El reciente fallecimiento de Francisco “Chopo” Morales le otorgó a este título 17 de Alem, logrado bajo la conducción táctica de su hijo Mauricio “Chopito” Morales, un sabor distinto.
El dolor aún no calmó en el DT, que escapó a todos en Plaza Ocampo y soltó sus lágrimas cerca de un arco. “Se fue entre mis manos. Sentí hasta el último latido de su corazón. Era mi amigo, mi padre y mi consejero. Sentí su presencia conmigo en la Plaza”, dijo.
Recalcó: “Me aislé para agradecerle. Con mi sobrino Leo (el arquero que ayer atajó un penal), fuimos al cementerio antes de ir a la cancha. Estábamos convencidos de que nos ayudaría. Estábamos seguros de que ‘Chopo’ nos guiaría en los penales. Sólo miré al cielo y le dije ‘Gracias por todo. Este título es el que nos propusimos lograr cuando volví a nuestro club. Es tuyo’”.
“El título más especial de todos”
Evita llorar. Se muestra conmovido, pero aguanta y “ruge”: “Este es el título más especial de todos los que me ha tocado ganar”.
Insiste en contar: “Medio año con mi papá en esta situación me hizo pensar en dejar mil veces”.
Resalta: “Pareció elegir hasta el momento de irse. Me dejó tiempo justo para recuperarme en las finales. Mientras se recupera la vieja, necesitaba esta alegría. Más con Leo, que se había alejado un poco raro del club y volver atajando un penal en la final le sirve”.
Del campeonato dice cómo lo recordará: “Es el torneo en el que hice debutar a 14 jugadores. Había muchos que no creían en Alem, porque éramos mayoría de jóvenes. En Alem se escuchan las críticas. Le doy mucho valor porque tuve 5 viejitos que me ayudaron y los ensamblamos con los jóvenes”.
Destaca que “ver la Plaza llena y nuestra tribuna desbordada de gente, es la muestra de que Alem volvió a enamorar a Villa Nueva. La gente se enamoró de este equipo”.
Los condimentos de este torneo no cesan. “Alem no era superior a Ricardo Gutiérrez hoy (por ayer), porque ‘Lanita’ (Díaz) estaba muy lesionado y ‘Panzón’ (Márquez) se infiltró y jugó desgarrado”.
Agrega: “Son unas bestias. El ‘Indio’ no entrenó para llegar mejor. Pablo Fernández pateó el penal desgarrado. El equipo se sostuvo en ellos y en Leo, que demostró qué clase de arquero es. Los pibes hicieron más de lo que yo esperaba. Tienen ese plus de Alem”.
Consideró: “No me explicó lo mucho que rindió este equipo en el segundo tiempo. Tuvimos varias jugadas de gol para sentenciar este partido, pero no entró. Nos tocó sufrir todo el año y no podía ser de otra forma la final”.
Terminar el partido 0-0 lo encontró levantando al público para que alentara a sus dirigidos. “Me tenía mucha fe. Sé todo lo que dieron estos jugadores en esta final, casi todos lesionados. Leo me dijo: ‘Padrino, quedate tranquilo’. Estaba lleno de fe. Les dije: ‘Tenemos la gente que les mete miedo. Tenemos la experiencia y ellos nunca ganaron una final. Así pateamos”.
Agregó: “Fue mucha presión para ellos. Fueron un gran rival, pero Alem sacó a relucir el oficio de campeón. Nos faltó ser más certeros en los 90, pero es merecido”.
Destaca: “Extrañé su consejo. El ‘Chopo’ me llamaba y me decía 3 palabritas, pero justas y claves. Le prometí que nunca mis equipos jugarían ‘a lo cagón’. Nunca renuncié al ataque. Siempre me decía: ‘Jugá con delanteros, atacá. No te va alcanzar defendiendo”.
Le dijo a Puntal en enero que “este era el año de Alem”. Ayer lo refrendó: “Lo dije porque volví a Alem para ser campeón. Hoy veo a ‘Indio’, Pablo y a los chicos con su familia festejando. Cumplimos ese objetivo. Ahora veremos si sigo. Me gustaría dirigir un Torneo Federal, pero antes de jugar con Universitario yo renuncié. Valoro haber llevado otra vez a Alem a la gloria”.

