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Estudiantes juntaron 100 mil pesos tras recolectar más de 22 toneladas de botellas y cartón

Se trata de 2.702 chicos de 8 establecimientos educativos. Los alumnos de la escuela Proa se quedaron con el primer puesto. Los fondos serán destinados a proyectos ecológicos

Con una propuesta que busca no sólo la divulgación de las normas del cuidado del ambiente, sino además el compromiso de los vecinos en la limpieza de la ciudad, y al mismo tiempo avanzar bajo la idea de “ensuciar menos”, se desarrolló con éxito en Bell Ville la novena edición del Concurso Respeto Ambiente Secundario (Cras).

La iniciativa, que se mecaniza a través de los establecimientos educativos de nivel medio, permite a los jóvenes estudiantes recaudar fondos de la comercialización de productos descartables que ellos mismos recolectan y luego son vendidos. Concretamente, los adolescentes –incentivados a través de la Unión Bellvillense de Estudiantes Secundarios- juntan cartón y envases PET. Este año se lograron juntar casi 100 mil pesos, que fueron distribuidos entre las 8 escuelas participantes de acuerdo a la cantidad promedio que comercializó cada una. El monto corresponde a las más de 22 toneladas juntadas entre cartón (20.906 kilos) y botellas plásticas (1.780).

La propuesta cuenta con la supervisión del Rotary Club Ideas Unidas, entidad acompañada por el Municipio, el Círculo Médico, y otras firmas de la vecina ciudad que destacan la propuesta. “Esto se inició prácticamente hace 10 u 11 años”, sostuvo Julio Caballero, de la entidad rotaria, quien recordó que trabajando en una empresa de dicha ciudad “diseñamos un evento mediante el cual recolectábamos PET y lo sacábamos de la circulación. Luego, me fui de la empresa y empezamos a trabajar el producto desde el rotary, involucrando a los establecimientos secundarios. Posteriormente nació el Cras”.

Caballero explicó que el certamen involucra a los estudiantes de nivel medio, “quienes juntan PET. En septiembre, el Día del Estudiante, decimos qué escuela fue la que más junto de acuerdo a la cantidad de alumnos. Y esto es importante porque hay escuelas que son muy grandes y juntan mucho PET, pero al dividirlo por la cantidad de estudiantes el promedio se cae. Es una manera de igualar” entre las entidades más numerosas y las que tienen menos cantidad de alumnos.

Además del PET, se recolecta cartón. “Nosotros encontramos una empresa, cuyo propietario es rotario, y nos da la posibilidad de entregarlo a un buen precio”, adelantó. Y confirmó que la edición que acaba de concluir permitió recaudar “100 mil pesos” que se repartieron entre todas las entidades educativas.

“Obviamente que el concurso tiene actores y detractores, pero lo más importante es que el chico se involucre. Algunos lo harán por la ecología, otros por el saneamiento de Bell Ville, y otros por los puntos que otorga frente la Ubes, que es un campeonato que tiene más de 40 años en la ciudad”, mencionó. 

“Si protegemos la ecología, no importa desde qué método, sea de conciencia o de práctica usuaria, estamos seguros que vamos a llegar al mismo cometido. Porque la persona va a terminar apoyando el ambiente, ya sea porque está concienciado de que debe apoyarlo, o por los premios que puede llegar a obtener de manera inmediata”, manifestó Caballero.

Proyectos ecológicos

Caballero fue el coordinador de esta novena edición. Sobre cuál es la metodología que se utiliza cada vez que los alumnos recolectan envases descartables, explicó que “el cartón se vende. A ese dinero lo ponemos en resguardo hasta que cada una de las instituciones nos presenta un proyecto de corte ecológico para la ciudad de Bell Ville. Una vez presentado, se libera el dinero”. 

Y explicó que “sería interesante que la gente recorra la ciudad y pueda observar que, a la luz del concurso, no encontrará envases en la calle –tanto PET como cartón- porque los chicos los juntan y acopian. Para ellos es oro”. Mencionó con relación al plástico que es entregado a Casa Nazareth, “donde tenemos una máquina que muele, y otra que realiza ladrillos ecológicos”.

Los pacientes de dicha entidad “generan los ladrillos ecológicos; y el primer comprador que tenemos es la Municipalidad. Entonces, el círculo termina dando vuelta por un montón de instituciones que colaboran para que todo funcione”.

Los ganadores

Este año, el premio mayor quedó para la escuela Proa, que se adjudicó un premio de 25.859 pesos. El segundo lugar le correspondió a Nuestra Señora del Huerto, con 23.819 pesos. Posteriormente se ubicaron el Instituto María Montessori ($20.379), Colegio San José ($ 16.920); Escuela Normal ($ 2.500); ExEnet Antonio Graziano ($2.162); Polivalente Martín Malharro ($ 1.447); y ENA Orestes Chiesa Molinari ($911).

Además, hubo distinciones para dos establecimientos. Por la cantidad de cartón recolectado (más de 8 mil kilos, que equivalen a 143 árboles), Nuestra Señora de Huerto obtuvo tres mil pesos extras; al igual que el Colegio San José, que ganó el mismo monto por ser la entidad con mayor cantidad de botellas rescatadas: 11.556.



Daniel Brusa.  Redacción Puntal

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