El leve descenso que evidenció la curva de casos el sábado y el domingo y las altas temperaturas registradas durante el fin de semana (cercanas a los 30°C) empujaron a cientos de vecinos y vecinas a los balnearios locales.
La población del conglomerado se mostró “distendida” y “relajada” en ambas jornadas.
La inconducta de los bañistas no hizo otra cosa que dejar en evidencia el poco compromiso social generalizado y la falta de protocolos para balnearios. Ésta última es una materia pendiente para los municipios de la provincia y la región.
Octubre bajó la persiana con cifras récord de casos y muertes por Covid. El escenario no mejoró, más bien empeoró. La infraestructura sanitaria local estuvo “al tope” más de una jornada. Hubo 51 fallecimientos en 31 días de octubre. El complejo escenario que transitan la ciudad y la región exige cumplir ‘a rajatabla’ con los protocolos de bioseguridad existentes.

