El cambio de sistema informático que tiene la Anses genera demoras en el pago a beneficiarios de asignaciones en general, según denuncian delegados sindicales, quienes además cuestionan que desde el organismo nacional no se brindaron detalles a tiempo del nuevo programa que permita, incluso, dar algún tipo de respuestas a las decenas de vecinos que se llegan a la repartición en busca de una solución.
Incluso, reconocen que el traslado de las fechas de cobro tiene un mayor impacto en los beneficiarios con mayores necesidades, “muchos de los cuales utilizan esos fondos para alimentarse, y en vez de cobrar a principio de mes lo hacen al final”, entiende.
Enrique Godoy explicó a este medio que esto viene “desde la semana después de las elecciones; es un sistema que no se ha probado y se implementó de una; y cuando se muda los datos se produce un problema”.
Consideró que uno de los inconvenientes “es el retraso del pago, porque de cobrar los primeros días se pasó a después del 20; y nosotros no teníamos información para brindarle a la gente. Recién después de consultar nos indicaron que posterior al 23 iban a comenzar a cobrar, aunque esto no se dio” en todos los beneficiaros.
Hay algunos casos “en los que se les está pagando por un hijo, pero tienen dos o tres, lo que refleja que hay un montón de incongruencias en el sistema”. Godoy lamentó que este tipo de situación “afecta a los sectores más humildes, y es un problema que ocurre a nivel nacional y no sólo en la Udai local”.
Rubén Aguiar también sumó en la charla que hay muchos casos “de jubilados que no están cobrando la asignación de hijos discapacitados, a raíz de este cambio en sistema”.
Cuestionó el cambio de sistema “porque atenta contra la gente, que puede estar hasta dos meses sin cobrar. Hay una promesa de que recién en septiembre, el 3, se solucionaría”. Gustavo Temporini mencionó que llegó un comunicado al respecto en el que se indica que esa jornada “se confirmaría el pago, pero nada garantiza eso porque sabemos que cuando se hacen modificaciones en el sistema, los datos no migran de uno a otro en el día”.
Sobre el traspaso de sistema, Temporini indicó que se debería “haber realizado de otra manera, con migraciones paulatinas para que no se afecte el derecho de las personas, a quienes tienen mayores necesidades. Y después vienen a Anses en búsqueda de una respuesta inmediata que nosotros no tenemos”.
Inconvenientes que se replican
Los delegados sindicales explicaron incluso que “el sistema cuelga de un hilo, funciona de a ratos y a veces no, en una institución como Anses que necesita una respuesta inmediata. Si a una persona le sacás un beneficio, en realidad le sacás la posibilidad de comer, de pagar un servicio o el alquiler. La gente llega con mucha necesidad”.
Godoy explicó que previo a esta modificación “los pagos se hacían por el sistema que correspondía a cada uno. La herramienta no está mal, el problema es la implementación, e incluso haciéndolo de un día para el otro y sin tener nosotros la información necesaria para decirle a las personas lo que está sucediendo”.
El referente explicó que a este inconveniente se le suman otros que también generan inconvenientes. “A los compañeros verificadores se les instrumentó un protocolo para el cual es muy difícil probar actividades para aquel que se viene a jubilar, y que tiene que contactar con una empresa a constatar que esos servicios fueron llevados a cabo. Se les fija un domicilio, pero si ahí no hay contador, ni datos, tienen que informar que no se pudo hacer la verificación y por lo tanto el trabajador queda sin la posibilidad que esos servicios sean reconocidos”, recalcó.
Incluso, a nivel local la problemática se replicó “con la interpretación de la mesa de cómputos de los trabajadores de la Fábrica Militar, donde se les rechazó beneficios, cuando en realidad nosotros sabíamos cómo se maneja la situación. En jurídicos, hay un 20% de expedientes retenidos por atrasos”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María
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Enrique Godoy explicó a este medio que esto viene “desde la semana después de las elecciones; es un sistema que no se ha probado y se implementó de una; y cuando se muda los datos se produce un problema”.
Consideró que uno de los inconvenientes “es el retraso del pago, porque de cobrar los primeros días se pasó a después del 20; y nosotros no teníamos información para brindarle a la gente. Recién después de consultar nos indicaron que posterior al 23 iban a comenzar a cobrar, aunque esto no se dio” en todos los beneficiaros.
Hay algunos casos “en los que se les está pagando por un hijo, pero tienen dos o tres, lo que refleja que hay un montón de incongruencias en el sistema”. Godoy lamentó que este tipo de situación “afecta a los sectores más humildes, y es un problema que ocurre a nivel nacional y no sólo en la Udai local”.
Rubén Aguiar también sumó en la charla que hay muchos casos “de jubilados que no están cobrando la asignación de hijos discapacitados, a raíz de este cambio en sistema”.
Cuestionó el cambio de sistema “porque atenta contra la gente, que puede estar hasta dos meses sin cobrar. Hay una promesa de que recién en septiembre, el 3, se solucionaría”. Gustavo Temporini mencionó que llegó un comunicado al respecto en el que se indica que esa jornada “se confirmaría el pago, pero nada garantiza eso porque sabemos que cuando se hacen modificaciones en el sistema, los datos no migran de uno a otro en el día”.
Sobre el traspaso de sistema, Temporini indicó que se debería “haber realizado de otra manera, con migraciones paulatinas para que no se afecte el derecho de las personas, a quienes tienen mayores necesidades. Y después vienen a Anses en búsqueda de una respuesta inmediata que nosotros no tenemos”.
Inconvenientes que se replican
Los delegados sindicales explicaron incluso que “el sistema cuelga de un hilo, funciona de a ratos y a veces no, en una institución como Anses que necesita una respuesta inmediata. Si a una persona le sacás un beneficio, en realidad le sacás la posibilidad de comer, de pagar un servicio o el alquiler. La gente llega con mucha necesidad”.
Godoy explicó que previo a esta modificación “los pagos se hacían por el sistema que correspondía a cada uno. La herramienta no está mal, el problema es la implementación, e incluso haciéndolo de un día para el otro y sin tener nosotros la información necesaria para decirle a las personas lo que está sucediendo”.
El referente explicó que a este inconveniente se le suman otros que también generan inconvenientes. “A los compañeros verificadores se les instrumentó un protocolo para el cual es muy difícil probar actividades para aquel que se viene a jubilar, y que tiene que contactar con una empresa a constatar que esos servicios fueron llevados a cabo. Se les fija un domicilio, pero si ahí no hay contador, ni datos, tienen que informar que no se pudo hacer la verificación y por lo tanto el trabajador queda sin la posibilidad que esos servicios sean reconocidos”, recalcó.
Incluso, a nivel local la problemática se replicó “con la interpretación de la mesa de cómputos de los trabajadores de la Fábrica Militar, donde se les rechazó beneficios, cuando en realidad nosotros sabíamos cómo se maneja la situación. En jurídicos, hay un 20% de expedientes retenidos por atrasos”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María

