Provinciales | Adelia María

“Aunque era una mujer muy seria, Adelia María nos quería mucho”

Lo aseguró Adelia Harilaos de Di Paola, sobrina nieta y ahijada de la viuda de Olmos, quien dijo tener los mejores recuerdos de su madrina. Sostuvo que la generosidad que se ve en sus obras también la tuvo para con su familia
 
Adelia Harilaos de Di Paola (82) es sobrina nieta y ahijada de Adelia María Harilaos de Olmos. Aunque cuando la esposa de Ambrosio Olmos falleció ella tenía 13 años, recuerda el tiempo que compartió junto a una de las mujeres que más donaciones realizó en la primera mitad del pasado siglo. 

“Soy hija de Federico Harilaos, hijo de Horacio, uno de los hermanos de Adelia María. Soy su sobrina nieta y una de sus ahijadas. Somos cinco hermanos. Como soy la mayor, cuando nací me pusieron Adelia. No fue muy divertido para mí llevar su nombre. De todas formas, siempre tuve una muy buena relación con Adelia. Ella era una persona muy distante, muy derecha y no demostraba cariño. Asimismo, puedo decir que ella tenía afecto para conmigo”, aseguró Adelia de Di Paola. 

-¿Su vínculo con ella era como el de cualquier familia?

-Sí, la relación que teníamos era como si ella hubiese sido mi abuela. Con mis hermanos íbamos a su casa y jugábamos. La visitábamos como si fuéramos sus nietos. 

-Se habló mucho sobre la mala relación de Adelia María con sus hermanos… 

-Los Harilaos son famosos por pelearse. 

-Entonces es cierto…

-Ella los quería mucho, pero había problemas. En un tiempo, Adelia estuvo muy mal de la cabeza y allí hubo discusiones. Mientras estuvo en París con su madre (Carolina Senillosa), se casó con Ambrosio Olmos, que era íntimo de Horacio, mi abuelo. Ella no quería saber nada con Ambrosio, ni con él ni con nadie, pero la madre de Adelia quería que se casara porque era el hombre más rico de la Argentina. 

-¿Se casó por interés?

-Adelia no quería casarse de ninguna manera. Ni con él ni con nadie, pero la madre estaba muy enferma y le pidió que lo haga. Adelia y Ambrosio se casaron en Francia.

-Ella contaba lo que le pasaba, ¿o era reservada?

-No, era totalmente reservada. Cuando yo la conocí, hacía iglesias y escuelas con el nombre de Ambrosio Olmos. Le tenía mucho respeto, pero ella no se quería casar con nadie. Todo eso lo fui descubriendo por las cartas que había. Ella se había ido a Francia con su madre, y sus hermanos se habían ido a otra parte de Europa con su papá. Después, con el paso del tiempo, se amigaron. Adelia se ocupó de toda la descendencia de sus hermanos. Los mandó a los mejores colegios. Era una persona maravillosa. La generosidad que se ve en las obras también la tuvo para con su familia. Ella era la referente de todo. 

-Otra de las cuestiones que se señaló es que le dejó muy poca herencia a sus familiares…

-No es verdad, aunque sí es cierto que les dejó importantes recursos a los Salesianos (estancia El Durazno), a las iglesias y los asilos. 

-¿Ella decía por qué donaba tantos recursos de su fortuna?

-Era común en aquella época. Estaban las sociedades de beneficencia que se ocupaban de muchas cosas. 

Previous Next
-Los familiares que estuvieron más tiempo con ella, ¿qué opinaban?

-Todos la querían muchísimo. Se peleaban por cualquier cosa, pero formaban parte de un clan. Andaban todos juntos. 

-¿Han recorrido las obras que dejó?

-Sí, hemos visitado algunas. Mi hija estuvo en El Durazno hace un tiempo. 

-¿Usted visitó la estancia junto a Adelia María de Olmos?

-Sí, estuve de bebé porque tengo fotos tomadas en la estancia, pero no recuerdo. 

-Hay quienes consideran a Adelia María una de las mujeres más importantes de la primera mitad del siglo XX…

-Fue muy importante. Ella se aparecía en los hospitales que donaba muy temprano en la mañana para constatar que todo estuviera bien. Controlaba que las camas estuvieran limpias y les preguntaba a los enfermos cómo los estaban tratando. Después, daba órdenes de lo que tenía que hacerse y se iba. Al rato volvía, entraba por la puerta de atrás para ver si habían hecho lo ella pidió. Es decir, no era que daba la plata y se desentendía, ella se ocupaba de que las cosas se hicieran como ella creía que debían hacerse. 

-Algunas de sus obras ya no están…

-Sí, me han llamado para que intervenga en algunos casos, pero nosotros no somos herederos. Ella dejó todo claro en las escrituras. Ella estuvo en todos los detalles, se ocupaba personalmente, pero vivimos en Argentina. 

-¿Es recordada por la gente?

-Me ha pasado que me pregunten por ella. Cuando digo que me llamo Adelia Harilaos hay personas que la recuerdan y que quieren saber cómo era. 

-Ella se reunió con Evita y con Perón…

-Sí, fue sobre el final de su vida, ya estaba mal. Le decía a Perón “que linda es su señora”. Era muy dulce cuando quería. 

-¿No cayó bien en su familia?

-No, el encuentro no cayó bien, porque su familia era re-contra antiperonista. 

-¿Qué cree que es lo más importante de su obra?

-Es difícil decirlo, pero creo que tiene que ver con lo que hizo por su familia. Aunque era seria, nos quería mucho. 



Nicolás Cheetham.  Redacción Puntal

TEMAS:
Comentá esta nota

Noticias Relacionadas