Un docente de la localidad cordobesa de Laboulaye, llamado Daniel Roera, elaboró un proyecto que impulsa la creación e instalación de “ventanas para bebés en situación de abandono”.
La propuesta, según la describe su impulsor, apunta a ubicar en hospitales y centros públicos de salud de Córdoba receptáculos acondicionados para contener a niños abandonados por sus progenitores.
El joven villamariense Rodrigo Andrés Aguiar Alessio, hijo por adopción, manifestó ante PUNTAL VILLA MARÍA que tal proyecto “es una violación contra el derecho a la identidad del menor”.
El entrevistado habla con conocimiento de causa. Aguiar Alessio tiene su propia historia. Él mismo fue abandonado al poco tiempo de nacer, en el año 1994. En carne propia vivió lo que significaba no saber de sus orígenes.
Derecho a la identidad
El artículo 595 del Código Civil y Comercial de la Nación refiere a los principios generales de la adopción. Es justamente en ese artículo donde se habla del derecho a conocer la identidad y del respeto por conocer los orígenes. Con el proyecto que se quiere impulsar, se vulnerarían tales derechos, manifiesta el joven.
“Si ese niño abandonado el día de mañana quiere buscar sus raíces, no tiene información alguna. Solo tendría el lugar en donde fue abandonado”, señaló ante este medio.
La idea presentada por el docente de Laboulaye sería como “volver pasos para atrás”, indicó. “Yo nací en el año 94 y fui abandonado en un hospital. Cuando quise conocer sobre mis raíces y orígenes tenía muy poca información”, agregó Rodrigo.
En el año 2015 el Código Civil y Comercial fue modificado. Con dicha reestructuración, el centro del derecho pasa a ser el niño. “El menor tiene derecho a ir al juzgado a pedir su expediente y recibir toda la información que quiera para llegar a sus orígenes”, señalaron. Ese mismo fue el camino que recorrió Aguiar Alessio para ‘desenredar’ parte de su historia, historia que todavía no conoce en su totalidad.
En disconformidad con el proyecto “ventanas de Moisés”, Rodrigo explicó que tal propuesta sería “un aval para que los niños sean tratados como una cosa y no como personas humanas con derechos”.
El Código Civil y Comercial expresa (en el artículo 26) que el adoptado, con edad y grado de madurez suficiente, tiene derecho a conocer los datos relativos a su origen. Además señala que puede acceder cuando lo requiera al expediente judicial y administrativo en el que se tramitó su adopción.
“El hecho de tener un buzón es suprimir la identidad y volver a la época de antes, a los orígenes de la adopción, cuando se trataba de un acto de caridad. En esa época las monjas tenían un buzón en donde se recibían niños abandonados”, apuntó Aguiar Alessio.
Equipo técnico de Senaf
Rodrigo explicó que este proyecto “lejos de proteger al niño nacido, vulnera su derecho de acceder a su identidad”.
“Daniel Roera dice que la propuesta permitiría garantizar la confidencialidad de la mujer que abandona pero acá nadie garantiza el derecho del niño de saber de dónde viene, dónde nació o quién es”, afirmó.
El joven, que en poco tiempo iniciará sus estudios de abogacía, manifestó que el problema del abandono de niños debe solucionarse con la contención de instituciones como la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia.
“Entiendo que la adopción hoy en día no se está dando como se tendría que dar, pero actualmente contamos con un equipo técnico de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) que acompaña a los padres que quieren dar en adopción a sus hijos. Existen equipos técnicos capaces de acompañar a la madre y el padre. Hay gente trabajando en mejorar el tema de la adopción”, evidenció el joven.
“Más que invitar a que los legisladores escuchen y se hagan eco de esta propuesta, prefiero que escuchen a los menores, para que vean las realidades que hoy existen y acompañen en las luchas que se vienen llevando a cabo en todo el país por el tema adopción”, concluyó.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal
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El joven villamariense Rodrigo Andrés Aguiar Alessio, hijo por adopción, manifestó ante PUNTAL VILLA MARÍA que tal proyecto “es una violación contra el derecho a la identidad del menor”.
El entrevistado habla con conocimiento de causa. Aguiar Alessio tiene su propia historia. Él mismo fue abandonado al poco tiempo de nacer, en el año 1994. En carne propia vivió lo que significaba no saber de sus orígenes.
Derecho a la identidad
El artículo 595 del Código Civil y Comercial de la Nación refiere a los principios generales de la adopción. Es justamente en ese artículo donde se habla del derecho a conocer la identidad y del respeto por conocer los orígenes. Con el proyecto que se quiere impulsar, se vulnerarían tales derechos, manifiesta el joven.
“Si ese niño abandonado el día de mañana quiere buscar sus raíces, no tiene información alguna. Solo tendría el lugar en donde fue abandonado”, señaló ante este medio.
La idea presentada por el docente de Laboulaye sería como “volver pasos para atrás”, indicó. “Yo nací en el año 94 y fui abandonado en un hospital. Cuando quise conocer sobre mis raíces y orígenes tenía muy poca información”, agregó Rodrigo.
En el año 2015 el Código Civil y Comercial fue modificado. Con dicha reestructuración, el centro del derecho pasa a ser el niño. “El menor tiene derecho a ir al juzgado a pedir su expediente y recibir toda la información que quiera para llegar a sus orígenes”, señalaron. Ese mismo fue el camino que recorrió Aguiar Alessio para ‘desenredar’ parte de su historia, historia que todavía no conoce en su totalidad.
En disconformidad con el proyecto “ventanas de Moisés”, Rodrigo explicó que tal propuesta sería “un aval para que los niños sean tratados como una cosa y no como personas humanas con derechos”.
El Código Civil y Comercial expresa (en el artículo 26) que el adoptado, con edad y grado de madurez suficiente, tiene derecho a conocer los datos relativos a su origen. Además señala que puede acceder cuando lo requiera al expediente judicial y administrativo en el que se tramitó su adopción.
“El hecho de tener un buzón es suprimir la identidad y volver a la época de antes, a los orígenes de la adopción, cuando se trataba de un acto de caridad. En esa época las monjas tenían un buzón en donde se recibían niños abandonados”, apuntó Aguiar Alessio.
Equipo técnico de Senaf
Rodrigo explicó que este proyecto “lejos de proteger al niño nacido, vulnera su derecho de acceder a su identidad”.
“Daniel Roera dice que la propuesta permitiría garantizar la confidencialidad de la mujer que abandona pero acá nadie garantiza el derecho del niño de saber de dónde viene, dónde nació o quién es”, afirmó.
El joven, que en poco tiempo iniciará sus estudios de abogacía, manifestó que el problema del abandono de niños debe solucionarse con la contención de instituciones como la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia.
“Entiendo que la adopción hoy en día no se está dando como se tendría que dar, pero actualmente contamos con un equipo técnico de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) que acompaña a los padres que quieren dar en adopción a sus hijos. Existen equipos técnicos capaces de acompañar a la madre y el padre. Hay gente trabajando en mejorar el tema de la adopción”, evidenció el joven.
“Más que invitar a que los legisladores escuchen y se hagan eco de esta propuesta, prefiero que escuchen a los menores, para que vean las realidades que hoy existen y acompañen en las luchas que se vienen llevando a cabo en todo el país por el tema adopción”, concluyó.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal

