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"Se cayeron todos los sueños"

Daniel Bazán consideró que "es imposible jugar el torneo Federal. Ese era el objetivo. Hay que decirle la verdad al hincha. Abrir la cancha hoy, para volver a entrenar sin garantías de poder jugar en 2020, sólo será sumar deudas"

Daniel Bazán, presidente de Alem de Villa Nueva, se esfuerza en explicar todo lo que realiza en su club para generar recursos, y lo difícil que será retomar la actividad sin acumular deudas.

La realidad es una verdad que duele, y como cabeza visible de uno de los clubes grandes de la Liga Villamariense de Fútbol pretende “no generar falsas expectativas. Es imposible hoy pensar en volver a jugar antes de fin de año. Ojalá que aparezca la vacuna o alguna solución que levante la barrera, pero el paso hacia la vuelta al fútbol hoy está cerrado”.

El primer obstáculo es “la AFA. El mensaje de Claudio Tapia es contundente, pero mientras en el interior muchos consideramos que entrenar es posible, otros también tenemos la responsabilidad de ver lo que pasaría en ese caso. ¿Para qué vamos a entrenar si será imposible jugar con público en 2020?”.

Allí está la razón de mayor peso por la que entiende que “entrenar y abrir el predio o la sede del club sólo genera más gastos. Sin ninguna garantía de que vayamos a poder jugar con público, es sólo aumentar los costos, endeudarse al no sumar ingresos, y embarcarse en una empresa sin otro rumbo que no sea hipotecar el club. Prefiero que el fútbol no vuelva hasta 2021, y empezar sin deudas, con orden y claridad”.

Se cayeron todos los sueños

Bazán destacó que “se cayeron todos los sueños. Antes empezar el año, nos propusimos con la comisión directiva proyectar una posible y soñada participación en el torneo Regional Federal 2021”.

Agrega que “para ello había que invertir. No sólo apostamos a contratar un técnico con pasado en el club, que nos condujo al último título (Mauricio Morales), sino a formar un plantel competitivo. Renovamos el plantel. Se fueron jugadores, repatriamos otros del club que tenían ofertas importantes en otros clubes, contratamos refuerzos de peso para armar un equipo competitivo. No fue fácil”.

Recuerda que “la pretemporada, las ilusiones, el trabajo en la cancha, en inferiores e infantiles demandó un costo y un esfuerzo grande. Más el resto de las disciplinas, y la mantención de la sede y el predio. Todo se cayó en marzo”.

Explicó que “para no mentirle a la gente de Alem, debo decir que no hay posibilidades de jugar un torneo Federal. Estamos pensando en sostener el club, y desde el punto de vista actual, considero que es mejor no jugar en 2020”.

Un subsidio para calmar la bronca

Bazán confiesa que “el subsidio que recibimos de parte de Héctor ‘Pichi’ Campana ayuda, pero sólo alcanza para pagar un par de boletas de luz”.

“En Alem se generó deuda de luz, agua y gas en estos 3 largos meses, y lo que más molesta y resulta injusto es que están el predio y la sede cerrados, pero las boletas siguen llegando con importes similares a cuando estaba abierta”, dijo.

Esto obedece a que “sacan un promedio estimativo del gasto de los meses anteriores. No miden que no estamos utilizando el servicio de luz. Pero además, cuando los clubes estamos pagando una moratoria y dejamos de tener ingresos, no nos hacen un impasse en el pago. Si bien no cortan el servicio, lo tenemos que pagar después”.

Agrega que “básicamente los 40 mil pesos recibidos por el tesorero del club con un cheque a fecha por subsidio, será destinado a pagar boletas de luz. Surgió una idea del Centro Comercial para no pagar lo gastado en estos 3 meses”.

Confesó que “el subsidio de la Nación por 60 mil es inviable que lo recibamos porque ya recibimos el de 40 mil que entregó Campana”.

En cambio, “el pedido de Clubes en Obra es diferente. Lo hemos pedido para realizar una serie de obras en la cancha: mejoras en los vestuarios, pisos, cerámicos, techo, baños nuevos en ambos sectores de la cancha (local y visitante), separadores y aberturas”.

Estimó que “si nos otorgaran el máximo del subsidio ($ 500 mil), también terminaríamos el quincho en la sede y pintaríamos el salón”.

Manifestó que “el único ingreso que tuvimos fue a través de un locro que realizamos, que nos dejó cerca de 40 mil pesos, que sumado a los 40 mil del subsidio nos permitirá afrontar sólo una parte de las deudas de luz, agua y gas”.

Insistió en que “la colaboración de la gente no mermó, pero sí la cantidad de porciones vendidas”.

Comentó que “el 5 de julio venderemos empanadas dulces y saladas a $ 300 la docena. Es la forma de generar el ingreso que nos falta para no seguir acumulando deudas. Es una enorme ayuda para este complicado momento”.

Sin ingresos genuinos

“Lo más grave es que no hay ingresos genuinos al estar cerrado el club. La cuota de socio no se cobra porque el club está cerrado y las actividades paradas. Tampoco hay salones para alquilar, pero los gastos no se cortan”, insiste.

“Yo no estoy contento porque hoy no hay fútbol. Pero sería un gasto más, y sin recursos es sumar deudas sin sentido”, dijo sin dudar.

Recalcó que “los gastos están y los ingresos no. Esa es la realidad de los clubes hoy”.

Apuntó que “sabemos que los profesores con su mejor predisposición no abandonaron a los chicos y virtualmente los siguieron entrenando, pero no han cobrado”.

Más allá de la flexibilización de algunas actividades remarca que “no alcanza para entrenar al jugador. La necesidad física que requiere un futbolista es diferente”.

Añade que “la Liga Villamariense de Fútbol también necesitará a partir de julio que cada uno de los 20 clubes afiliados paguemos un 25% de la cuota establecida para poder abonarles a los empleados”.

Señaló que “se trata de 3 mil pesos, que es para mantener los costos fijos mínimos de la Liga, pero los clubes no generan un peso, y tienen su propia deuda. Soy parte de la Mesa Directiva, y es lógico lo que se nos pide”.

Abrir para que no vaya nadie

“Me inquieta la dificultad de la gente de Villa Nueva. No me sirve abrir el club para que no vaya nadie. Tampoco para el bufetero es bueno vender dos café por día, y tener un gasto mayor y generar más deudas”.“Los socios deben saber que estamos trabajando. El balance 2019 se está terminando y lo presentaremos pronto, pero le quiero hacer entender al socio que hay prioridades que indican que es mejor tener el predio y la sede cerrados hoy, que endeudarnos. No nos gusta, pero es la realidad”.

Reseñó que “la gente común no está bien como para pagar una entrada. Desde ya es muy difícil que la AFA y el Ministerio de Salud permitan jugar con público, pero aún con público cuántos irían este año a la cancha en esta situación”.

Bazán recalcó que “la situación se complicó en Buenos Aires. Si hay que esperar Fase 4... Acá se puede gastar para que empiecen a entrenar, pero sin gente no vamos a poder jugar. Es sumar deuda”.

“La única esperanza es que llegue el subsidio de la Nación para permitirnos mejorar la cancha, la sede y volver en 2021 mejor”, aclaró.

Aclaró que “volver antes de fin de año es lo que queremos todos. Pero volvamos sin endeudar al club”.

Destacó que “por vía virtual participé de una charla por derechos de formación que agregó información importante para los clubes”.

Indicó que “algún ingreso podemos sumar por Franco Jara. Es imposible mantener un equipo competitivo para este año, y menos sostener el sueño de participar en el próximo Federal. Es mejor proyectar para 2021 y empezar bien”.

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