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"No es necesario que maten a alguien en una cancha para suspender"

El árbitro Azarías González suspendió a los 17 minutos el partido San Lorenzo - Unión Social en Las Perdices, porque al asistente Franco Tejeda le arrojaron agua caliente y sufrió quemaduras

Iban 17’ de un partido sin inconvenientes, ni fallos polémicos en “El Bosque” de Las Perdices, donde San Lorenzo igualaba 0-0 ante Unión Social de Alto Alegre.

El asistente Franco Tejeda cayó, y el árbitro Azarías González suspendió el partido de octavos de final del Torneo Clausura de la Liga Villamariense de Fútbol.

El Tribunal de Penas se encargará de decidir si el partido continúa o no. El árbitro habló con Puntal Villa María, y explicó los motivos de la suspensión, por supuesta agresión de un parcial local, que habría arrojado el agua caliente al asistente, que debió ser atendido en un centro médico de Las Perdices, donde además se realizó la denuncia en la Policía, que identificó al agresor.

Azarías González, árbitro principal del cotejo, comentó en forma exclusiva a Puntal Villa María que “el partido transcurría normalmente. Iban 17’ de juego. Observo a mi compañero, el asistente número 2 Franco Tejeda, arrodillado en el piso. Me acerco, y me dice que por favor llame a la doctora porque necesitaba asistencia médica”.

Agrega que “inmediatamente llamé a la paramédica. Yo lo que pude ver es que estaba empapado, especialmente en la parte de la espalda de su remera, y la cabeza. Me dijo que le habían arrojado de la parcialidad local un líquido muy caliente. No tardé en darme cuenta que tenía la piel muy roja”.

Explicó que “junto a la paramédica que figura en planilla de partido, señora Paola Ferreyra, nos dirigimos con los integrantes de la terna a la zona del vestuario, ya que al rayo del sol la quemadura le podía arder más. En el vestuario continuó la atención”.

Acotó que “le aplicaron una crema especial para quemaduras, me explicaban que tiene vitamina A, y se lo veía a Franco con mucho dolor. Para no empeorar la quemadura, él fue trasladado al Hospital municipal de Las Perdices”.

Remarcó que “nos indicaron que habría sido agua caliente, y que no provocó lesiones graves. Más allá de eso, la agresión sufrida es gravísima”.

Destacó que “no hay que esperar que alguien muera, ni que pase algo más grave que lo sucedido. No es necesario que maten a alguien en una cancha para suspender un partido”.

Insistió en que “en mi rol, hay que tomar medidas, y Franco me dijo que no podía continuar el juego. Esto fue constatado por la paramédica, y el partido fue suspendido a los 17’ del primer tiempo”.

Aclaró que “una vez que Franco fue atendido por los médicos del Hospital, procedimos a realizar la denuncia policial. La policía que realizó el operativo en al cancha, encontró e individualizó a la persona que agredió a Franco con el líquido caliente”.

Con respecto a la denuncia dijo que “se hizo la denuncia, acompañamos a Franco Tejeda y la Policía nos pidió la declaración a todos. La Policía con la fiscalía se encargarán, pero nosotros explicamos todo lo que sucedió”.

Indicó que “el encuentro recién empezaba. La hinchada local estaba enardecida en el partido de Reserva, que ganó 1-0 el equipo visitante, pero en el partido de Primera no había pasado nada que enardeciera a la gente, que estaba comportándose normal”.

Señaló que “es malo para el fútbol, y muy feo para los árbitros lo sucedido. Hay demasiada violencia en la sociedad, y en el fútbol. Cada domingo me entero de algún hecho de violencia hacia algún colega. Tenemos que proponernos entre todos lograr un fútbol con violencia cero. Quizás las penas deban ser más altas, porque uno trabaja para que esto no pase, pero la realidad indica que sigue pasando”.

Remarcó que “dirigí muchos partidos con Franco Tejeda, y nunca tuvimos problemas. Si me dijo que el agua lo quemó, es porque eso sucedió. Los delegados, capitanes y dirigentes constataron que la quemadura existió. Lo único bueno es que las lesiones o fueron graves, pero no hay que esperar que ese líquido genere lesiones de segundo o tercer grado para detener un partido. Franco no estaba para seguir jugando, y todos vieron que estaba quemado en la nuca, en las orejas, y parte del cuero cabelludo, y de la espalda”.

Agradeció “la comprensión de todas las partes ante la suspensión. Hablé con los capitanes, y les expliqué que necesitaba ser trasladado al Hospital, la paramédica así lo determinó, y al estar impedido de continuar el partido, lo doy por suspendido. Todos lo entendieron”.

Destacó también “la labor de la policía. Actuó muy bien y nos acompañó en todo momento. Las dirigencias también. Fue sólo un hincha que evidentemente no debe estar bien para generar este tipo de violencia. Los jugadores tenían bronca que por una razón externa el partido no pudiera continuar”.

Sostuvo que “los cuatro árbitros vinimos de Córdoba a trabajar, y es una lástima que termine así un partido. Los jugadores se prepararon toda la semana, la gente pagó una entrada, y sólo se jugaron 17’ por esta agresión. Nosotros también entrenamos toda la semana, y dejamos a nuestras familias, en mi caso tengo una hija, y perdí de estar con ellas por mi trabajo, y mi pasión por el arbitraje”.

Dejó un mensaje final: “Espero que todos entendamos que estas cosas no pueden pasar nunca más en una cancha de fútbol. Somos seres humanos, y ningún error arbitral justifica un hecho de violencia. Acá no había pasado nada, y hubo una agresión. Un árbitro se fue lesionado a su casa. Ojalá que le ganemos a los violentos, y disfrutemos del fútbol con violencia cero”.