El anuncio del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, sobre la prohibición del acceso a redes sociales a menores de 16 años ubica a España en línea con otros países que ya avanzaron en regulaciones destinadas a restringir el uso de plataformas digitales por parte de niños y adolescentes.
Uno de los antecedentes más relevantes es Australia, donde el Senado aprobó el 28 de noviembre una ley que prohíbe el acceso a redes sociales a menores de 16 años. La normativa prevé multas de hasta 32,5 millones de dólares para plataformas como Facebook, Instagram y TikTok que incumplan la medida. El proyecto fue aprobado con 34 votos a favor y 19 en contra, luego de haber recibido respaldo en la Cámara de Representantes.
En Francia, la Asamblea Nacional aprobó a fines de enero de 2026 una propuesta legislativa que establece la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 15 años y la exclusión total del uso de teléfonos móviles en los institutos de secundaria. La iniciativa avanzó mediante un procedimiento de urgencia, con 130 votos positivos y 21 negativos, y el Gobierno busca que la norma entre en vigencia el 1 de septiembre, con el inicio del nuevo ciclo lectivo.
Por su parte, en Dinamarca, la primera ministra Mette Frederiksen anunció el 7 de octubre de 2025 que su Gobierno impulsará una prohibición del uso de redes sociales para menores de 15 años. El proyecto contempla excepciones para jóvenes desde los 13 años, siempre que cuenten con autorización de sus padres.
Con estas iniciativas, distintos países avanzan en restricciones al acceso de menores a las redes sociales, en un contexto de creciente preocupación por el impacto de las plataformas digitales en la infancia y la adolescencia.

