para fingir ser un famoso cantante pop en el escenario de un espectáculo repleto, el karaoke es una forma de entretenimiento que casi nadie puede resistir.

Es muy raro pasar por un establecimiento de karaoke y no ver a alguien cantando en el micrófono mientras se divierte con amigos.

La noche de Villa María tiene un clásico, una parada obligada de aquellos que alguna vez soñaron ser una estrella musical.

Antonio Alves, propietario e ideólogo del karaoke en Villa María, comentó: “Nosotros abrimos el Café de la Música en la calle San Luis y Bulevar Alvear en el año 2006. La idea surgió porque notaba que había éxito en otros lugares. Comenzamos con 10 personas, luego se fue incrementando y fue una verdadera fiesta”.

-¿Cómo surgió la idea?

-Mi idea era sacar un poco la gente del centro y resultó. Lo hacíamos los días miércoles, jueves y domingo. Entraban más de 200 personas. Ahí cantaban una mujer de 80 y una chica de 15. Todo se mezclaba.

Al principio costó. En Villa María no estaba instalada la modalidad del bar que yo proponía. Con el tiempo se sumaron otros comercios pero no siguieron.

Alves cuenta que donde está ubicado ahora es la tercera locación que tiene el bar desde el 2006.

“Luego nos mudamos a la peatonal frente a la plaza en San Martín y Buenos Aires. La pandemia nos hizo mudar de nuevo y actualmente estamos en Hipólito Yrigoyen 85, donde por supuesto hacemos el karaoke los jueves y domingos. Todavía la situación no es óptima para hacerla los miércoles”.

-¿Qué explicación le encuentra a la vigencia del karaoke?

-Hasta los psicólogos dicen que hace bien cantar. Son 70 personas las que vienen ahora en invierno y en verano más de 120 y entre ellas hay 30 cantantes, es impresionante cómo se disfruta.

-¿Alguna vez realizó algún concurso de canto entre los participantes?

-Acá vienen a cantar por el gusto de hacerlo, alguna vez hicimos eso de premiar por aplausos, pero la gente hacía ganar al que por ahí no cantaba tan bien y los que sí lo hacían se quejaban (risas). Por eso no lo hicimos más. Sí en forma privada le hago llegar algo al que lo hace bien y también a aquellos que quizás no cantan tan bien pero son divertidos.

-¿Desde qué lugares llegan a cantar?

-Viene gente de Bell Ville, Pampayasta, Morrison, toda la región. Esta instalado desde hace años que hay karaoke. Si es feriado al otro día se llena. Hace 16 años que lo hacemos y cuido mucho el ambiente. La gente se anota a medida que va llegando. Cada uno canta una canción, dependiendo la gente, a veces se dan tres vueltas y otras, una.

Respecto de cómo es la primera vez ante público, comentó: “Al principio les da miedo, si nunca cantó se nota el pudor de pararse delante de la gente. Con el tiempo no se va más. Cada vez que uno va a cantar corre con esa adrenalina de la previa y luego cuando recibe el aplauso la cara es de felicidad absoluta. Es una descarga”.

Alves agregó: “A veces me pasa que les digo: ‘¿Te acordás de que no te animabas a cantar?’ y ahora lo hacen bárbaro. Otros tienen el equipo en la casa y ya vienen afiladitos para cantar acá”.

“La idea es seguir, a mí me reditúa y me encanta. Se genera un hermoso ambiente y me pone feliz que así sea”, precisó.