Boca será el único conjunto del país ubicado en el primer bombo del sorteo, previsto para la semana del 18 de marzo. Esta condición le permitirá evitar a otros cabezas de serie en la fase inicial y compartir ese estatus con clubes como Flamengo, Palmeiras, Fluminense, Peñarol, Nacional de Uruguay, Liga de Quito e Independiente del Valle.
En el segundo bombo aparecerán Estudiantes de La Plata y Lanús, que podrían integrar grupos de alta exigencia junto a equipos tradicionales del continente. Rosario Central, en tanto, formará parte del tercer escalón, donde figuran varios conjuntos con experiencia copera.
Platense e Independiente Rivadavia quedarán ubicados en el cuarto bombo, reservado para los equipos con menor coeficiente y aquellos que accedan desde las instancias preliminares.
Un camino distinto deberá recorrer Argentinos Juniors, que iniciará su participación en la Fase 2 del repechaje. El equipo argentino enfrentará primero a Barcelona de Guayaquil y, en caso de avanzar, deberá superar una nueva instancia para asegurarse un lugar en la fase de grupos.
De esta manera, el panorama para los clubes argentinos ya está definido, con realidades diversas y un objetivo común: competir al máximo nivel en un certamen que volverá a concentrar la atención del fútbol sudamericano.