Los comercios vinculados a la gastronomía, almacenes de barrio y carnicerías fueron los más perjudicados por el gigantesco apagón que atravesó a todo el país el domingo desde las 7.07.

El Día del Padre ofrecía, en la previa, la posibilidad de reforzar ventas de último momento, pero el evento inesperado cambió todos los planes de los comerciantes.

Ayer, en una esquina de calle Yrigoyen, una panadera se lamentaba todavía porque “se tuvo que hacer mucho a último momento, sabiendo que no se iba a poder vender ya, pero la opción era tirar toda la materia prima. La verdad es que fue un día de mucha pérdida cuando en realidad teníamos expectativas de que por el frío y el Día del Padre pudiéramos tener un buen nivel de ventas”, se sinceró.

No fue un ejemplo aislado. En muchos otros rubros pasaron situaciones parecidas. El Centro de Almaceneros de la Provincia realizó un rápido relevamiento para conocer la situación. Allí determinó que no sólo los asociados de todos los puntos de la provincia sino también carnicerías, vinotecas y locales gastronómicos padecieron fuertes caídas de ventas. Y, como lo explicó Vanesa Ruiz, la gerenta de la entidad, “es venta que si no se concreta ese día se pierde. El cliente no vuelve al día siguiente para comprar. Es todo pérdida. Pero además lo que vimos de manera notoria es el traslado de la compra del barrio a los grandes centros comerciales porque allí sí había luz por la generación propia con que cuentan”, admitió.

En ese sentido, explicó que incluso muchos locales no pudieron abrir el domingo porque se encontraron con la apertura mecanizada de sus persianas fuera de funcionamiento. Otro dato que aportó Ruiz fue que “al estar dependiente de los controladores fiscales y como muchas compras son además con tarjeta, todo eso se perdió. Sólo fue posible operar en efectivo y la verdad es que hoy sólo una parte de las ventas se concreta con billetes. Eso también fue demanda derivada a otros canales. En ese sentido trabajamos muy artesanalmente”, señaló la gerenta del Centro de Almaceneros.

Para Ruiz, hubo además un fenómeno de concentración de las compras a último momento. “Vimos que a partir del jueves se abrió formalmente el Día del Padre. Y por eso además un día como el domingo es tan importante. La verdad es que fue muy inoportuno y perjudicial para todo el sector”, relató.

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