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Por el clima, productores esperan este año la recuperación

Gabriel De Raedemaeker, presidente de Cartez, y el titular de la Sociedad Rural, Rodolfo Meny, esperan que las condiciones actuales se mantengan para lograr buenos rindes. Igualmente, la presión impositiva golpea a la actividad

Por distintos motivos, el año pasado fue difícil para todos los sectores productivos. La agricultura, que podría haberse beneficiado por la macrodevaluación del peso, tuvo que afrontar serios inconvenientes climáticos que impactaron fuertemente en el volumen de producción. Tanto Gabriel De Raedemaeker, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez), como Rodolfo Meny, titular de la Sociedad Rural Villa María (SRVM), destacaron que los fenómenos extremos fueron los principales responsables de los malos resultados de 2018. 

De todas maneras, el directivo de la entidad de tercer grado dijo a PUNTAL VILLA MARIA que el retorno de las retenciones a las exportaciones y el incremento de la presión tributaria conspiran contra el desarrollo de la actividad. Según su punto de vista, el año que inicia tiene como único soporte para revertir la situación económica de la producción el mantenimiento de las mejores condiciones climáticas, ya que no confía en cambios políticos favorables al sector. Por su parte, el presidente de la institución local se mostró optimista en relación con la recuperación de la lechería y subrayó el avance de la ganadería de la carne en la región, potenciada por la apertura de la comercialización externa concretada en los últimos años.

Avatares

“Desde el punto de vista productivo hemos sufrido en el 2018 todos los avatares climáticos juntos. Se apostó mucho al trigo y al garbanzo para tratar de conseguir una revancha por las pérdidas anteriores y lamentablemente en la mayor parte de los casos no se dio. La sequía e incluso algunas heladas muy fuertes en agosto y después en octubre terminaron debilitando mucho a la producción triguera, que pese a lograr buena calidad no acompañó el volumen. Eso nos dejó un sabor amargo”, comenzó diciendo De Raedemaeker. 

Sin dejar de mencionar que la lechería sigue sin encontrar una salida, recalcó la institucionalización que supone la creación del mercado de futuros de leche, anunciado hace poco tiempo, ya que servirá -argumentó- para transparentar la comercialización. 

A su vez, el dirigente de Oliva cargó duro contra el gobierno nacional por la reimplantación de retenciones a las exportaciones, algo que los ruralistas entendían superado. 

“Nos imaginábamos a principios de año que tendríamos un horizonte de disminución de la presión fiscal y terminó siendo al revés. Y esto se nota fundamentalmente en el interior, porque a la pérdida económica por la sequía, que costó 30 millones de toneladas entre maíz y soja, encima tuvo un castigo fuerte desde el punto de vista impositivo”, precisó.

Agregó que tal situación “dejó al productor desfinanciado y sin posibilidades de calzarse con los bancos por el costo del crédito; incluso aunque convalide tasas del 60 u 80 por ciento, igual no hay líneas disponibles. La campaña gruesa fue muy complicada; hubo que recurrir a los últimos márgenes en las tarjetas o financiarse en acopios o cooperativas”. 

Igualmente, el titular de Cartez sostuvo que la falta de financiamiento no afectó la tecnología utilizada en la actual campaña porque estaba acordada previamente con los proveedores, aunque sí podría ocurrir en la próxima en la medida en que las actuales restricciones financieras se mantengan. 

Defensiva

“Para este 2019 vemos a la gente trabajando nuevamente a la defensiva, sobre todo teniendo en cuenta que viene un año complicado por el tema electoral. Imaginamos que el tipo de cambio en condiciones normales va a estar en la parte baja de la banda para tratar de generar, por lo menos, un estado artificial de bienestar y eso terminará repercutiendo en los precios de las commodities a nivel interno. El tipo de cambio tiene una influencia relativa en el productor, ya que tiene dolarizada la venta pero también la compra, aunque cuando es alto genera mayor fluidez económica y favorece la inversión. Creemos que eso no se dará este año por el tiempo político y que tampoco habrá una disminución de la presión impositiva”, afirmó el directivo.

Al ser consultado sobre el revalúo de las tierras que lleva adelante la Provincia, De Raedemaeker señaló que aunque sabían que el impuesto inmobiliario rural aumentaría hasta un 60 por ciento recibieron quejas sobre casos puntuales que llegan al 85 por ciento. “Estamos analizando eso. Queremos creer que son errores y que serán reimpresos los cedulones, como pasó en otras oportunidades”, dijo. 

Además indicó: “El incremento de la valuación fiscal preocupa porque se va a llevar prácticamente a nivel de mercado y después cualquier variación en la alícuota termina generando un incremento impositivo enorme. Pero sabíamos que se venía, ya que baja del gobierno nacional y se está aplicando en todas las provincias”. 

Distribución

Rodolfo Meny, presidente de la Sociedad Rural de Villa María, también se refirió a los problemas climáticos que se registraron, como la gran sequía y luego las abundantes lluvias registradas en mayo, que complicaron la recolección de la soja que había sobrevivido a la falta de agua. 

“Para la estadística el año pasado termina con 900 milímetros, pero fue malísima la distribución. De todas maneras, la gente que logró hacer a fin de año 18 o 20 quintales de trigo, con un valor de US$ 200 dólares la tonelada eso hoy le representa en plata unos 30 o 35 quintales del año pasado. No alcanza a solucionar todos los problemas que viene arrastrando con la soja, pero sirve; y el clima empieza a acompañar”, enfatizó el directivo.

“En la cuestión política nosotros estamos muy lejos de las decisiones que nos afectan, pero personalmente no les tengo tanto miedo a las retenciones fijas y en pesos como sí al clima, que nos dio un mazazo fuerte”, añadió.

Por ese motivo, el directivo se mostró optimista ya que hasta el momento las lluvias vienen acompañando.

“La mayoría de los clientes tienen unos maíces espectaculares y el precio también es muy bueno. El maíz a US$ 140 tiene mejor número que la soja a US$ 230, más aún viendo que los maíces de primera están muy buenos. La soja ya no es el negocio que conocimos 10 o 15 años atrás por muchas razones. Actualmente vale una tercera parte pero también hay cuestiones de biología que afectaron el cultivo. Al perderse el milagro del glifosato que controlaba todo la soja se transformó en un cultivo caro y con poco precio. Las herramientas que la hicieron tan popular y fácil de hacer no son tales, por la resistencia a malezas, por plagas y demás”, indicó. 

También Meny trazó un panorama esperanzador en la actividad lechera. “Viene cambiando el número y al productor que le está lloviendo y cuenta con una estructura acorde a los tiempos tendrá un futuro promisorio en el mediano plazo. La lechería tiene mucha capacidad de reacción. Los que encuentren un sistema que les sirva tienen un número; ayuda mucho si los productores están encima. El productor está acostumbrado a luchar con la cuestión impositiva o de precios, pero tiene que tener movimiento de producción. Por eso espero que en el 2019 se empiecen a acomodar algunas cuestiones”.

Finalmente, el presidente de la SRVM destacó la evolución de la ganadería de carne en la región: “Hay lugares en los que no había hacienda desde hace 40 años y ahora se ve. Creo que fue acertado abrir la exportación de carnes porque hizo que la ganadería vuelva en muchas zonas. Se ven rodeos en lugares donde no había y hay una muy buena expectativa. Además empujó a todas las otras producciones, que es muy interesante”.



Pablo Correa.  Redacción Puntal Villa María

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