Y si de fervor y color se trata, obviamente hay que hablar de la hinchada celesta y blanca, que llegó en gran número primero a Kansas y luego a Dallas, sedes de los dos primeros encuentros de la “Scaloneta”.
Como no podía faltar, Córdoba le aportó toda su alegría, frescura e ingenio a la cita máxima del fútbol, con simpatizantes que dieron que hablar ante los ojos del mundo.
Entre los miles de hinchas que viajaron desde el centro del país, aparecieron tres estrellas doradas, personificadas por Lucas, Pedro y Martín, tres villamarienses que, al igual que el astro Lionel Messi, también están haciendo de las suyas en el Mundial, siendo los más buscados por medios nacionales e internacionales.
Llevando las inscripciones de los tres mundiales ganados (1978, 1986 y 2022), y acompañados por “Estrellín”, una pequeña estrella plateada, a quien definen como el título que está en proceso de gestación (2026), los villamarienses ya se hicieron famosos y hasta fueron entrevistados por periodistas de la talla de Martín Souto, el “Pollo” Álvarez y Sofía Martínez, ante quienes pidieron apoyo para seguir viviendo la gran fiesta del mundo fútbol, haciendo saber que su gran deseo es quedarse hasta el 19 de julio, fecha de la final.
De esa bulliciosa marea de argentinos también sobresalió la historia de tres amigos bellvillenses, quienes al igual que el caso anterior, captaron la atención de periodistas, cámaras y aficionados por su original manera de alentar a la Selección Argentina.
Daniel Sampietro, Eduardo Peralta y Omar Huais disfrutan juntos de su quinto Mundial y eligieron vestir llamativos trajes celestes y blancos que rápidamente se convirtieron en una atracción en las inmediaciones de los estadios.
Pero el detalle más especial está en la espalda de sus sacos: allí lucen las imágenes de tres íconos eternos del fútbol argentino: Mario Alberto Kempes, orgullo de Bell Ville; Diego Armando Maradona y Lionel Messi.
“Somos de Bell Ville, amigos de la infancia, fuimos al colegio juntos. Una vez vimos a los holandeses que se vestían de una manera muy elegante y los empezamos a copiar. Después de Sudáfrica empezamos a vestirnos con traje, y seguimo haciendo lo mismo desde hace cinco mundiales”, contó uno de los hinchas.