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En Córdoba, cayó más del 5% la venta de alimentos y bebidas en agosto

Fue uno de los rubros que más sintieron el impacto tras la devaluación y la estampida de precios posterior a las Paso. Las ventas minoristas en general retrocedieron 4,3% y acumulan 15 meses consecutivos de merma

El impacto de la persistente suba de precios, pero profundizado por el salto devaluatorio ocurrido el lunes 14, al día siguiente de las Paso, generó un recorte significativo en el consumo, en especial de alimentos y bebidas, el rubro más sensible dentro de la canasta general de una familia.

De acuerdo con el relevamiento realizado por la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom), el mes pasado hubo una caída del 5,1% en las ventas de ese rubro en toda la provincia. El porcentaje fue superior incluso al promedio general de retroceso en todos los rubros, que fue del 4,3%, levemente por encima de lo ocurrido a nivel nacional.

Con este dato, ya son 15 los meses de bajas interanuales consecutivas. Vale recordar que en agosto de 2022, respecto de agosto de 2021, las ventas minoristas ya habían mostrado una merma de 4,7%.

“La devaluación que aplicó el gobierno nacional luego de las Paso se trasladó inmediatamente a los precios. Eso generó mucha incertidumbre, falta de valores de referencia y falta de entrega de mercadería”, explicó Fausto Brandolin, presidente de Fedecom, al analizar los números del balance de ventas.

En ese sentido, reconoció que las familias se ven afectadas por la inflación creciente y la pérdida del poder adquisitivo, lo que hace que “demoren o suspendan consumos en medio de esta situación anormal que se está viviendo”.

Un dato destacado en ese sentido es que en todos los rubros que analiza el informe de Fedecom dieron un balance negativo en el nivel de ventas del mes pasado.

El de mayor caída fue Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción con un 6,5%. En ese rubro en particular se observó una variable que, si bien impactó en todos los demás sectores, en los corralones se sintió con más contundencia: la interrupción en la entrega de mercadería por parte de los proveedores y la decisión de muchos comercios de no vender algunos productos por temor a perder dinero luego cuando sea la hora de reponer la mercadería. Ese fenómeno, como ocurrió en la segunda quincena de abril, se instaló después del 12 de agosto nuevamente.

Por eso, la caída en los niveles de ventas encuentra ahora razones en los dos lados del mostrador por un comerciante que a veces prefirió no vender y un comprador que sintió el efecto en el alza de los precios frente a ingresos que se movieron, en el mejor de los casos, a destiempo y en menor medida.