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Las lobas son campeonas del Súper 8 con Giraudo y Ambrosini

Gimnasia y Esgrima La Plata superó 3-0 a CEF de La Rioja y le sumó el último título del año al Metropolitano que había obtenido en noviembre

La capitana de Gimnasia, Camila Giraudo, recibe el cheque de las autoridades, rodeada por sus compañeras. Las triperas ganaron otra copa con autoridad.

 

Ambrosini dijo que, tras los títulos, tienen que ser “competitivos” y reinventarse en 2023. 

 

Bajo la conducción del villamariense Martín Ambrosini, Gimnasia y Esgrima La Plata ratificó que es el mejor equipo femenino del país.

Se adjudicó el Súper 8 de la Federación Metropolitana de Vóley y la jugadora villamariense y capitana de las lobas, Camila Giraudo, levantó la Copa Osmita, a la que le sumó la del bicampeonato del Torneo Metropolitano, que había obtenido en noviembre venciendo en la tercera final a Boca.

Ahora, las triperas se impusieron en la final a CEF N° 5 de La Rioja por un contundente 3-0, aunque con parciales no tan amplios, que valoran la actuación de las riojanas, que relegaron al tercer y cuarto puesto a equipos de la talla de River y San Lorenzo.

El partido fue de trámite parejo, sólo que las “mens sana” cerraron mejor cada punto decisivo de los tres sets. En el Polideportivo Víctor Nethol los parciales fueron 25-20, 25-20 y 25-21. Para acceder al Súper 8, Las Lobas vencieron a Vélez y Banco Provincia La Plata. En la fase de grupo, Gimnasia ganóla zona B, en la que dejó atrás a Estudiantes de La Plata en el clásico, Villa Dora y CEF de La Rioja.

Un técnico de selección

Martín Ambrosini, entrenador de las lobas, realizó un análisis de los dos títulos conseguidos en un 2022 soñado. “Es importante, ni hablar, pero se encontró una identidad de juego y eso creo que es lo principal”.

Su arribo al club se produjo en el segundo semestre y ganó dos títulos de los tres que disputó: “El vóley en Gimnasia es historia y sabíamos que teníamos que estar a la altura de las circunstancias. Armamos un equipo competitivo que sintió y entendió el juego y tuvo los principios que consideramos vitales en el deporte como el trabajo, la dedicación, el entrenamiento, la superación y el respeto interno y hacia los demás”.

Indicó: “Me encontré con un plantel que venía de perder una final y hubo un recambio de jugadoras. Apostamos a la Copa Metropolitana con jugadoras jóvenes para que sumen experiencia y sacamos buenas impresiones. Con ellas, más las que se sumaron luego, armamos la base del plantel que terminó campeón”.

Sobre el Torneo Metropolitano dijo: “Terminamos la fase regular muy bien, con el equipo consolidado más allá de las bajas sufridas por lesiones producto de la extensa temporada y la selección argentina. La prioridad eran los playoff. Tuvimos un sprint de 3 semanas en las que fuimos de menor a mayor en cuartos con Ferro, una muy buena semifinal contra San Lorenzo y la gran final con Boca”.

Consideró: “Fuimos contundentes. Ganar 3-0 de local sirvió, al igual que contra San Lorenzo. Tomamos confianza y nos dimos cuenta que podíamos. En la final había que ganarle 2 partidos a un histórico como Boca, el máximo ganador, y lo hicimos, pese a perder el segundo partido”.

Recordó: “A Gimnasia me tocó llegar en 2020 y fue mi primera experiencia fuera de Villa María. Tenía muchas expectativas para revalidar todo lo que se venía haciendo. Salió lo de la selección y este año volví. Cada chica entendió su rol en el plantel. Son muchas jugadoras con un gran nivel y no pueden jugar todas. Mantuvimos una identidad más allá de los nombres. En la Copa Osmita, las 18 jugadoras sumaron puntos. En el plantel todas se sintieron parte”.

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