El Centro de Almaceneros de la Provincia remarcó en su trabajo estadístico que en septiembre apenas el 28,2% de los consultados pudo afrontar sus gastos de alimentos con recursos propios; el resto necesito de algún tipo de ayuda del Estado en sus distintas variantes: Asignación Universal por Hijo, Tarjeta Alimentar, Tarjeta Social, u otras.
Por otro lado, un dato destacado es que el 76% de la población debió gastar más de la mitad de sus ingresos para alimentarse el mes pasado, una porción que crece mes a mes. De allí que los aumentos en el rubro alimentos castigue con más fuerza a los sectores más vulnerables, que son cada vez más amplios.
Otro dato vinculado a lo anterior es el medio de pago que se utiliza para comprar alimentos. Hay ahí un indicador clave: cuando el uso de la tarjeta de crédito se destina a ese fin se encienden alertas. Y es lo que cada vez ocurre con más frecuencia: el Centro de Almaceneros advirtió que el 43,7% usó esa herramienta de financiación. Un 29% optó por el fiado.
Vinculado a esto, la mitad admitió que tiene retrasos en el pago de las tarjetas, con lo que implica hoy con las elevadas tasas de interés que rigen en el mercado y que fueron aumentadas en las últimas semanas como un antídoto contra la inflación.

