Opinión | Alcohol

Cuidarse entre todos

El lunes abrieron los comercios de rubros “no esenciales”. Una vuelta a la actividad tras 50 días de paralización.  Antes, sólo ventas on line.

 

Las recomendaciones de los diferentes gobiernos son muchas en varios aspectos. Sanitarias, sociales, higiene, laborales y hasta recreativas. Todas vienen acompañadas de la palabra “control”. Sin embargo, no hay que ser tan observador para entender que las fuerzas de seguridad locales, provinciales y nacionales no pueden controlar a toda la ciudadanía. Es imposible. Se necesitaría de un policía por cada ciudadano, todo el tiempo.

Por eso, la responsabilidad en el cuidado de la salud es comunitaria e individual. Sin el aporte esencial de la responsabilidad como personas que vivimos en sociedad ninguna de las medidas/recomendaciones anunciadas por las autoridades administrativas y sanitarias tendrían sentido ni posibilidad de aplicación, y mucho menos eficacia.

De nosotros depende que la pandemia deje de ser una amenaza para nuestra salud. En Villa María, por suerte, no hay transmisión comunitaria del coronavirus y hace un mes que no se confirman casos importados. Un logro de la comunidad en su conjunto. Pero, lejos de estar resuelto el problema, tal como advierten los infectólogos, los cuidados deben profundizarse en las próximas semanas para no retroceder en la flexibilidad de la cuarentena.

La apertura de los comercios de rubros “no esenciales”, que dispuso la Provincia hacia finales de la semana pasada, y que se implementó desde el lunes en nuestra ciudad, movilizó a más personas en las calles. De eso no hay duda. Autoridades municipales aseguran que supera el 75% permitido en horas del mediodía, pero baja por la tarde y compensa el promedio aceptado.

Ese mayor movimiento de gente implica mayores cuidados entre todos. No puede haber relajación. Los barbijos no quirúrgicos son fundamentales, el alcohol en gel debe estar presente en cada momento, el distanciamiento social una obligación. Medidas básicas que complementan otras como la prohibición de reuniones familiares, los eventos sociales y las actividades deportivas y culturales.

“Sigamos dando el esfuerzo a través de la responsabilidad y la concientización”, enfatizó el intendente interino Pablo Rosso en un Facebook Live. Hacia allí apuntan todas las declaraciones. A instar en el cuidado individual y comunitario más allá de cada nueva medida.

Más cuidados

Uno de los objetivos de la cuarentena fue reforzar el sistema sanitario ante un posible pico de casos, que por suerte nunca llegó a nuestra ciudad ni a nuestro departamento San Martín y alrededores. El Hospital Pasteur atiende muy pocos casos sospechosos, que luego son descartados. El número de casos importados no se mueve hace un mes. El problema parece focalizarse en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y en el conurbano bonaerense. Por eso, el interior tiene más flexibilidades y de todos depende la continuidad del éxito en estos resultados.

Ahora, con una ciudad más movilizada por la apertura comercial, que se suma a la vuelta de obras privadas, profesiones liberales, Tribunales y recreación los fines de semana, el foco está puesto en los accesos. Sin los permisos, nadie puede ingresar a la ciudad. O al menos esa es la intención.

El cruce de rutas nacionales y provinciales, esa situación que siempre se pondera como un bien para la economía local, hoy es una preocupación. De la ciudad salen y llegan autos, utilitarios y camiones hacia distintos puntos del país, inclusive Buenos Aires. Si el virus no llega de otras latitudes, el problema estará controlado hasta que aparezca la vacuna.

En la misma línea

Las flexibilidades anunciadas por la Provincia fueron aprobadas por unanimidad en el Concejo Deliberante. El Departamento Ejecutivo emitió decretos con las mismas especificaciones que hizo el gobierno de Schiaretti, sin restringir ni aumentar ninguna. Los ediles aprobaron en una semana la vuelta de actividades como construcción, profesionales, comercio, peluquerías, mudanzas, recreación. Todas con sus protocolos. Además, el intendente Rosso recibió a representantes de otros rubros como la danza para generar protocolos de sanidad, que luego serán evaluados por el COE Regional y Central.

Lo que también se aprobó en la última sesión virtual del Concejo, a propuesta del DEM, fue la reglamentación para autorizar las “comida al paso” o “Take Away”, como se conoce ahora.

Esta disposición es sólo para aquellos locales habilitados bajo los rubros café, bar, rotiserías, restaurante, comedor y elaboración de alimentos. Estos comercios pueden atender al público permitiendo el retiro en el horario diurno de 9 a 15, “garantizando el distanciamiento de personas y con un factor de ocupación del 30%”, según se indicó desde la Comuna. Tanto empleados, clientes como comerciantes deberán utilizar tapabocas y en ningún caso se permitió consumir en el local.

Se trata de una rueda de auxilio para bares y restaurantes que han visto caer las ventas a cero, en aquellos casos que mantienen las puertas cerradas desde marzo, o con poco trabajo para aquellos que expenden café al paso o envían alimentos por cadetería. Ahora, la gente podrá acercarse al local sin necesidad de pagar un costo adicional de al menos 100 pesos para el servicio de cadetería. Por lo pronto, bares y restaurantes avanzan en protocolos de seguridad para abrir en las próximas semanas.