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"Voy a pelear por el título mundial"

Juan Manuel Taborda consideró: "Estoy muy cerca. Antes quería volver a combatir en Villa María y el 23 tendré la posibilidad en el Salón de los Deportes. Me siento reconocido en mi ciudad y quiero devolver ese afecto de la gente"

El invicto boxeador Juan Manuel Taboada volverá a pelear en Villa María el 23 de septiembre.

El rival aún no está confirmado, pero sería extranjero. Lo concreto es que el escenario será el Salón de los Deportes, Taboada expondrá el título internacional de la OMBÚ, y la velada contaría con varios boxeadores locales en la cartelera.

Es evidente que Mario Araño, su promotor, lo escuchó y programó la pelea que el invicto villabarquines de categoría mediano quería realizar ante su gente, antes de despegar con destino internacional para cumplir su sueño de ser campeón mundial.

“Estoy muy cerca”

Con la misma seguridad con la que se mueve en el ring, Taboada encara la entrevista con Puntal, sin esquivar ninguna pregunta, aunque algunas le duelan. “Me formé desde niño en el deporte sabiendo que se puede perder, pero me fue tan bien como judica, que cuando decidí dedicarme al boxeo sentí las mismas sensaciones positivas antes de cada combate. No recuerdo haber perdido en el judo, porque siempre me preparé para ganar, y realicé unas 30 peleas como amateur, y llevo 18 como profesional (17 triunfos y 1 empate), preparándome para ganar. Siempre en positivo, y siempre doy lo máximo”.

Con esa confianza afirma que “estoy muy cerca de una pelea por el título mundial, estoy muy bien raneando, y en cualquier momento puede surgir. No me obsesiono, ni me desespero, porque sé que voy a tener esa oportunidad”.

El “fenómeno” del boxeo local considera que “me reconocen en el país, mucho más en la provincia, y siento el afecto de la gente en mi ciudad. Por eso quería pelear en Villa María, para devolver ese afecto, y sentirme local. Ojalá el 23 explote el Salón de los Deportes, porque tengo muchas ganas de volver a pelear en mi ciudad”.

Volver a casa

Su último combate en la ciudad fue el 20 de octubre de 2018, cuando venció ampliamente por puntos a Basilio Silva (luego lo noqueó en 2019) en Unión Central.

Habrá que agenda el viernes 23 de septiembre para llegar temprano al Salón de los Deportes, y disfrutarlo nuevamente, antes de su despegue a nivel internacional.

Apunta que “por suerte se pudo hacer en Villa María, porque había una mejor posibilidad a pocos kilómetros (viene de noquear en Octavio al colombiano Juan Baida). Sigo entrenando al máximo, para mostrar mi mejor versión en mi ciudad”.

Reconoce que “es especial y me hace feliz pelear en Villa María. No me quiero presionar demasiado, pero estoy ansioso esperando ese día. Ojalá la gente vaya al Salón, porque va a ser un festival lindo”.

Remarca que “expondré el título Latino de la OMB. No me confirmaron si también estará en juego el último cinturón Latino que gané de la FIB ante Boada. Arano no me confirmó el rival, pero casi seguro será extranjero, porque no es fácil encontrar un rival del país”.

Acotó que “me estoy preparando bien, con guanteos fuertes, con boxeadores más pesados. Me concentro en mi trabajo, es un deporte de contacto y arriba del ring todo puede suceder, pero yo subo a ganar, y para eso me debo preparar al máximo, sin pensar en el rival que me toque”.

Ya les ganó a casi todos en el país

Reconoce que Lucas Bastida y Abraham Buonarrigo fueron rivales de fuste en el país, pero “no digo que no tengo rivales en Argentina, sino que es difícil conseguir adversarios en este momento de mi carrera. Buonarrigo ganó en Serbia, pero le ‘robaron’ la pelea, y también Bastida perdió afuera del país. Son los mejores del país”.

Ahora su carrera le pide un salto de calidad “afuera del país, salvo que surja la posibilidad de hacerlo en Argentina ante extranjeros”.

Estima que “afuera es más complicado por los fallos. Buonarrigo le ganó a un ruso que estaba sexto en el ranking. Fue en Serbia, y se enteró en el avión de que le habían revocado el fallo, y le dieron por perdida la pelea. Es muy feo eso, pero sucede en este deporte”.

Anuncia su despegue

Ajústense los cinturones (tiene 2 Latinos de la OMB y la FIB), porque le esperan desafíos en el exterior. “Es un deporte, pero también es un trabajo. En este momento, las cifras de las bolsas que se manejan en el exterior son muy superiores a las de Argentina”.

Su mejor bolsa fue ante Bastida, al que venció en el ring, pero le dieron empatada la pelea en Lanús. “Fui bien de visitante, con su promotor, con su pantalla (televisó TyC Sports), donde quiso. Se habló de la revancha, pero después no le convenía. Bastida peleó luego (ante Josh Kelly en Newcastle, Inglaterra), por la corona internacional superwelter de la OMB”.

Sostuvo que “sentí que gané la pelea, pero también sentí temor por el fallo, porque ambos exponíamos nuestros títulos, y el empate nos permitió retenerlos. Fue una pelea que se trabó, porque Bastida siempre va para adelante, y esa noche no me atacó. Yo soy más de contragolpear, y tuve que atacarlo. Técnicamente soy superior”.

Además resaltó “empatar ‘de visitante’ fue un consuelo, porque lo tuve para ganar al combate, pero retener el título me hizo entender que fue muy arriesgado. No tiene sentido pelear ante argentinos”.

Descartó “pedir rivales a Arano. No me obsesiona el rival, se lo dejo a mi papá (Ángel) y a (Mario) Arano, que saben más que yo. No soy fanático de los detalles, no me meto en esa decisión”.

No elige rival, ni tampoco elige lugar. “Las propuestas de peleas surgen de un momento para otro, y si a mi equipo le cierra, yo voy. Sólo tengo que prepararme bien. Si es en el exterior, tendré que prepararme más y al 100%. Serán 3 meses para prepararse y llegar al máximo de mis posibilidades, ya sea en EE.UU., México o Europa”.

El invicto pesa y los rivales, de peso

Taborda no perdió nunca. “No sé si aceptaría una derrota ahora. No sería fácil aceptarla a esta altura”.

Resaltó que “soy reconocido en el ambiente del box. Me conocen, y saben de mi extenso invicto”.

Eso no siempre ayuda. “Pelear con cualquiera no sirve, y no cualquiera quiere pelearme”.

Destaca que “también juega un poco en contra estar 5 años invicto en el campo rentado. Pesa un poco. Me mentalicé que es un deporte de contacto, y hay que estar bien preparado para no perder. Siempre subo a ganar, pero puede haber un corte, te pueden parar la pelea, y no será fácil entenderlo”.

Remarca que “en Argentina es muy difícil dedicarse a cualquier deporte en forma profesional, porque económicamente es difícil”.

Agrega que “tengo mi negocio, y puedo manejar mis tiempos, pero para pelear en el exterior se debe dejar todo de lado y prepararse en forma distinta. Me voy mentalizando en que estoy cerca de esa posibilidad, y hay que darle cada vez más tiempo a la preparación”.

Reseña que “de las 30 peleas que hice en el ámbito amateur, en un peso que no había mucho más para pelear, era difícil conseguir rivales. Cuando gané el título de la provincia de Córdoba, pasé al ámbito profesional hace 5 años”.

Pidió que “no me tomen como un presumido, pero no perdí nunca. No me gusta perder a nada, y no me voy a sentir perdedor cuando me toqué perder seguramente”.

Sonríe y lanza: “Va a pasar, y en el deporte pasa. De chico me fue muy bien en el judo, y ya no quería ser segundo, que no estaba mal”.

Indica que “siempre gané, y siempre me preparo para ganar”.

“Voy a pelear por el título mundial”

Indicó que “vengo bien en mi preparación. Me ayuda en el guanteo el sobrino de Lucas Matthysse (Ezequiel), viajó a Bell Ville y a Córdoba. Hay que viajar, y es complicado, pero estoy en el gimnasio de Francisco Poliza, que se encarga de mi parte física. Me puso un ring a disposición, y estoy cómodo”.

Reconoció que “no dar el peso en la última pelea fue raro, pero no me distrajo porque fueron 400 gramos, y lo bajé rápido en el sauna”.

Insistió en que “escuché lo que se dijo y lo tomé bien. No me tengo que descuidar. Con respecto al entorno, mis amigos son siempre los mismos, y no me prendo en esa historia de ‘los amigos del campeón’, porque no los tengo, y los suelo detectar rápido. Fue un tirón de orejas. No debe volver a pasar”.

Finalmente resaltó que “con el paso de los años, me siento mucho más fuerte que antes. La experiencia me permite resolver en el ring, pero cuando lanzo mis golpes siento que le duelen más al rival”.

Por el contrario, señaló que “he sentido algún golpe de mis rivales, pero no para ir a la lona. Tengo una buena absorción al castigo”.

Destacó que “Bastida y Buonarrigo son muy fuertes, el mendocino es más técnico, pero lo pude leer más fácil. No le pasé mal ante mis dos rivales más duros”.

De lo que viene dijo: “Quería una pelea para agradecerle a la gente de mi ciudad, a mis sponsors. Después, sé que voy a pelear por el título mundial, y estoy muy cerca”.

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