"Hay que ser prolijos y constantes; el virus vino para quedarse y nadie tiene inmunidad"
“Hay que ser prolijos y constantes, el virus vino para quedarse y nadie tiene inmunidad”, afirmó la infectóloga local Graciela Ortega. De larga trayectoria en el Hospital Pasteur, la destacada profesional ahora se desempeña en el área de Salud del Municipio.
Al referirse a las nuevas flexibilidades, la médica pidió ser “muy responsables” y sostuvo que en algún momento “había que levantar de a poco la cuarentena”.
“En la ciudad tenemos solamente casos asociados a viajeros, no hay evidencia de circulación local. Por lo tanto, hay que empezar a aumentar la actividad. Pero hay que explicarle a la gente que la cuarentena no ha desaparecido, que al revés, cada uno de nosotros tiene que estar pendiente de cómo evitar que se active el virus junto a la reactivación económica”, remarcó.
Recordó además que el virus no se activa “si mantenemos la distancia, si no salimos al vicio y si nos ponemos el barbijo todo el tiempo que estemos afuera y cada vez que entremos a un lugar y nos encontremos a menos de dos metros de distancia”.
“Estamos en una ciudad de paso, mucha de nuestra población viaja a Córdoba o Buenos Aires. Hay que hacer esos viajes lo menos posible y si se hacen tomar todas esas preocupaciones como mantener la distancia, usar el barbijo, higienizarse las manos. Son las tres cosas fundamentales para que el virus no llegue de otro lugar”.
En esta línea, agregó: “Todavía no se fue eso de ‘Quedate en casa’, quedate todo el tiempo que puedas. Si abrieron los negocios no es para salir a dar una vuelta al centro, sino ir a comprar lo que hace falta”.
En cuanto a la concentración de casos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Ortega explicó que ocurre en lugares de hacinamiento, “muy pequeños y se contagian entre ellos”.
“Por eso se les hace difícil de controlar. Los contagios no ocurren el cualquier sitio, sino donde las condiciones de vida les hacen difícil mantener los dos metros de distancia”.