“El Observatorio Regional de Cambio Climático surge como una inquietud interna de varios docentes del Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Básicas en principio, que después se trasladó a otros institutos y a toda la Universidad y que tiene por finalidad realizar estudios y centrar el ámbito de la investigación y la extensión dentro de lo que es el cambio climático en lo regional”, describió el docente e investigador Luis Tuninetti, quien es uno de los coordinadores de este espacio de la casa de altos estudios local.
El Observatorio es un espacio de interacción entre todas áreas de la Universidad Nacional de Villa María.
¿Pero qué es el cambio climático? Tuninetti respondió: “Son palabras que se volvieron populares, que no pertenecen al ámbito académico ni del activismo ambiental, pero que prácticamente no hay chico que no haya escuchado”. Y añadió: “El cambio climático implica un montón de cosas, de fenómenos de la naturaleza que normalmente se pueden asociar con el concepto de calentamiento global, que en realidad es una de las aristas que va a traer el cambio climático, pero no es solamente calentamiento global el cambio climático, es una de las partes. Es también mayor incidencia de fenómenos extremos por ejemplo, que eso es lo que en teoría a nivel internacional dicen que nos tocaría para la zona”.
Apuntó que “por suerte” esta es una zona mediterránea con lo cual no se tendrá que temer por el avance del mar sobre las costas, “que es otra de las patas del cambio climático por el derretimiento de los polos y la posible inundación de las zonas costeras”. Advirtió: “Hablamos a nivel internacional de aproximadamente 300 millones de afectados directos para finales de siglo, con estados insulares que van a desaparecer invariablemente”.
Señaló que lo que se conoce de cambio climático, todo lo que se tiene, no cuenta con un abordaje desde lo micro, por eso la necesidad de la propia mirada a la que apuntan con el Observatorio Regional de Cambio Climático. “Los estudios que existen a nivel internacional son extensísimos, y hay estudios científicos a nivel nacional pero prácticamente nadie aborda desde lo micro, entonces el Observatorio surge como un espacio de necesidad propia de contar con datos específicos de la región, no teniendo que extrapolar datos de estudios nacionales a esta región, sino hacer investigación científica, en principio solamente climatológica, de la zona”, explicó.
También contó que existen datos locales y regionales, sobre todo de tipo climático tal el caso de temperatura, humedad, precipitaciones, muchos de ellos no homologados. Por eso uno de los primeros pasos tiene que ser la homogenización desde el punto de vista estadístico para establecer una única base. El docente advirtió que para poder analizar todos esos datos desde la mirada del cambio climático se necesita por lo menos un espacio de diez años de recolección de información.
“Una vez tengamos todos esos datos que consideramos base seguramente seguiremos con todo lo que tenga que ver con el territorio en sí mismo, calidad de suelo, eso no solo con el Observatorio sino con otros grupos en la UNVM especializados en suelo, ordenamiento territorial, entre otras aristas. Estamos reuniendo toda la información para interactuar en ese sentido. Y la otra línea de investigación, más allá de lo puro de números, es empezar a trabajar, desde el año que viene y a modo de prueba, con bioindicadores del cambio climático”, contó.
Precisamente, y ante la consulta, describió qué son los bioindicadores: “Los biólogos establecen por ejemplo a partir de algún liquen que censado regularmente de acuerdo a la calidad da algún tipo de indicador que permite determinar si hay o no hay algún tipo de corrimiento ecosistémico”.
La intención, según ratificó, no es quedarse sólo en la investigación sino también hacer extensión, tal como efectuaron este año en colegios de nivel medio de la ciudad. “No es sólo recolectar información, es también extensión e investigación y vinculación institucional con Provincia y Municipio, además de las charlas que damos en los colegios, donde tenemos muy buena recepción”, puntualizó.
Mariana Corradini. Redacción Puntal
Comentá esta nota
¿Pero qué es el cambio climático? Tuninetti respondió: “Son palabras que se volvieron populares, que no pertenecen al ámbito académico ni del activismo ambiental, pero que prácticamente no hay chico que no haya escuchado”. Y añadió: “El cambio climático implica un montón de cosas, de fenómenos de la naturaleza que normalmente se pueden asociar con el concepto de calentamiento global, que en realidad es una de las aristas que va a traer el cambio climático, pero no es solamente calentamiento global el cambio climático, es una de las partes. Es también mayor incidencia de fenómenos extremos por ejemplo, que eso es lo que en teoría a nivel internacional dicen que nos tocaría para la zona”.
Apuntó que “por suerte” esta es una zona mediterránea con lo cual no se tendrá que temer por el avance del mar sobre las costas, “que es otra de las patas del cambio climático por el derretimiento de los polos y la posible inundación de las zonas costeras”. Advirtió: “Hablamos a nivel internacional de aproximadamente 300 millones de afectados directos para finales de siglo, con estados insulares que van a desaparecer invariablemente”.
Señaló que lo que se conoce de cambio climático, todo lo que se tiene, no cuenta con un abordaje desde lo micro, por eso la necesidad de la propia mirada a la que apuntan con el Observatorio Regional de Cambio Climático. “Los estudios que existen a nivel internacional son extensísimos, y hay estudios científicos a nivel nacional pero prácticamente nadie aborda desde lo micro, entonces el Observatorio surge como un espacio de necesidad propia de contar con datos específicos de la región, no teniendo que extrapolar datos de estudios nacionales a esta región, sino hacer investigación científica, en principio solamente climatológica, de la zona”, explicó.
También contó que existen datos locales y regionales, sobre todo de tipo climático tal el caso de temperatura, humedad, precipitaciones, muchos de ellos no homologados. Por eso uno de los primeros pasos tiene que ser la homogenización desde el punto de vista estadístico para establecer una única base. El docente advirtió que para poder analizar todos esos datos desde la mirada del cambio climático se necesita por lo menos un espacio de diez años de recolección de información.
“Una vez tengamos todos esos datos que consideramos base seguramente seguiremos con todo lo que tenga que ver con el territorio en sí mismo, calidad de suelo, eso no solo con el Observatorio sino con otros grupos en la UNVM especializados en suelo, ordenamiento territorial, entre otras aristas. Estamos reuniendo toda la información para interactuar en ese sentido. Y la otra línea de investigación, más allá de lo puro de números, es empezar a trabajar, desde el año que viene y a modo de prueba, con bioindicadores del cambio climático”, contó.
Precisamente, y ante la consulta, describió qué son los bioindicadores: “Los biólogos establecen por ejemplo a partir de algún liquen que censado regularmente de acuerdo a la calidad da algún tipo de indicador que permite determinar si hay o no hay algún tipo de corrimiento ecosistémico”.
La intención, según ratificó, no es quedarse sólo en la investigación sino también hacer extensión, tal como efectuaron este año en colegios de nivel medio de la ciudad. “No es sólo recolectar información, es también extensión e investigación y vinculación institucional con Provincia y Municipio, además de las charlas que damos en los colegios, donde tenemos muy buena recepción”, puntualizó.
Mariana Corradini. Redacción Puntal
Noticias Relacionadas
Te puede interesar
-
- locales
-

