"Villa María es una ciudad que ha buscado con nosotros"
La hija de Luis Mónaco y Ester Felipe participó ayer de una emotiva jornada de reflexión y memoria con jóvenes. Fue así como cerró quizá la semana más especial de su vida. “Apenas estamos digiriendo esto que nos ocurrió”, afirma la mujer, quien hoy está radicada en México
En la semana más especial de su vida, Paula, la hija de Luis Mónaco y Ester Felipe, elige seguir sembrando memoria en los jóvenes. Se para frente a ellos y decide contar su vivencia, poner en palabras lo que significó su incasable búsqueda, aunque en realidad no es solamente la suya, sino la de miles.
“Villa María es una ciudad que ha buscado con nosotros, esta búsqueda ha sido colectiva, no ha sido solamente de nuestra familia”, dice con total convicción la mujer que apenas conoce por fotos a sus padres, Luis y Ester, recientemente hallados en la Loma del Torito, en La Perla, luego de que la dictadura los desapareciera durante 48 años.
Todos esos chicos y chicas que están sentados en ronda, en el monumento “Memoria Sin Tiempo”, en la costanera, escuchan atentos lo que Paula Mónaco Felipe tiene para decirles.
Según cuenta, su historia empezó siendo suya pero terminó siendo de todos.
“Esta lucha no ha sido personal nunca, ha sido sumamente colectiva. Se sufrió de puertas para adentro, pero se peleó grupalmente”, sostiene la mujer que lleva 30 años radicada en México.
“Sobrevivimos y estamos felices porque pudimos estar acompañados de la sociedad, esto nunca fue personal, fue colectivo. Solo el dolor fue personal, y ni siquiera eso. Lo que cambió todo en Argentina e hizo posible un país distinto, fue que a muchos les empezaron a doler los desaparecidos. En ese momento dejaron de ser un asunto de nosotros, de las familias, y empezaron a ser una ausencia que la sociedad asumía como propia”, amplió.
Quieren traer a Ester y Luis a Villa María
Mónaco Felipe adelantó este jueves que ya están pensado cómo traer simbólicamente a Luis y Ester de nuevo a Villa María.
Según contó, la idea es que la actividad sea colectiva y se realice dentro de “unos meses”.
Como la actividad recién se está pensando, todavía deben definirse muchos detalles. Sin embargo, la intención está más latente que nunca, hizo saber Paula.
“Estamos pensando en organizar el regreso de Ester y Luis a Villa María en unos meses, y de organizarlo colectivamente con los espacios que han hecho esfuerzos de memoria, habrá un poco más adelante alguna ceremonia a la cual les invitaremos a los habitantes de Villa María, para que los acompañen”, aseguró la entrevistada.
Sonia Brizuela y su testimonio
Y como la actividad reunió a otros familiares de desaparecidos, también participó Sonia Brizuela, hija de José Nicolás Brizuela, llevado por la dictadura una noche de octubre de 1977.
Su papá, nacido en Córdoba y militante del Partido Comunista (PC), permaneció cautivo en los Centros Clandestinos de Detención Tortura y Exterminio “Departamento 2 de Informaciones de la Policía de Córdoba (D2)” y “La Perla”.
Casi 50 años después, en marzo de este año, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó sus restos, gracias a las excavaciones realizadas en la Loma del Torito, donde también aparecieron Luis y Ester.
Según relató Sonia, toda su vida pensó que su padre, conocido con el apodo de “Gordo”, había sido torturado durante tres días, sin embargo testimonios que conoció más adelante dieron cuenta que el calvario fue más largo, llegando a extenderse por un mes.
Sobre el hallazgo de los restos, su hija precisó: “Que él haya aparecido para nosotros y toda la familia ha sido un alivio, yo sabía que él estaba ahí”.
Brizuela se animó a contar algunos detalles más de la excavación que logró dar con su padre.
“El pedacito de hueso que encontraron de él pertenece a una parte del pie, tiene 5 centímetros. Gracias a sus hermanas que hicieron la donación del ADN, se logró identificar”, comentó.
Y agregó: “Cuando los militares removieron los cuerpos de esas fosas y empezaron a excavar, sacaron los cuerpos con máquinas y se los llevaron a distintos lugares, se dice que a las salinas o a otros lugares más cerca. Los restos que ahora encuentran son los que se escapaban por las uñas de las máquinas”.