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Un villamariense trotamundos dirigirá a Messi en Inter Miami

Este sábado hará su estreno ante Colorado Rapids en lugar de Mascherano. Formó a Messi en La Masía, tras compartir selección con Diego Maradona

“La amistad no se negocia”. Un villamariense dirigirá a Lionel Messi desde este sábado, cuando Inter Miami enfrente a Colorado Rapids por la Major League Soccer.

No es casual, porque ya lo dirigió a los 15 años en La Masía (academia de formación y residencia de jóvenes talentos del Fútbol Club Barcelona), pero Ángel Guillermo Hoyos, ya asumió a los 62 años en reemplazo de Javier Mascherano, en otro de los desafíos mundiales de un hombre increíble, al que nada le resulta imposible.

Nació en Villa María el 9 de junio de 1963, y desde niño le pasaron cosas impredecibles. De abuelo ferroviario, el alcoholismo llevó a su padre a la pobreza. Debió subirse a trenes y ómnibus a vender lo que sea, y pasar de pedir, dormir y jugar al fútbol en la calle a ser el eventual sucesor de Diego Maradona en la Selección Argentina juvenil como publicó El Gráfico.

En esa nota, los dos “10” que compartían posición y prácticas en el seleccionado nacional campeón mundial en 1979 conducido por César Luis Menotti, aparecían en la última página de una edición especial, en una foto con Diego cediéndole la cinta de capitán a Hoyitos.

Por aquel entonces, recibir la “10” y la cinta de Maradona no significaba lo que, con el tiempo, sería ser el sucesor del mejor jugador del mundo.

Dirigir a Messi en La Masía formó parte de su eterno peregrinar por el mundo, porque de Villa María partió de niño, trepado a tantos sueños por evitar el hambre, y patear tarritos, piedritas y pelotas en su intenso caminar, que lo condujo a ser un futbolista profesional.

Primero fue su abuelo, y luego el fútbol quienes salvaron a aquel niño de la calle. Se transformó en un jugador de elite, que debutó en Banfield en 1979, pero triunfaría en Talleres de Córdoba desde 1979 a 1984 (30 goles en 171 partidos).

En el medio, su primer paso por Europa. Nada menos que en el Real Madrid Castilla, donde llegó a fines de 1981, y regresó a principios de 1982. Sólo jugó 15 partidos e hizo 3 goles. Cambió su sueño de jugar en el Real Madrid, por el de volver a su tierra, porque era la Selección Argentina su gran amor.

Su primer equipo no argentino en Sudamérica fue el Blooming de Bolivia en 1985, y su mayor impacto fue su pase a Boca.

En el “xeneize” jugó 75 partidos desde 1986 a 1989 compartiendo con jugadores de la talla de Comas, Graciani, Tapia, Latorre, Gatti, Navarro Montoya, Giunta, Cucciufo, Simón, entre otros. Ganó la Supercopa 1989 con Carlos Aimar.

En 1990 partió a Gimnasia, y de allí recorrió Chile, Colombia y Venezuela, donde cerró su carrera en 1997, tras jugar en Táchira, El Vigía y Minerven.

El invitado a las bodas de los “10”

Su maravillosa historia incluye de pasar días sin comer, de lustrar botas en Retiro o Plaza España, a ser el único invitado a las bodas de Diego Maradona y Lionel Messi.

No hay otro. ¿Quién podría imaginarse que volvería a dirigir a los 62 años a Lio Messi? Sólo él.

Conoció a Lionel Messi a los 16, y lo formó como hombre. El talento y el ser argentino los unió en España y continúa en Miami.

Nunca bajó los brazos, cuando se fue de niño de Villa María, cuando veía las estrellas en una plaza, en un vagón de tren, en una terminal de ómnibus siempre soñó. Y luchó por sus sueños, tanto para jugar como para conseguir la moneda para ayudar a su madre y a su hermana.

Si Diego Maradona lo impactó en 1978, cuando empezó a compartir prácticas con el seleccionado juvenil campeón mundial en 1979, y también Lionel Messi lo sedujo de idéntica manera en 2003, cuando increíblemente lo dirigió en La Masía del Barcelona.

¿Qué hacía Hoyos entrenando a la fantástica categoría 1987 del Barça, con Messi, Piqué y Pedro entre otros? Sólo él lo soñó.

Tampoco ese villamariense trotamundos se quedaría en Barcelona viendo como su obra triunfaba en la Champions League.

Dejó en 2005 a los juveniles de Barcelona, y partió a Grecia para dirigir en primera a Aris Salónica ya otros 3 clubes hasta que en 2010 conoció Chipre por dirigir a Anorthosis Famagusta. Volvió en 2011 a Sudamérica, donde Bolívar lo vio triunfar. Pasó al Once Caldas de Colombia en 2012, volvió a Grecia en 2013, y en 2014 cumplió el sueño de trabajar en su país, y en su amado Talleres. Pero EEUU lo tentó, Bolivia lo contrató para dirigir a la Selección Mayor en 2016, para ser campeón en 2017 con la U de Chile, y partir a Atlas de México en 2018.

De su intento por salvar a Aldosivi del descenso en 2019, y volver a Talleres en 2022 poco quedará en la memoria de los hinchas argentinos. Oriente Petrolero le hizo cruzar otra vez la frontera en 2023.

Pero fue ver a Lionel Messi lo que sedujo a Hoyos para dirigir a los juveniles de Inter Miami desde 2023. Era ver a Messi nuevamente, después de su invitación al casamiento en Rosario, pero esta vez para volver a dirigirlo.

Renunció Mascherano, y quién mejor que Ángel Guillermo Hoyos para poner a punto a Messi de cara a su último mundial. Sólo él lo soñó. De Villa María para el mundo mágico de un soñador sin barreras, que cumplirá 63 años junto al “10” para otro sueño Mundial.