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Más de 300 personas se sumaron a la primera Marcha de los Bombos

Los vecinos participaron de la iniciativa y acompañaron a Froilán “El Indio” González, artesano del instrumento. Desde las diez de la mañana, todos comenzaron a concentrarse en el Parque Hipólito Yrigoyen

Desde aproximadamente las diez de la mañana, niños, jóvenes y adultos se concentraron, como estaba previsto, en las inmediaciones del Salón de Usos Múltiples (SUM), ubicado en el Parque Hipólito Yrigoyen, en Villa Nueva. Porque, allí, dio inicio la primera Marcha de los Bombos, que tuvo al artesano de ese instrumento y referente Froilán “El Indio” González como protagonista.

Con el correr de la mañana, distintas agrupaciones —Academia de Danza Folklórica: Sonidos del Ctalamuchita; Academia Sueños de Tradición; Agrupación Nuevo Amanecer; Agrupación Folclórica Unidos por la Danza; Alma de Folklore—, reunidas en grupos, comenzaron a marcar el ritmo de una jornada que permitió, ante todo, compartir y poner de manifiesto la profunda conexión con la madre tierra. Porque, como dijo una de las personas presentes, nuestro pulso es el latido mismo de la tierra.

El recorrido fue así: desde el parque se dirigieron por calle Belgrano hasta Marcos Juárez. Continuaron hasta la Plaza Capitán de Los Andes en el centro de la vecina ciudad y, luego, regresaron al punto de partida. Y, entonces, baile y bombos y choripanes y locro y alegría a borbotones con cada repique que se multiplicó bajo el sol robusto de un domingo que no pareció invernal.

El recorrido, sin embargo, también fue así: dos mujeres al frente, con una bandera (con la inscripción en letras celestes de Primera Marcha de los Bombos), como guías. Detrás, el alma: el “indio” Froilán ordenó. Pidió que todos levanten los bombos y así fue. Pidió  un repique de palillos, y así fue. Lo demás, fluyó. No fueron pasos, sólo latidos al unísono avanzaron por Villa Nueva y derramaron un mensaje de encuentro y unión por las arterias.

“Las experiencias siempre son buenas. El hecho de marchar al lado de tanta gente pasa a ser un ritual”, señaló “El Indio” y habló de lo que genera cada vez que es convocado a distintos sitios.

Seguidamente, agregó: “Para mí es un honor poder estar en Villa Nueva. Ojalá que esto no se corte y que sea todos los años”. En este sentido, se pudo conocer que la propuesta ya está incluida dentro del calendario de la ciudad ubicada al otro lado del Ctalamochita.

En otro punto de la conversación, el referente dijo: “Esto es un piquete por la cultura”. Al respecto, añadió que caminar por las calles “genera muchas cosas lindas” y les trae recuerdos de aquellas épocas “antiguas” en las que sus padres les inculcaban la importancia de “marcar lo que es la cultura de cada pueblo”. Así, pidió: Año a año hay que renovarlo y seguir para adelante”.

Por último, destacó que este tipo de actividades “son una forma de hacer terapia con la gente, de bailar, de disfrutar” y pidió para “seguir buscando espacios”, con el objetivo de visibilizar la cultura.

Una postal que habla por sí sola

Previo a comenzar la movilización, un niño se dejó llevar: zapateó envuelto en vida. Esa fue la postal que habló por sí sola: la de un pequeño que auguró una tarde infinita, que quedará para siempre en los corazones de aquellos que se juntaron, que dijeron acá estamos: somos uno.

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