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Concientizando a partir del dolor

La jornada de capacitación se llevó a cabo en Ausonia, e incluyó a víctimas y a familiares que perdieron a sus hijas. En el banco reza la leyenda “En memoria de todas las mujeres asesinadas por quienes decían amarlas”
 
Fue un acto sencillo, pero muy emotivo. Desde este lunes, Ausonia exhibe junto a la terminal el “Banco rojo”, un símbolo utilizado en diferentes partes del mundo como mecanismo para visualizar la violencia de género, pero también para reflejar el compromiso de una sociedad que busca erradicar un fenómeno cada vez más presente y doloroso.

Y a ese compromiso adhirió la población, de avanzar en jornadas de capacitación y generar mecanismos para evitar casos de violencia contra la mujer. A la inauguración asistieron Beatriz Regal y Jorge Taddei, padres de Wanda Taddei, asesinada hace más de 8 años por Eduardo Vásquez. También lo hizo Corina Fernández, sobreviviente de intento de femicidio (su exmarido le disparó tres veces frente a la escuela a la que asistían sus hijos, en 2010); Sonia Torres (hermana de Julia, víctima de femicidio), y Daniela Chávez (sobreviviente de trata de personas), entre otras.

En representación del Municipio estuvo la secretaria de Gobierno, Betty Colautti, ya que el intendente Mauricio Pajón participó del último adiós al exgobernador José Manuel de la Sota.

Previo a la inauguración, los citados encabezaron una rueda de prensa. Regal expresó sentirse reconfortada “en lugares en los que hay tranquilidad y paz, como ocurre acá. Nosotros venimos de una ciudad como Capital Federal y Gran Buenos Aires, donde hay muchísima violencia”. “La inauguración del banco rojo se hace de manera transversal, porque esto no tiene ni idea política ni religiosa. Nos puede tocar a todos en cualquier momento”, insistió.

Entendió que este tipo de acciones apuntan a “dejar un mensaje tranquilizador y decir que recordamos a las mujeres que murieron en manos de quienes decían amarlas, y otras que no murieron y también son víctimas. Muchas veces nos tratan como objeto, y no como sujeto”.

“Es un llamado de atención de que todos podemos pasar por esos hechos de violencia sin darnos cuenta”, consideró, y realzó la importancia de realizar charlas de concientización con estudiantes (a la de ayer asistieron alumnos de sexto grado y de nivel medio). “Es una muy buena oportunidad para llegar a las escuelas, a los docentes, porque nuestros niños tienen que tener una educación distinta a la que recibimos nosotros”, aclaró.  

“Hemos tenido encuentros con estudiantes. Ahí está el corazón. El docente se da cuenta de la problemática, y que no le pase por encima que una criatura llore, o advierta algunos síntomas. Eso se puede solucionar. Incluso, hoy existe mucha articulación con organizaciones sociales. Hay municipios que cuenta con espacios de ayuda organizados para la mujer, aunque lamentablemente no existen en todos lados ni todos los días”, recalcó.

Regal reconoció que “hoy estamos acá, pero esta reunión seguramente se está dando también en otro lado del país, con personas que están interesadas en cambiar la sociedad y esta problemática”. 

Consideró que existe una conciencia de cambio, “de ayuda en la problemática de la mujer y del niño. Una mujer que sufre violencia, también lo padecen sus hijos. Nuestros nietos quedaron con una familia protectora, con una familia que los protegió. Lo que no quiere decir que estén libres de tener problemas, es complejo, pero hay chicos que quedan sin la mamá y sin el papá, porque uno queda en el cementerio y el otro en la cárcel. Y a veces hay abuelas que no pueden hacer frente con tres o cuatro hijos”. 

Apuntar a los jóvenes

Fernández se refirió a los encuentros con estudiantes, que se llevan a cabo ante cada inauguración de un banco. “Los chicos son más frescos y sus preguntas en general son más nuevas, diferentes. En algunos colegios, no en todos, se trabaja el género y eso demuestra su participación en cada charla”, sostuvo. 

Entendió que el banco rojo sirve “para visibilizar, para debatir. Si bien conocemos y sabemos que la problemática es de fondo, impartida desde la infancia por el tipo de familia, no está mal poder brindarle a chicas y chicos herramientas que le permitan hacer una detección temprana. Y por lo tanto poder pedir ayuda, que no es poca cosa”.

Daniel Brusa.  Redacción Puntal Villa María.

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