"Villa María es un lugar de desarrollo"
“Villa María es un lugar impresionante en cuanto al desarrollo del ajedrez”, asegura el maestro internacional Guillermo Soppe.
El cordobés nacido el 17 de septiembre de 1960, un mes antes que Diego Maradona, es fanático de Belgrano y del fútbol, pero una revista deportiva (Goles) le hizo conocer un duelo ajedrecístico, que lo conduciría a amar el ajedrez: Bobby Fischer con Boris Spasski.
El ajedrez es una de las disciplinas más indescifrables para el ser humano. Apasionante para quienes lo practican, con infinitas posibilidades de aprendizaje, que lleva toda una vida. Por ello, el maestro Guillermo Soppe, ya retirado “oficialmente”, nos atiende, mientras juega una partida virtual.
Soppe es reconocido en la provincia, en el país y en el mundo del ajedrez. Siempre dispuesto a enseñar, a dejar discípulos, y a propagar la disciplina, a sus 60 años apoya a las entidades villamarienses que se dedican a la enseñanza.
Tan solo hay que poner el tablero y las fichas en acción, y Soppe hace fácil lo difícil. Define así los valores del ajedrez, y los motivos por los que los niños deben conocer esta atrapante disciplina. “En el ajedrez no tenés que engañar al otro. El ajedrez es un juego que ayuda a tomar decisiones estratégicas. Nos obliga a ponernos en el lugar del otro, y siempre pensás qué va a hacer tu rival. Es un juego donde las cartas están a la vista, no estás mintiendo, no engañas al otro”.
La inteligencia humana no tiene límites, como lo demuestra Soppe, el mismo que fue capaz de “poner contra las cuerdas” en 1998 a Garri Kasparov, a quien conoció a los 16 años en un Mundial de Cadetes en Cagnes Sur Mer, Francia, al que asistió como campeón argentino.
Gran conocedor de la materia, se retiró a los 54 años, porque “demanda mucho tiempo, preparación y estudio el ajedrez de alto rendimiento. Es un trabajo, y es necesario el estudio propio, y el del adversario o los rivales con los que vas a jugar. Tenés que viajar mucho, conocer todo, y ver lo actual y lo histórico del ajedrez”.
Asegura que “cuerpo y mente van de la mano. Tuve un preparador físico y una dieta cuando representé al país en seis Olimpíadas y en los principales torneos”.
Con acento cordobés
El primer título provincial de este reconocido hincha de Belgrano fue a los 14 años. Es maestro internacional FIDE y actual presidente de la Federación de Ajedrez de la provincia de Córdoba, donde apunta a “hacer escuela, desde las escuelas. Porque es un deporte y una herramienta educativa. Ejercita la memoria y el razonamiento”.
Autor de dos libros sobre la materia: “Aprenda con los Campeones” (con Carlos Barrionuevo), y “Erich Eliskases, Caballero del Ajedrez” (con Raúl Grosso).
Afirma que “en la Federación Cordobesa a pesar de la pandemia y todas las dificultades que tenemos, hacemos la actividad de manera virtual. Se han realizado varios torneos y apenas pudimos hacerlo presencial se organizaron algunos de esa manera en traslasierra, Unquillo y otras localidades de Córdoba, pero estamos trabajando mucho de forma virtual ya que en el ajedrez varias aplicaciones nos permiten jugar mediante la pantalla con otras personas del país y el mundo”.
Asegura que “la Federación Cordobesa es una entidad reconocida por la entidad de ajedrez a nivel argentino, por la Federación Internacional, por la Agencia Córdoba Deportes y por la Confederación de Deportes de la provincia”.
Agrega que “tenemos un staff de clubes, profesores y jugadores muy importantes y seguimos sumando adhesiones de toda la provincia”.
Insiste en que “es una entidad muy importante a nivel del deporte amateur federado en el país”.
“Seguimos en forma virtual”
Las restricciones, producto de la pandemia, también complican al “mundo del ajedrez”. “Para este año estamos esperando poder volver a participar de torneos de manera presencial, pero sin descuidar la preparación de todos nuestros jugadores”.
Explica que “seguimos dándoles clases virtuales y asistiéndolos, esperando el momento para regresar a competir a nivel provincial y nacional en todas las competencias”.
Aclara que “con respecto a las restricciones impuestas a nivel nacional del Gobierno a causa de la escalada de casos de Covid-19, me parece que es una decisión acertada. Debemos respetar para que mejore todo en materia de salud y con la vacuna el virus se vaya pronto, para volver a disfrutar de este deporte y encontrarnos todos en una escuela, salón, club o en las partidas de ajedrez en cuerpo presente. Pero vuelvo a decir, mientras tanto no paramos, ya que seguimos realizando este deporte en forma virtual”.
Soppe, que enfrentó a 3 campeones mundiales, fue elogioso del ajedrez en nuestra ciudad. “Villa María es un lugar impresionante en cuanto al desarrollo del ajedrez, por la infraestructura que tiene y la calidad de su profesores y jugadores. Siempre la Federación estará apoyando todas las actividades y lo que necesite este deporte en esa ciudad, donde tenemos como representante e integrante de la Federación al profesor Pablo Paris, quien enseña y está a cargo con Juan Alcántara, en la Escuela Municipal de Ajedrez Villa María”.
El secreto de sus ojos, logros y las partidas inolvidables ante Garri Kasparov
El maestro internacional cordobés Guillermo Soppe enfrentó al mejor ajedrecista de la historia: Garry Kimovich Kasparov, quien fue campeón mundial desde 1985 a 2005, cuando se retiró.
Soppe recuerda muy especialmente aquella partida en 1998. “Tenía el juego ganado, pero se me escapó cuando tomé consciencia contra quien estaba jugando”.
Explicó que “yo venía muy bien en esa partida, pero cuando lo vi enojado cometí un error, y comencé a hacerlo mal”.
Pese a aquel viejo concepto que indica que, en el deporte, el que se enoja pierde, Kasparov lo hizo.
Soppe considera, y nunca deja de enseñar, que “los ajedrecistas nos enojamos con nosotros mismos, no con el rival. Yo cometí el error y lo dejé escapar”.
Eran tan genio el “Águila de Bakú” que “luego de aquella partida, Kasparov tuvo que seleccionar a dos jugadores para hacer una exhibición por internet, y me eligió. Me volvió a ganar, pero otra vez no le resultó nada fácil”.
Soppe fue 2 veces ganador del Campeonato de Argentina de Ajedrez, en 1990 en San Luis, tras vencer en el desempate a Marcelo Tempone, y en 2003 en Córdoba.
Representó a Argentina en 6 Olimpíadas de Ajedrez: 1990, 1992, 1996, 2000, 2002 y 2004.
También en 3 Campeonatos Panamericanos de Ajedrez por equipos. Logró en 1985, en Villa Gesell, la medalla de oro por equipos y la medalla de oro individual en el segundo tablero reserva. En 1987, en Junín, obtuvo la medalla de bronce por equipos, y repitió en Guarapuava, Brasil, en 1991.
En 2008, ganó el Segundo Torneo Magistral de Colonia.
Participó en más de 40 torneos internacionales, en 30 países diferentes. Es maestro internacional y entrenador de la FIDE.
Soppe es actual presidente de la Federación Cordobesa, forma parte de la Comisión de Ajedrez Social de la FIDE y de la Comisión de Atletas de la Federación Argentina.