Del otro lado estará un conjunto alemán encabezado por Alexander Zverev (3°), quien será clave en la serie junto a Jan-Lennard Struff (84°), Yannick Hanfmann (104°) y la experimentada dupla de Kevin Krawietz y Tim Puetz, ambos situados en el puesto 11° del ranking de dobles.
Más allá de la jerarquía de Zverev, el historial reciente le sonríe a Cerúndolo. El alemán ha admitido más de una vez que enfrentar al argentino “le resulta incómodo”, y de hecho solo pudo vencerlo en una ocasión, cuando Cerúndolo jugó lesionado en el Masters 1000 de Canadá.
El segundo singles también aparece abierto: Etcheverry llega confiado tras su sólida actuación en la fase previa frente a Países Bajos, mientras que los alternantes de Alemania han mostrado irregularidad a lo largo del año. Si la serie queda igualada para el tercer punto, el dobles podría definirse por detalles: ambas parejas integran la élite del circuito y llegan con pergaminos suficientes como para inclinar la balanza.
El ganador se cruzará en semifinales con el vencedor del duelo entre República Checa y España, que afrontará la instancia sin su mejor jugador, Carlos Alcaraz.
Argentina alcanzó los cuartos tras superar a Noruega por 3-2 en una serie muy ajustada y luego imponerse 3-1 ante Países Bajos. Alemania viene de un camino más cómodo, con triunfos sobre Israel (3-1) y Japón (4-0), y sueña con levantar su cuarta Ensaladera, un trofeo que conquistó en 1988, 1989 y 1993.