“Viaje” fue el tema que lo introdujo en el escenario, mientras los alaridos se hacían escuchar varias cuadras a la redonda. “En este viaje soy un pasajero con los pies descalzos, con el alma en vuelo”, cantó a viva voz.
“La yapa”, “De esas que te hacen llorar”, “Sin memoria” y “Donde hay amor no hay olvido” fueron parte del cancionero de Rojas, que enamoró e hizo suspirar a miles con cada estrofa.
Y porque la noche era para los grandes, en la continuidad de la fiesta villamariense entró al escenario Soledad Pastorutti, quien al cierre de esta edición hacía vibrar al público con su voz. Más adelante sería el turno del Chaqueño Palavecino, Luciano Pereyra y Los Tekis, protagonistas de la velada inaugural.
El inicio
Como ya es habitual desde hace varios años, los primeros momentos de la noche folclórica fueron para los elencos que ganaron los certámenes de las dos históricas peñas del Recorrido Peñero: la Agrupación Folclórica y Los Soñadores. Mientras el público ingresaba y tomaba su posición en las gradas, sonaban los primeros acordes de guitarra. Tuvieron su gran debut en el escenario, por un lado, el Dúo Chakaymanta, que obtuvo el pasaje al Festival al destacarse en la peña de la Agrupación. Lo propio hizo Leonardo Miranda, quien salió victorioso en Los Soñadores.
Siguiendo el hilo musical, salieron a escena en la primera parte de la noche Los Arrayanes, elenco que representó a Villa María en el escenario, haciendo un recorrido por su rica historia, que hoy tiene 27 años.
“¡Buenas noches Villa María!”
La locución inicial, la presentación, esa que siempre hizo el inolvidable maestro de ceremonia, Miguel Borsatto, fue llevada adelante por el conductor local Leo Roganti.
En su discurso, el enérgico conductor de TV (todas las mañanas se lo puede ver en Canal 20) anticipó que iba a vivirse “una noche histórica en el escenario Hernán Figueroa Reyes”. Además, recordó a “aquellos pioneros que, a mediados de los 60, soñaron con un Anfiteatro, con un Festival”.
Vale precisar que el evento máximo de la Villa también cuenta con la conducción de la esplendorosa Agustina Vivanco.