Con reclamos de justicia y una exhortación a terminar con la "impunidad", el 25° aniversario del atentado terrorista a la Amia -que dejó 85 muertos y más de 300 heridos- fue recordado ayer con un emotivo y masivo acto frente a la reconstruida sede de la mutual judía, con la presencia de varios ministros del gobierno nacional.
"Mientras vivamos en la impunidad, el dolor permanece igual que en 1994", expresó el presidente de la Amia, Ariel Eichbaum, en el acto al que asistieron el jefe de Gabinete, Marcos Peña, los ministros Germán Garavano (Justicia), Patricia Bullrich (Seguridad), Carolina Stanley (Salud y Desarrollo Social), Alejandro Finnochiaro (Educación) y el canciller Jorge Faurie, entre otros.
Como en todos los aniversarios de esta fecha, una sirena sonó a las 9.53 de la mañana, hora exacta en la que, el 18 de julio de 1994, un coche bomba explotó en la entrada del edificio ubicado en Pasteur al 633, en el barrio porteño de Balvanera, lo que causó 85 muertos y dejó cientos de heridos.
El emotivo homenaje estuvo conducido por el periodista Fernando Bravo y tuvo como oradores al actual presidente de la institución, Ariel Eichbaum; al doctor Florentino Sanguinetti, que era director del Hospital de Clínicas el día del sangriento atentado; y Sofía Guterman, madre de una de las víctimas.
Los encargados del acto, como es habitual, encendieron una vela para recordar a cada una de las personas que murieron en la explosión, momento que solo fue interrumpido por el grito de "presente" que la multitud lanzaba luego de que se nombrara a cada uno de los fallecidos.
Un fuerte y energético aplauso se generó cuando Sanguinetti aseguró, con la voz quebrada, que el ataque terrorista "partió en dos la vida" de todos los profesionales que atendieron a los heridos aquella jornada.
Por su parte, Eichbaum consideró en su discurso que fue "apropiado e importante" que se haya incluido a Hezbollah en un registro de organizaciones terroristas e instó a que países de la región hagan lo mismo, ya que advirtió que el grupo de origen libanés sigue "plenamente" activo "en varios países del continente".
"¿Cómo es posible que 25 años más tarde no haya un solo responsable preso por este hecho de lesa humanidad?", se preguntó el dirigente comunitario, tras la lectura de los nombres de los 85 asesinados por el ataque terrorista y el sonar de las sirenas en recuerdo del trágico hecho.
Y añadió: "Esperamos mucho de los jueces y seguimos esperando más de los fiscales de la Unidad Amia".
Eichbaum se quejó de que la causa haya estado "tanto tiempo prácticamente estancada sin novedades de importancia" y pidió un "total esclarecimiento del caso".
"Es una deuda pendiente para con la sociedad en su conjunto. Hasta que la Justicia no se haga presente no vamos a parar", agregó, al tiempo que aclaró que las acusaciones contra Hezbollah y la República Islámica de Irán siguen "firmes y sólidas".
Eichbaum también recordó al fallecido titular de la Unidad Especial que investigaba el atentado, Alberto Nisman: "Sabemos que fue asesinado por ser fiscal de la causa Amia".
Además, hizo un especial agradecimiento a los médicos, bomberos, policías y rescatistas que tuvieron un importante rol en aquellas horas posteriores al ataque terrorista.
En la primera fila de los invitados estaban los principales funcionarios de Gobierno, entre ellos el jefe de Gabinete, Marcos Peña, los ministros Germán Garavano, Patricia Bullrich y Rogelio Frigerio, y el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, además del rabino Sergio Bergman.
A su turno, Guterman, quien habló en nombre de las víctimas, sostuvo que Nisman "fue asesinado" por su trabajo al frente de la UFI que investiga el atentado, lo que también motivó el aplauso de una parte del público.
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Como en todos los aniversarios de esta fecha, una sirena sonó a las 9.53 de la mañana, hora exacta en la que, el 18 de julio de 1994, un coche bomba explotó en la entrada del edificio ubicado en Pasteur al 633, en el barrio porteño de Balvanera, lo que causó 85 muertos y dejó cientos de heridos.
El emotivo homenaje estuvo conducido por el periodista Fernando Bravo y tuvo como oradores al actual presidente de la institución, Ariel Eichbaum; al doctor Florentino Sanguinetti, que era director del Hospital de Clínicas el día del sangriento atentado; y Sofía Guterman, madre de una de las víctimas.
Los encargados del acto, como es habitual, encendieron una vela para recordar a cada una de las personas que murieron en la explosión, momento que solo fue interrumpido por el grito de "presente" que la multitud lanzaba luego de que se nombrara a cada uno de los fallecidos.
Un fuerte y energético aplauso se generó cuando Sanguinetti aseguró, con la voz quebrada, que el ataque terrorista "partió en dos la vida" de todos los profesionales que atendieron a los heridos aquella jornada.
Por su parte, Eichbaum consideró en su discurso que fue "apropiado e importante" que se haya incluido a Hezbollah en un registro de organizaciones terroristas e instó a que países de la región hagan lo mismo, ya que advirtió que el grupo de origen libanés sigue "plenamente" activo "en varios países del continente".
"¿Cómo es posible que 25 años más tarde no haya un solo responsable preso por este hecho de lesa humanidad?", se preguntó el dirigente comunitario, tras la lectura de los nombres de los 85 asesinados por el ataque terrorista y el sonar de las sirenas en recuerdo del trágico hecho.
Y añadió: "Esperamos mucho de los jueces y seguimos esperando más de los fiscales de la Unidad Amia".
Eichbaum se quejó de que la causa haya estado "tanto tiempo prácticamente estancada sin novedades de importancia" y pidió un "total esclarecimiento del caso".
"Es una deuda pendiente para con la sociedad en su conjunto. Hasta que la Justicia no se haga presente no vamos a parar", agregó, al tiempo que aclaró que las acusaciones contra Hezbollah y la República Islámica de Irán siguen "firmes y sólidas".
Eichbaum también recordó al fallecido titular de la Unidad Especial que investigaba el atentado, Alberto Nisman: "Sabemos que fue asesinado por ser fiscal de la causa Amia".
Además, hizo un especial agradecimiento a los médicos, bomberos, policías y rescatistas que tuvieron un importante rol en aquellas horas posteriores al ataque terrorista.
En la primera fila de los invitados estaban los principales funcionarios de Gobierno, entre ellos el jefe de Gabinete, Marcos Peña, los ministros Germán Garavano, Patricia Bullrich y Rogelio Frigerio, y el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, además del rabino Sergio Bergman.
A su turno, Guterman, quien habló en nombre de las víctimas, sostuvo que Nisman "fue asesinado" por su trabajo al frente de la UFI que investiga el atentado, lo que también motivó el aplauso de una parte del público.

