Internacional fue uno de los clubes de Villa Aurora, que, formando una alianza, fundó a Alumni.
No se refería a eso precisamente Jorge Molina cuando recordó: “Participé en las tres giras por Chile (1977) y Uruguay (1984 y 2001). Alumni fue internacional”.
El “gran capitán” de Alumni lo dijo orgulloso y con una sonrisa. Sabe del esfuerzo que se realizó y con los pocos recursos que se hizo.
“Los dirigentes de aquella época de Alumni merecían un gran reconocimiento. Eran emprendedores, y los jugadores acompañábamos. La gira por Chile en 1977 se dio por algunos amigos y contactos que tenía Hernán Ríos (DT). Jugamos dos partidos: en Coquimbo y en La Serena. Eran dos equipos de Primera y en estadios que aún hoy son utilizados por esos equipos. Jugaba Ermindo Onega (ex River Plate y selección argentina) en La Serena”.
“Fue una experiencia única. El plantel era muy joven, muy local, y fue una travesía ir a Chile. Nos gustaban los desafíos de viajar para jugar partidos. No nos dimos cuenta nunca de la importancia que tuvo para el club”, dijo.
Con relación al cuadrangular en Maldonado en 1984, comentó: “En ese momento jugábamos en la Asociación Cordobesa. Terminamos de jugar el campeonato y se dio esta oportunidad. No dudamos los jugadores cuando los dirigentes nos preguntaron ny ellos agarraron viaje enseguida”.
Recuerda que “el sponsor del torneo era Coca Cola. Participaron Uruguay, Paraguay y Colombia. Alumni representó a Argentina”.
“A los clubes y jugadores cordobeses si no había una moneda, no les interesaba. Alumni fue por el sándwich y la Coca. Estaban Esper, Rodríguez, Hernández y Valdemarín. La ACF sólo nos daba la ropa. Un lunes esos dirigentes de Alumni nos dijeron no hay un peso para nadie, pero los costos de alojamiento y comida están cubiertos. ¿Vamos? Una semana después estábamos en Uruguay”, resalta.
Rememora: “Fuimos en colectivo. Signoretti trajo los bizcochos y las masas, porque era un viaje largo. Con una semana de entrenamiento no teníamos muchas expectativas, pero jugamos la final”.
“En la frontera nos olvidamos un jugador. El ‘Gringo’ Destéfanis contó a los jugadores y le dijo al ‘Nene’ Miranda que faltaba uno. Pegamos la vuelta y, si no me equivoco, era Luis Cáceres el que se había quedado. Estaba esperando con los brazos cruzados que volviéramos”, remarcó sonriendo.
A cantar el himno
Molina señaló: “Alumni con Iván Miranda marcaba hombre a hombre. El primer partido contra Brasil nos pegaron un baile. Aún debe tener alguien la cinta del partido grabado por una radio brasileña. Nos reímos cuando un relator brasileño dijo: ‘Fuerte el defensa argentino. Muestra los dientes’. Lo había agarrado Daniel Ruidavets a un morocho y lo levantó por el aire”.
“Nos hacíamos respetar, y corríamos todos para dársela al ‘Griego’ Hiotidis, a ‘Pelé’ Sánchez o buscarlo a Rubén Guillen”, dijo.
Destacó: “Yo marcaba al ‘10’ y no lo pude agarrar en todo el partido. Al ‘Cachi’ (Formía), que era muy ligero, le tocó un ‘Negro’ que era imparable. Tuvimos suerte, el ‘Flaco’ Stobbia se atajó todo y le ganamos por penales”.
“Perdimos la final contra los colombianos. Fue lindo y fuera de lo común. Cantar el himno y representar al país para un equipo amateur es un orgullo”, dijo.
Subrayó: “En 2001 tuve la suerte de volver a Maldonado con Alumni. Me vinieron a buscar Adrián López, Guillermo Morellato y Fabián Yuón para dirigir a ese equipo que salió campeón con José Pisaroni del torneo Interligas”.
“Les dije que sí. Jugamos cuatro partidos (2 triunfos y 2 derrotas) y fuimos terceros en Uruguay. Al mismo tiempo tuvimos que jugar un torneo del Interior”.
“Fue un premio de la Federación Cordobesa para los chicos por ganar el Provincial. La pasamos muy bien en Maldonado, donde habían refaccionado el estadio para que juegue la selección. Fabián Yuón no te regalaba una moneda, pero le dije: ‘Ya sé, no hay plata en Alumni. Por lo menos bancale el alojamiento a mi familia’. No le quedó opción”, apuntó.
“Estaban Santoni, Ferrer, Albornoz, Aris y Miranda. Era una banda brava. Salimos campeones ese año en la Liga Villamariense”.
Insistió en que “a Alumni siempre le gustaba viajar y jugar”. “Audacia y desafíos no faltaron, con o sin plata con los dirigentes peleábamos por lo mismo. Alumni creció, era internacional. También le ganamos en Plaza Ocampo a Peñarol de Montevideo (2-1 en 1986) y a Lausana de Suiza (3-1 en 1992). Alumni fue internacional”, sentenció.

