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Los gimnasios de la ciudad abrieron sus puertas después de cinco meses

Con mucha ansiedad y algo de incertidumbre, los espacios deportivos volvieron a la actividad luego de varios meses. Propietarios, profesores y alumnos esperaron la apertura desde muy temprano. "Es un volver a vivir", dijeron

Se terminó la espera. Atrás quedaron las movilizaciones y los pedidos a las autoridades para que flexibilicen la actividad.

Ayer por la mañana, bien temprano los gimnasios volvieron a abrir sus puertas después de cinco meses.

Hubo ansiedad y sobre todo alegría entre los propietarios, profesores de Educación Física y los alumnos que se volvieron a ver las caras luego de un largo tiempo.

Con protocolos estrictos y entrenamientos con barbijos, entre otras nuevas medidas, comenzó la acción.

“Es un volver a vivir”, dijo Franco, un alumno mientras ingresaba a uno de los centros deportivos ubicados en el zona céntrica de Villa María. Y sin lugar a dudas para muchos de los protagonistas fue eso.

Juan Rosell, propietario de Gimnasio Rosell y referente en el ámbito local, comentó: “Empezamos con toda la exigencia del protocolo al pie de la letra, el barbijo en todos los alumnos, la toalla, alcoholes en gel en las diferentes áreas para que se desinfecten las manos y también para las máquinas, declaración jurada, con mucha ventilación y los profesores con máscara y barbijo, además del distanciamiento social. Estamos muy felices de volver y somos agradecidos a todos los que nos dieron una mano en la lucha”.

Rosell puntualizó: “Siempre luchamos y recalcamos que el gimnasio es salud, vamos a demostrar que haremos las cosas bien y no vamos a tener riesgo de contagios”.

En el mismo sentido, Ezequiel Acosta, dueño de Impulso Gym, señaló: “Estamos muy contentos, es como hacer una inauguración, fue arrancar de cero con más fuerza y con ganas. Por suerte nuestros alumnos nos han respondido muy bien, se llenaron todos los cupos disponibles y es muy satisfactorio”.

Acosta, profesor de Educación Física, también argumentó: “Después de un largo tiempo de espera estamos muy felices de retomar”.

Respecto a la reacción de los alumnos, el exrugbier de Jockey Club indicó: “Los alumnos estaban cansados de entrenar en sus casas, llegaron con mucha energía y ganas, me puso muy feliz verlos porque ellos nos apoyaron en la lucha del regreso”.

Agustín Ludueña, uno de los propietarios de Central Gym, también expresó sus sensaciones tras el regreso al trabajo: “Largamos a las 8 de la mañana y hasta las 22 horas. Mucha gente vino a preguntar y a los que empezaron les enseñamos el protocolo desde el ingreso hasta la higienización de las máquinas. La gente está muy consciente y tomó todas las medidas de manera formidable”.

Ludueña se refirió a las nuevas formas de entrenamiento y como lo tomaron los deportistas: “La respuesta de los alumnos fue muy buena, estaban tan contentos como nosotros por el regreso y en cuanto al protocolo y la nueva adaptación no hubo inconvenientes. El mejor ejemplo es el barbijo, que ya es una costumbre y todos nos habituamos a eso. Tuvimos muy lindas devoluciones”.

Los clubes que cuentan con gimnasios propios también tuvieron su primer gran día. Uno de ellos es Jockey Club, que sólo habilitó a los mayores de 18 años y progresivamente va a ir sumando todas las edades con permisos de los padres (para los menores).

Andrés Bianchi es profesor en la institución hípica y expresó: “Estamos muy contentos de poder volver a nuestros espacios habituales de trabajo y que todos los deportistas de nuestra entidad puedan regresar a entrenarse como acostumbraban. Fueron casi 5 meses sin poder llevar a cabo nuestra actividad y nos alegra mucho”.

Sobre la logística de trabajo, Bianchi comentó: “Nos encontramos organizando turnos de entrenamiento con cupos de 10 personas, a los deportistas se los vio contentos de poder volver a su club y reencontrarse con sus compañeros de equipo”.