Lanzado a la gobernación, Mestre inauguró el período de sesiones
El intendente de Córdoba capital repasó sus siete años en el mando. “Pusimos al radicalismo de pie”, destacó también
Ramón Mestre dio inicio formal a las sesiones legislativas de la Municipalidad de Córdoba. Fue la octava vez, la última de su paso por el gobierno de la ciudad. Fue la primera en que expresó abiertamente su deseo de convertirse en gobernador de la provincia. Y lo hizo en medio de la polémica abierta sobre la realización de las elecciones internas de Cambiemos Córdoba para elegir candidatos.
El acto se realizó en el Parque Educativo Este doctor Raúl Alfonsín (uno de los sellos de su gestión) y se extendió por más de dos horas, constituyendo (por mucho) el más largo durante los dos períodos del actual intendente.
Sus primeras palabras apuntaron a describir la situación del municipio cuando asumió, en diciembre de 2011. “No encontrábamos nada. Estaba cortado el teléfono, había miles de expedientes sin resolver, personas nombradas en situación irregular. La administración estaba en manos irracionales de algunos sindicalistas. La tecnología era obsoleta, la carrera administrativa no existía, el Municipio estaba fundido y con los bancos que nos estaban esperando porque teníamos 11 millones en rojo", relató.
"Fue tan grande la herencia ruinosa que recibimos que, a pesar de las transformaciones que emprendimos, va a condicionar a la ciudad durante mucho tiempo porque las consecuencias han sido devastadoras".
A partir de allí se dedicó a repasar lo que presentó como logros de su gobierno. Según afirmó, durante su primera gestión se alcanzó o superó el 73% de las metas que se había planteado. “Fuimos avanzando”, remarcó.
“Con la nueva gestión reformulamos nuestras políticas, nuestra modernización, nuestra comunicación y el desarrollo estratégico. Planificamos 403 metas y superamos el 20 por ciento en el primer año. Pero año tras año fuimos mejorando y este año, el nivel de cumplimiento del plan de metas es del 46.4 por ciento de alcanzadas y el 48.4 por ciento superadas”, añadió.
Mestre también apuntó a la obra pública, exhibiendo distintos números. Entre ellos destacó la instalación de más de 35 mil luminarias led y el tendido de más de 200 mil metros de conductos cloacales, precisamente uno de los aspectos más criticados de su gestión (ver aparte).
Para el año en curso, el mandatario presentó 15 proyectos que definió como “claves”. Entre ellos, obras en los denominados “distritos”, bacheo, redes de cloacas y desagües, capacitaciones, la continuidad de la digitalización de trámites y la construcción de tres nuevos centros de salud.
A modo de autocrítica, el precandidato a gobernador admitió errores, a los que vinculó con “el idealismo, el entusiasmo y a lo mejor por falta de cuadros políticos necesarios para afrontar el enorme desafío que nos tocó asumir”.
"Han quedado cosas pendientes, me lo dicen en la cara cuando camino por los barrios. Pero sin dudas que el próximo intendente o intendenta deberá continuar con la tarea que hemos comenzado haciendo los cambios necesarios", añadió.
De pie
El discurso también tuvo momentos emotivos, en los cuales Mestre se mostró al borde de las lágrimas. En particular al recordar su pertenencia al radicalismo, al que consideró nuevamente “de pie”.
“El radicalismo, el partido de mi vida, estaba adormecido, aletargado. Lo pusimos de pie. Y lo hicimos desde una oposición madura y responsable que buscó construir una alternancia democrática", dijo al borde de las lágrimas.
Representantes de los partidos opositores lanzaron duras críticas al discurso del intendente Mestre.
“Una catarata de enunciados que uno ya está acostumbrado a escuchar. En definitiva, es poco lo que se hace. Hay que preguntarle a la gente si el colectivo tiene la frecuencia debida, si va a hacerse atender a un dispensario si realmente lo atienden”, señaló Marcelo Pascual, edil del Frente Federal de Acción Solidaria.
“De las obras por concluir, en las que se pone tanto énfasis, no es lo que refleja la realidad en Córdoba. Nosotros tenemos problemas de cloacas, problemas de luminarias, problemas de basurales a cielo abierto”, apuntó Adrián Brito, concejal de Unión por Córdoba.
“Hay realidades de las que el intendente no habló, como lo que está pasando con el sistema de transporte y qué pasará con Ersa. Se anunció que arranca Cormecor, pero la situación del predio de enterramiento está judicializada y no se sabe si está apto”, apuntó Santiago Gómez, del bloque Vamos que lidera Tomás Méndez.
“El intendente mezcló las cuestiones electorales y la interna política con la gestión. El vecino esperaba que el intendente contestara por qué tenemos cloacas que rebalsan, por qué tenemos basurales a cielo abierto, por qué tenemos colectivos que hay que esperar 40 minutos”, fustigó finalmente Victoria Flores, de Pensando Córdoba.
Luis Zegarra. Redacción Puntal
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El acto se realizó en el Parque Educativo Este doctor Raúl Alfonsín (uno de los sellos de su gestión) y se extendió por más de dos horas, constituyendo (por mucho) el más largo durante los dos períodos del actual intendente.
Sus primeras palabras apuntaron a describir la situación del municipio cuando asumió, en diciembre de 2011. “No encontrábamos nada. Estaba cortado el teléfono, había miles de expedientes sin resolver, personas nombradas en situación irregular. La administración estaba en manos irracionales de algunos sindicalistas. La tecnología era obsoleta, la carrera administrativa no existía, el Municipio estaba fundido y con los bancos que nos estaban esperando porque teníamos 11 millones en rojo", relató.
"Fue tan grande la herencia ruinosa que recibimos que, a pesar de las transformaciones que emprendimos, va a condicionar a la ciudad durante mucho tiempo porque las consecuencias han sido devastadoras".
A partir de allí se dedicó a repasar lo que presentó como logros de su gobierno. Según afirmó, durante su primera gestión se alcanzó o superó el 73% de las metas que se había planteado. “Fuimos avanzando”, remarcó.
“Con la nueva gestión reformulamos nuestras políticas, nuestra modernización, nuestra comunicación y el desarrollo estratégico. Planificamos 403 metas y superamos el 20 por ciento en el primer año. Pero año tras año fuimos mejorando y este año, el nivel de cumplimiento del plan de metas es del 46.4 por ciento de alcanzadas y el 48.4 por ciento superadas”, añadió.
Mestre también apuntó a la obra pública, exhibiendo distintos números. Entre ellos destacó la instalación de más de 35 mil luminarias led y el tendido de más de 200 mil metros de conductos cloacales, precisamente uno de los aspectos más criticados de su gestión (ver aparte).
Para el año en curso, el mandatario presentó 15 proyectos que definió como “claves”. Entre ellos, obras en los denominados “distritos”, bacheo, redes de cloacas y desagües, capacitaciones, la continuidad de la digitalización de trámites y la construcción de tres nuevos centros de salud.
A modo de autocrítica, el precandidato a gobernador admitió errores, a los que vinculó con “el idealismo, el entusiasmo y a lo mejor por falta de cuadros políticos necesarios para afrontar el enorme desafío que nos tocó asumir”.
"Han quedado cosas pendientes, me lo dicen en la cara cuando camino por los barrios. Pero sin dudas que el próximo intendente o intendenta deberá continuar con la tarea que hemos comenzado haciendo los cambios necesarios", añadió.
De pie
El discurso también tuvo momentos emotivos, en los cuales Mestre se mostró al borde de las lágrimas. En particular al recordar su pertenencia al radicalismo, al que consideró nuevamente “de pie”.
“El radicalismo, el partido de mi vida, estaba adormecido, aletargado. Lo pusimos de pie. Y lo hicimos desde una oposición madura y responsable que buscó construir una alternancia democrática", dijo al borde de las lágrimas.
Representantes de los partidos opositores lanzaron duras críticas al discurso del intendente Mestre.
“Una catarata de enunciados que uno ya está acostumbrado a escuchar. En definitiva, es poco lo que se hace. Hay que preguntarle a la gente si el colectivo tiene la frecuencia debida, si va a hacerse atender a un dispensario si realmente lo atienden”, señaló Marcelo Pascual, edil del Frente Federal de Acción Solidaria.
“De las obras por concluir, en las que se pone tanto énfasis, no es lo que refleja la realidad en Córdoba. Nosotros tenemos problemas de cloacas, problemas de luminarias, problemas de basurales a cielo abierto”, apuntó Adrián Brito, concejal de Unión por Córdoba.
“Hay realidades de las que el intendente no habló, como lo que está pasando con el sistema de transporte y qué pasará con Ersa. Se anunció que arranca Cormecor, pero la situación del predio de enterramiento está judicializada y no se sabe si está apto”, apuntó Santiago Gómez, del bloque Vamos que lidera Tomás Méndez.
“El intendente mezcló las cuestiones electorales y la interna política con la gestión. El vecino esperaba que el intendente contestara por qué tenemos cloacas que rebalsan, por qué tenemos basurales a cielo abierto, por qué tenemos colectivos que hay que esperar 40 minutos”, fustigó finalmente Victoria Flores, de Pensando Córdoba.
Luis Zegarra. Redacción Puntal