Alem se consagró campeón del Torneo Apertura Juan Alcalino de la Liga Villamariense de Fútbol.
En una colmada Plaza Ocampo, con casi 5 mil espectadores, el elenco de Mauricio “Chopo” Morales se impuso 3-0 por la vía de los penales a Ricardo Gutiérrez de La Palestina, tras igualar 0-0 al cabo de los 90’ de la tercera final.
El último penal convertido por Claudio Díaz con enorme clase junto al palo izquierdo terminó de sentenciar una serie que sólo tuvo una clara diferencia a la hora de ejecutar penales, porque Alem convirtió los 3 (previamente Lautaro Pereyra y Pablo Fernández) y el Gutiérrez falló los 3 (Tobías Ripa y Leo Bianchetta marraron y Leo Morales le contuvo a Gastón Ripa).
El festejo es interminable por toda Villa Nueva. Bien “a lo Alem”, porque desde el regreso de Mauricio Morales, todo es “a lo Alem”.
El fallecimiento del ídolo y papá de “Chopo”, Francisco Morales, (abuelo del arquero Leo) demuestra que en el hijo se puede volver.
La historia vuelve a repetirse como en 2017. En esta 17ma estrella, Alem tiene identidad. Padre e hijo campeones por siempre.
Como el capitán Pablo Fernández celebrando su primera vuelta olímpica con su hijo Nahuel como jugador... Como Lautaro Pereyra (hijo del exarquero Luciano Pereyra) ejecutando el primer penal de la serie... Como Leo Morales tapando ese penal a Ripa con los pies, como si su abuelo “Chopo” lo hubiese guiado... Como Fabián Martínez siendo figura al transmitir los mensajes de la sangre tricolor de su padre y su familia...
Como Alem. A su manera. Con un pueblo volcado hasta hacer de Plaza Ocampo un estadio muy incómodo. ¡No entiende la policía tanta pasión! Jamás supo armar un operativo para tantos “leones”.
Además, la dirigencia de la liga tuvo falencias enormes e hizo un desastre organizado. No advirtió jamás lo que todos los futboleros locales sabían. Con Alem en la final, no hay control. Sólo hay locura, pasión y carnaval. A lo Alem.
Las puertas al título
Los que lograron que Plaza Ocampo se transforme en insegura e incómoda no pudieron frenar la andanada de gente que empujó a Alem a abrir las puertas al título.
La vuelta olímpica número 17 llegó con sufrimiento... Así lo indica la rica y enorme historia de su pueblo.
No hubo espacios para nadie en Plaza Ocampo. Periodistas en un rincón o arriba del techo de una cabina ocupada en un 50% por técnicos de una TV que, sin asco, armó y desarmó a diestra y siniestra.
Sin piedad, la gente amontonada en 2 tribunas en las que entran 4 mil personas, pero había 5 mil. ¿A quién se le ocurrió no habilitar las dos cabeceras de la plaza?
Pudo ser un desastre. Pero Alem fue campeón y entonces lo transformó en “fiesta multitudinaria”.
Mereció ganar los 90’, pero no le dio el cuero ante un rival paralizado que nada hizo para ganar.
El Gutiérrez jugó su primera final y se notó. El León se lo devoró en los penales y desató su furia.
Fue la única de las 3 finales en las que hubo un equipo mejor que otro. Alem fue mejor porque fue al frente, porque Díaz lo guió y le otorgó juego, porque desgarrado Márquez tuvo la primera opción, que Gobbi (el mejor del RG) tapó.
Alem no le dejó hacer nada de lo previsto por Heraldo Pereno. Le ganó en toda la cancha con el pecho y hasta “Indio” Martínez le quiso hacer otro gol de mitad de cancha, pero se fue arriba (5’).
Pablo Fernández lo anuló por completo al goleador del campeonato (Ramiro Giraudo), que casi no la tocó. Es que Tomás González no le dejó hacer una a Bianchetta.
Con el “10” fuera de acción, Sosa procuró armar juego sin socios y sólo logró gestar la única jugada de Gutiérrez, en la que Morales anticipó a tiempo a Giraudo (11’).
El duelo no fue parejo, sino que a Alem no le dio el cuero para ganarlo al tener tantos lesionados.
Si el RG no perdió en los 90’, fue porque su defensa respondió -ayer su arquero fue el mejor- y porque su “5” (Federico Tottis) fue el mejor en el global de los 3 cotejos.
Tottis se encargó de quitar y correr a destajo y de limpiar cada balón. Originó la única jugada colectiva del RG. Ripa con un lanzamiento largo dejó a Manzanares de cara al gol, pero tardó mucho en definir y Rosales lo tapó (39’).
En Alem, la dependencia de “Lana” Díaz -aún a media máquina, jugó un gran partido- es tan grande, que las lesiones de sus compadres (Márquez, Rosales y Fuente) lo hicieron más necesario.
Díaz no tenía cómo ganarlo. Lo llevó en una pierna, malherido, con los pibes López (por Márquez) y los Pereyra aún más apurados de lo que el fútbol mismo necesita.
Este Alem con 2 viejos sabios como estandartes (Fernández y Martínez), con un gran arquero y dos laterales que meten y ponen y un “5” (González) que se mata por los 11, ya no tenía más para dar, sin dos titulares lesionados (Elhall y Fava) y otros soldados perdidos.
El RG tenía para ser campeón, pero no se animó a demostrarlo. No pudo con toda esa historia de un pueblo de “leones” que baja el grito de guerra desde las tribunas y te sacude el alma. Meten miedo.
Gutiérrez no llegó en los 45’ finales y Gobbi le tapó a Fuente (13’), a López (21’) y a Pereyra (35’). Sólo ante el “1” elevó Pereyra (17’), desvió Fuente (36’) y Fernández (40’).
“Puma” Rodríguez fue un puntal en la resistencia del RG. Tomó la lanza y tuvo aire para ir por la heroica a los 45’, pero elevó. Alem ya no podía con su alma y la lanza de “Indio” Martínez acabó con cada intento rival en la decisiva final.
No hubo 1 gol, pero las 5 mil almas reclamaban “rugiendo” por un campeón. Los leones no fallaron en los penales y en el hijo del “Chopo” se puede volver. A lo Alem.
Síntesis del partido
Alem: Leonardo Morales; Agustín Candellero, Fabián Martínez, Pablo Fernández y Ramiro Llampayas; Agustín Pereyra, Tomás González y Jonathan Rosales; Claudio Díaz; Mauro Fuente y Rodrigo Márquez. D.T.: Mauricio Morales.
Ricardo Gutiérrez: Michael Becco; Gastón Ripa, Maico Andrada, Nicolás Rodríguez y Tobías Ripa; Lucas Sosa, Federico Tottis y Joel Manzanares; Leo Bianchetta; Valentín Cativelli y Ramiro Giraudo. D.T.: Heraldo Pereno.
Goles: No se convirtieron.
Cambios: S.T. 3’ Benjamín López por Rodrigo Márquez (A); 27’ Lautaro Pereyra por Jonathan Rosales (A); 31’ Nicolás Boglione por Joel Manzanares (RG) y 40’ Kevin Peralta por Valentín Cativelli (RG).
Suplentes: Brian La Furcada, Nahuel Fernández, Facundo Androvetto, Felipe Heredia y Jenaro Heredia (A). Agustín Borgiani, Cristhian García, Nicolás Alfonso, Nicolás Boglione, Natanael Páez y Lautaro Marín (RG).
Amonestados: Tomás González y Ramiro Llampayas (A). Federico Tottis y Gastón Ripa (RG).
Árbitro: Jonathan Rodríguez Leiría.
Asistentes: Leandro Sosa Abrile y Federico Valle.
Cuarto juez: Richard Moyano.
Estadio: Plaza Manuel Ocampo.
Público: 5.000 espectadores.
Definición por penales: Alem 3 (Lautaro Pereyra, Pablo Fernández y Claudio Díaz). Ricardo Gutiérrez 0 (marraron Tobías Ripa y Leo Bianchetta. El arquero Leo Morales le contuvo a Gastón Ripa).

