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Los bancos vuelven a atender hoy y mañana

En todo el país se registraron colas de varias cuadras, lo que multiplicó en plena cuarentena el riesgo de contagio

Jubilados que cobran la mínima y beneficiarios de planes sociales debieron sufrir ayer una jornada caótica y hacer interminables filas desde la madrugada para intentar cobrar un subsidio de $ 10.000 como ayuda económica para paliar en parte el impacto de la cuarentena.

El paisaje totalmente incompatible con la estrategia de aislamiento social con la que se pretende contener la pandemia se delineó luego de que el Gobierno dispusiera un calendario de cobro que reunió en un solo día cuatro terminaciones de DNI y juntó a abuelos -principal grupo de riesgo- con beneficiarios de la AUH.

Cualquier cálculo no demasiado profundo habría concluido que si se incluía tantos DNI en un solo día serían millones los que acudirían a los bancos, más allá de que sólo se contemplara a quienes no tenían tarjeta de débito, que parecen ser muchos entre los sectores vulnerables.

El esquema dispuesto por el Gobierno, que falló estrepitosamente y fue criticado casi en forma unánime desde distintos sectores políticos, económicos y sociales, desata temores de que el enorme esfuerzo realizado por la población al soportar 14 días de cuarentena termine cayendo en saco roto y se disparen contagios masivos del coronavirus ante la desorganización observada ayer en las calles de la Argentina.

Frente a semejante desborde masivo en medio de la emergencia sanitaria, el presidente Alberto Fernández -quien monitoreó desde temprano la situación y habría tenido muestras de enorme fastidio- ordenó al Banco Central que las entidades financieras sigan atendiendo también este fin de semana.

Las largas colas en las sucursales de todo el país -que en muchos casos superaban las diez cuadras- se dieron tras una organización que falló en toda la línea.

Los bancos reabrieron sus puertas exclusivamente para pagar jubilaciones, pensiones o planes sociales de personas con DNI terminados en 0, 1, 2 o 3, que "no posean tarjeta de débito", en el marco de la aplicación de supuestos "estrictos controles" para no perjudicar la cuarentena, pero no hubo nada que alcanzara ante la desorganización y la enorme cantidad de gente agolpada frente a las sucursales.

Desbordadas, y ante la creciente cantidad de personas en medio del distanciamiento decretado por la pandemia, algunas entidades financieras comenzaron a repartir números, en un intento por organizar la atención por ventanilla.

El presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina, Claudio Cesario, pidió que "aquel que no tiene que cobrar la jubilación no vaya" a los bancos.

"Los que están haciendo otro trámite, como depositar efectivo, vuelvan en otro horario y no hagan cola. Tratemos de cuidar a los abuelos", pidió.

"Los bancos en el mundo se mantuvieron abiertos. Nosotros desde el día uno dijimos que estábamos dispuestos a establecer un esquema racional con menor horario de atención al público, pero abriendo todos los días", señaló en diálogo con un canal de noticias

El titular de La Bancaria, Sergio Palazzo, criticó que muchas de las personas que hicieron extensas filas de hasta cinco cuadras tenían tarjeta de débito y destacó que los trabajadores del sector llevaban a cabo su actividad con "solidaridad".

Advirtió que no se deben "superponer" los cobros de los jubilados con quienes perciben beneficios sociales y pronosticó que las complicaciones continuarán la semana próxima, si no había una modificación en las fechas como recomendó el sindicato al Gobierno, y en definitiva se resolvió.

Así, el Banco Central dispuso anoche que sólo jubilados y pensionados que aún no cobraron lo hagan a partir de hoy, según el número final de DNI, para intentar evitar un nuevo colapso.

El titular del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, reconoció que este viernes se dio una situación que "no esperaban" y admitió que el presidente Alberto Fernández lo llamó"enojado" para pedirle una explicación sobre el colapso vivido en cercanías de todos los bancos donde tenían que cobrar jubilados y beneficiarios de AUH.

Debido a este descontrol, el jefe de Estado convocó al jefe del Banco Central y también al titular de Anses, Alejandro Vanoli, a una reunión de emergencia en la residencia de Olivos, donde se organizó un nuevo cronograma.

La autoridad monetaria aclaró que "las sucursales continuarán abiertas los días hábiles subsiguientes" con las restricciones de atención al público vigentes y el cronograma de pagos dispuesto por la Anses.