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Con un cambio pedido por la oposición, ingresó al Congreso el pacto con el FMI

JxC quería reservarse la posibilidad de votar favorablemente en general y abstenerse en particular

Después de las demoras y con cambios en el texto, el Gobierno finalmente envió ayer el proyecto de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a la Cámara de Diputados, donde el lunes comenzará a ser debatido.

La demora se debió a un artículo clave que el oficialismo negoció con la oposición, a la que finalmente le otorgó el cambio que pedía.

En el borrador que circuló durante la jornada de ayer había tres artículos. En el primero, el Poder Ejecutivo solicitaba que se aprobara la refinanciación de la deuda y también los dos anexos donde se detallan las medidas económicas que se compromete a aplicar para cumplir con la senda de reducción fiscal pactada con el FMI.

El reclamo de todos los integrantes de Juntos por el Cambio fue que el primer artículo solo autorizara al Poder Ejecutivo a renegociar la deuda y colocara los anexos por separado.

La idea de los opositores es dar luz verde a la negociación con el organismo internacional, pero sin quedar envueltos en los pormenores, pensando en el futuro.

Según señalaron fuentes de Juntos por el Cambio, con la modificación del texto, entra en juego la posibilidad de que puedan acompañar el proyecto con un voto a favor en general, y luego abstenerse en artículos puntuales.

Ese tira y afloje en la negociación de la oposición con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y el Ministerio de Economía fue lo que demoró la presentación definitiva del proyecto.

Las tratativas y conversaciones entre la Cámara baja y el Ministerio de Economía se mantuvieron durante toda la jornada de ayer, ya que Massa quiere acelerar el tratamiento del texto y para ello necesitaba garantizarse que parte de la oposición acompañe.

El texto que ingresó en Diputados pasado el mediodía tiene cuatro artículos y el número uno autoriza al Poder Ejecutivo a hacer la negociación. El dos incluye los anexos y el tres y el cuatro son de forma.

El acuerdo establece la reducción del déficit fiscal a 0,9% del PBI en el 2024, un crecimiento económico de hasta un 4,5% para este año, metas de inflación que podría llegar al 48% y desembolsos por más de USD 24 mil millones para resguardar las reservas hasta diciembre próximo.

La letra chica del acuerdo que el Gobierno envió al Congreso establece un programa de facilidades extendidas con una duración de dos años, una refinanciación de la deuda contraída por el gobierno de Mauricio Macri y mejora el perfil de vencimientos.

El programa tendrá 10 revisiones trimestrales con desembolsos y el primero será de USD 9.800 millones, en tanto la Argentina tendrá cuatro años de gracia para iniciar los pagos de la deuda, mientras ese primer desembolso alcanzaría para cubrir los vencimientos a pagarle al organismo en los próximos tres meses y del que quedaría un saldo de USD 6.200 millones en las reservas del Banco Central.

Después de la primera revisión trimestral, si se cumplen las metas el Gobierno podría contar con otros USD 4.155 millones.

En septiembre se prevé un nuevo giro de USD 4.155 millones, mientras que tras la cuarta revisión, en diciembre, el desembolso sería de USD 6.230 millones más.

En 2021 el Tesoro recibiría USD 24.620 millones, unos USD 7.000 millones más que los vencimientos que restan hasta fin de año.

Los pagos de deuda se iniciarán en el 2026 y seguirán hasta el 2034, con abultados vencimientos a partir del 2027.

El ministerio de Economía destacó que se logró un acuerdo "sin políticas de ajuste y con incremento del gasto real en todos los años del programa y permite un camino transitable para nuestro país con mayor previsibilidad, certezas y visión de futuro", según el texto enviado al Congreso.

"Como parte de nuestro enfoque equilibrado de política fiscal, nos comprometemos a mantener un crecimiento real positivo del gasto y a mejorar la eficiencia y la progresividad del gasto, en particular en lo que se refiere a asistencia social, ciencia y tecnología e inversión púbica”, señala Economía en el mensaje al Parlamento.

La Argentina se compromete a una meta del déficit primario de 2,5% del PBI en 2022, que se reducirá a 1,9% en 2023, y a 0,9% en 2024, además de una inversión del 2% anual en infraestructura.

Como ya lo anunció el Gobierno, el acuerdo no prevé ninguna reforma previsional, en tanto que "el gasto en jubilaciones y pensiones estará guiado por el nuevo mecanismo de actualización adoptado a finales de 2020".

El acuerdo promete financiar la reducción del déficit fiscal financiándose con deuda pública en pesos y con préstamos de organismos internacionales de crédito.

El programa fija metas de crecimiento económico que prevén que el PBI crezca entre 3,5 y 4,5% en 2022 y converja a un a una suba de entre 1,75% y 2,25% anual a mediano plazo.

"Las reformas que promuevan el crecimiento serán críticas para comenzar a abordar cuellos de botella de larga data y sentar las bases de un crecimiento más sostenible e inclusivo", agrega.