El Gobierno evalúa la compra de 12 millones de toneladas de alimentos sin recurrir a intermediarios
El presidente Alberto Fernández recibió ayer en la quinta de Olivos al empresario Luis Pérez Companc, titular de Molinos Río de La Plata, para discutir la posible compra de 12 millones de toneladas de alimentos por parte del Estado sin intermediarios.
El Presidente estuvo acompañado por el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, y por el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, durante el encuentro en el que se abordó el tema de la distribución de alimentos.
Fernández y Pérez Companc conversaron sobre la posibilidad de que el Estado, que adquiere 12 millones de toneladas de alimentos para distribuir, pueda comprarlos sin intermediarios y directamente a los productores.
También analizaron la aplicación de un sistema con procesos claros y transparentes que permita que todas las empresas productoras puedan acceder a ser proveedoras del Estado.
La reunión se dio luego de la polémica que tuvo lugar días atrás en el Ministerio de Desarrollo Social por la compra de alimentos por un valor superior al del mercado, que derivó en la renuncia de 15 funcionarios, entre ellos el ahora exsecretario de Asistencia Crítica Gonzalo Calvo.
Molinos Río de La Plata fue fundada en 1902 y se dedica a la producción de alimentos en 14 plantas industriales con más de 2.800 trabajadores y es una de las empresas líderes del sector alimenticio.
Respaldo de gobernadores
Por otra parte, los gobernadores de Jujuy y Mendoza respaldaron la decisión del Presidente de prorrogar la cuarentena, aunque hay matices entre las distintas provincias respecto de su aplicación y las medidas complementarias, en función de la curva de contagio del coronavirus.
El jujeño Gerardo Morales destacó el "esfuerzo y trabajo en conjunto" entre la Nación y las provincias para "elaborar acciones y afrontar la crisis" provocada por la pandemia de coronavirus y afirmó que en la provincia norteña seguirán cumpliendo con el aislamiento social, preventivo y obligatorio.
No obstante, Morales acordó el pasado viernes con su par de Salta, Gustavo Sáenz, empezar a trabajar de manera conjunta frente a la crisis sanitaria y económica y ya habían anticipado su idea de crear una "zona sanitaria" entre ambas provincias debido a que, hasta el 10 de abril, no registraron nuevos contagios en sus provincias.
En efecto, la etapa de "cuarentena administrada" que anunció el presidente Fernández les dio a los gobernadores la posibilidad de evaluar y proponer al gobierno nacional un relajamiento de la medida por actividades y en zonas específicas.
En Mendoza
Sin embargo, otras provincias están más lejos de esa alternativa, como es el caso de Mendoza, que sigue registrando contagios, por lo que el gobernador Rodolfo Suárez afirmó que el aislamiento "va a seguir siendo de estricto cumplimiento, con mayores controles".
A través de su cuenta de Twitter, el gobernador Mendoza aclaró, en referencia a la "cuarentena administrada", que en la provincia cordillerana seguirá la cuarentena estricta y "sin posibilitar ninguna otra actividad que no esté habilitada por el decreto nacional".
Barbijos en Neuquén
Por su parte, el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, anunció este sábado que "el uso de protectores faciales, incluidos los de fabricación personal, es obligatorio para todas las personas que circulen por la vía pública", como medida adicional al aislamiento.
La continuidad del aislamiento también fue respaldada el viernes por el gobernador Juan Schiaretti.