Es curioso que en “tierra santa”, reine el “diablo”.
Hipólito Yrigoyen de Tío Pujio se consagró campeón del Torneo Apertura “Juan Jacobo Alcalino” de Segunda División de la Liga Villamariense de Fútbol.
Ayer en La Palestina, la Reserva del “diablo rojo” empató 0-0 ante Alem, al que había derrotado por 2-1 en “La Leonera” villanovense en la final de ida, y se coronó.
Más de mil espectadores acompañaron desde el comienzo el partido, que fue preliminar de la final de primera división en Ricardo Gutiérrez y Alem, que fue presenciada por 2.500 espectadores.
Si el “diablo” metió la cola en Villa Nueva, ayer en “tierra santa” los dirigidos por Diego Marín y Maximiliano Burello se encargaron de cerrar el negocio y quedarse con el título oficial en un duelo áspero.
Saben por “diablos”
En una cancha de reducidas dimensiones, lo primordial es la concentración y esa fue la mayor virtud de Hipólito Yrigoyen.
Alem buscó desde el principio hasta el pitazo final igualar la serie. Estuvo cerca, pero no lo consiguió, y el mérito de los tiopujienses fue resistir sin quebrarse en defensa.
A las razones de haber ganado la final habrá que encontrarlas en el primer cotejo, cuando fue capaz de revertir el marcador en rodeo ajeno. Ayer aguantó el resultado y sin mostrar su mejor versión, fue sólido, ordenado y combativo para resistir los ataques de un “león” malherido que no se resignó.
Alem llevó el peso del partido de vuelta de principio a fin. Puso un equipo con mucho potencial ofensivo para arriesgar de punta a punta, pero no tuvo contundencia.
Generó más que el “diablo”, que lució contenido, como atado a un resultado que no le otorgó nunca aire suficiente para soltar amarras y jugar con tranquilidad. Por algo dicen que el 2-1 es el peor resultado del fútbol...
Aunque en realidad, ganó 2-1 la serie, porque sabe por “diablo”.
No regaló nada. Apostó por un equipo con capacidad para llevarse por delante a Alem, pero que no lo hizo. Sufrió porque dividió la pelota en una cancha rebotera, en la que la segunda jugada es una apuesta que suele otorgar mejores réditos que jugar buen fútbol.
Alem dejó la vida. Encontró en la pelota parada (generalmente bien manejada por Tiago Androvetto) la fórmula para llegar.
A los 7’, Jenaro Heredia recogió un centro de Androvetto y su media vuelta se fue apenas desviada, tras rozar en un rival.
Yrigoyen pareció tomar nota. Apostó por salir rápido con Oliva, y en la gambeta indescifrable de Moreyra insinuó más peligro, aunque necesitaría la participación de Vicario para disponer de peso.
Recién a los 30’ se conectaron sus atacantes, pero La Furcada le tapó el mano a mano a Moreyra.
Alem empujaba más. Sin claridad, metía el balón en el área buscando a los Heredia y a Bazán, pero el “diablo” encontró un atajo hacia el título cuando Blanc se hizo expulsar al agredir a Olaiz (31’).
Igual, no aprovechó el hombre de más, y Alem con un par de centros de Felipe Heredia se sintió vivo.
En el complemento Funes apostó por 3-3-1-2 y quemó las naves con los ingresos de Cervino y Jaime.
Yrigoyen dudó entre liquidar el pleito o no regalar nada. Dudar fue el pecado del “diablo”, porque Androvetto siguió lanzando centros (a Felipe Heredia le anularon un gol por offside) hasta el final.
Claro que Yrigoyen encontró espacios y Vicario hizo actuar a La Furcada en tres ocasiones para impedir que sentenciara la serie, y Aramburu desvió frente al arco una gran jugada de Oliva.
Alem se quedó con 9 hombres por la expulsión de Prado a los 32’ (derribó a Ferrari), pero compitió hasta el final. Intentó quebrar a un “diablo” al que la columna vertebral le respondió siempre.
Amaranto dudó alguna vez, pero siempre terminó con el balón en sus manos. Fernández y Gómez fueron una muralla, Ferrari patrulló y se batió a duelo con los “leones” y Vicario fue el mejor delantero de un partido que Yrigoyen no supo resolver, pero supo por “diablo” que en “tierra santa” tendría que saber sufrir para gritar campeón en Segunda División.
Síntesis del partido
H. Yrigoyen: Maximiliano Amaranto; Lautaro Sena, Mateo Fernández, Nicolás Gómez y Joaquín Olaiz; Rodrigo Valdez, Fernando Ferrari, Alvaro Castro y Fabio Oliva; Santiago Vicario y Valentín Moreyra Lenti. D.T.: Diego Marín.
Alem: Brian La Furcada; Facundo Androvetto, Bruno Delgado, Joaquín Bordini y Diego Prado; Felipe Heredia, Lorenzo Blanc, Tiago Gadara y Tiago Androvetto; Matías Bazán y Jenaro Heredia. D.T.: Sebastián Funes.
Goles: No se convirtieron.
Cambios: S.T. reiniciaron Tiago Cervino y Elías Jaime por Bordini y Bazán (A); 14’ Benjamín Aramburu y Marcos Gómez por Valdez y Olaiz (HY); 27’ Lian Andrada por Gadara (A); y 28’ Tomás Pizzolato por Valentín Moreyra (HY).
Suplentes: Lucas Perachia, Santino Morre, Enzo Gobbato y Yair Romero (HY); y Lautaro Gómez, Juan Sánchez, Ismael Cabrera y Facundo Missan (A).
Expulsados: P.T. 31’ Blanc (A). S.T. 32’ Prado (A). Amonestados: Jenaro Heredia (A); y Sena (HY).
Árbitro: Matías López. Asistentes: Manuel Villagra y Lautaro Tuninetti.
Estadio: Ricardo Gutiérrez (La Palestina).
Partido de ida: Alem 1 (Bruno Delgado) - Hipólito Yrigoyen 2 (Rodrigo Valdez y Santiago Vicario). Global: Yrigoyen 2-1.

