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"Hay que seguir siendo competitivos"

Atlético Ticino se consagró campeón, pero la dirigencia ya apunta al 2024. Marcelo Becchero dijo que "11 meses entrenaron los chicos para ganar este sexto título. Hay que festejarlo, porque lo bueno dura poco y pasa volando"

Los campeones festejando en la pileta. “Estos chicos nos la hacen fácil, porque son hinchas, quieren jugar en el club y no se les termina el hambre de gloria”.

 

Atlético Ticino se consagró campeón en forma invicta del Torneo Clausura 2023 de la Liga Villamariense de Fútbol.

Las fotos fueron para los héroes, que siempre son los futbolistas. La gloria es compartida en idéntica proporción con el cuerpo técnico que encabeza Hernán Rossaroli.

Pero para que un equipo logre un título, primero es necesario armar un equipo dirigencial competitivo.

Sin dudas fue el mejor del año y aún continúan los festejos en el club, donde los asados son interminables y la celebración del sábado se hizo tan larga que se mezcló con la cálida tarde esperando la Nochebuena en la pileta.

Pero un dirigente, y especialmente el delegado de fútbol, no tiene descanso. Es por ello que Marcelo Becchero dejó una frase inolvidable acerca del “día después de la coronación”, al expresar que “estuvimos devolviendo las gaseosas y repartiéndonos tareas, afrontando los gastos, pero además me la pasé dando unas vueltas por el club, ‘relojeando satelitalmente’ el festejo de los jugadores para que disfruten y dejen disfrutar a todos en la pileta”.

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Siempre está. Marcelo Becchero fue campeón como jugador en 2004 y como dirigente en los otros 5 títulos. Celebró con su señora Florencia y sus hijos Paulina y Simón.

Tan claro como el agua. No hay descanso para el delegado que ya confirmó que “no jugaremos el Provincial. Los chicos entrenaron 11 meses y necesitan descansar. Me gustaría confirmar, ya que vamos a jugar el Federal, pero primero hay que hacer frente al inicio del 2024, que será más duro que el que pasó, y eso que el 2023 fue muy duro. Pero hay que seguir compitiendo”.

Las 6 estrellas en el recuerdo

El descanso es salud y la familia de Becchero compuesta por su esposa Florencia, su hija Paulina y su hijo Simón le reclaman al papá Marcelo vacaciones urgentes.

“Las vamos a tener, pero la obra de las canchas de pádel largan en enero y hay que reunirse con el DT. Julio (Fantino) se fue esta semana, volvió para la final y regresó tras el partido. Somos pocos, necesitamos más gente y nos reuniremos apenas podamos para darnos ese abrazo que nos haga caer a esta hermosa realidad. Ganamos la sexta estrella”, dijo quien formó parte del equipo campeón del primer título como jugador.

Al respecto recordó que “ese equipo del 2004 quedará en la historia por siempre, ya que ganó el primer título para el club. Es increíble que ya tengamos 6. Estos chicos nos la hacen fácil, porque tienen sentido de pertenencia. Quieren jugar en el club y no se les termina el hambre de gloria”.

Comparó épocas y dijo: “Me imagino lo que habrán renegado con nosotros los dirigentes del club. No ganábamos y encima tenían que traer muchos refuerzos todos los años. Era muy difícil para ellos”.

Destacó que “de cada título queda un recuerdo. Cuando gané aquel primer título como jugador, me acuerdo que Rogelio Negrini, papá de ‘Nacho’ que integró ese equipo, dijo que ‘ahora hay que hacer que Atlético Ticino sea campeón varias veces más y en corto plazo’. Nunca me olvido de esa frase, porque ganamos en 2013, 2018, 2019, 2021 y ahora en 2023”.

Aseguró que “el 2023 fue muy duro. Germán (Vicario) me felicitó, y siempre con él decimos que lo bueno dura poco. Festejaremos mucho como corresponde, porque cuando te toca perder una final te la pasás masticando bronca 3 meses. Cuando ganás, estos pocos días se hacen cortos y pasan volando, porque ya hay que pensar en 2024, que viene fulero”.

El día después

“El sábado los festejos se trasladaron de la cancha al centro y nosotros nos quedamos a acomodar todo el lío que quedó. Fuimos un rato a la plaza, y a la 1 de la mañana el plantel regresó a comer al club. Allí me hice un tiempo para ir con mi familia antes que los chicos se durmieran, mientras ‘campaneaba’ los movimientos de los jugadores e hinchas en el club. Al menos pude desayunar con mis hijos. Encima, por el estrés, me duele todo el cuerpo, como si estuviera engripado, pero muy feliz por el título”, resume Becchero.

Estimó que “te querés abrazar con todos, pero siempre falta uno. Agradecí a la gente que trabajó en los bufés y en los ingresos. Esta semana juntaremos al grupo para contarnos lo que sentimos”.

Su equipo siguió jugando. “Las llaves, las atenciones, los agradecimientos, cerrar y que todas las instalaciones en el club queden limpias y acomodadas. Todos los festejos de los jugadores son muy merecidos y debemos agradecerle el sacrificio de todo el año, que fue lo que los llevó a ganar invictos este torneo. Fueron los mejores”.

Una Liga y un club competitivo

Becchero valoró el título “porque aunque algunos la quieran bastardear, la Liga Villamariense es muy competitiva y muy dura. Fue una final ante un rival que llevaba 34 partidos sin perder. El evento tuvo cuatro radios, muchos camarógrafos, fotógrafos y más de 2.500 personas. Lo ideal era jugar en Plaza Ocampo, pero también era la oportunidad de mostrarles a todos el trabajo que todo el año hacemos en el club. No es fácil jugar una final, y era la oportunidad de hacerlo en casa y de estar a la altura”.

Aclaró que “no todo habrá salido bien, pero fue una gran fiesta, y hemos podido mostrar el crecimiento de la institución. No somos muchos los dirigentes, pero dejamos todo por el club. En pocos días podremos festejar y brindar con Agustín Verdolini, Julio Fantino, Franco Alaniz, Edgar Camargo, Javier Monje, Natalia Lerda, Soledad Oggero, María Pía Revello y la gente que trabaja en los bufés y en los ingresos”.

Señaló que “los jugadores facilitan mucho nuestro laburo. Son los culpables de que nos feliciten a nosotros, que nos vemos obligados a esforzarnos tanto como ellos”.

Estimó que “el equipo del 2004 era un gran equipo, que le ganó a un Alem bicampeón, que parecía invencible y se cansó de ganar. Si ese título fue increíble, esta seguidilla de títulos de esta camada de jugadores es espectacular. Hay una base muy fuerte del club y sólo nos tenemos que poner a buscar los 4 o 5 jugadores que se suman por año para reemplazar a los que emigran. Es fútbol, pero esta base es muy competitiva. Mientras les den las piernas y la cabeza, nadie duda que tienen el corazón en el club y darán más alegrías aún”.

Rumbo al Torneo Federal

A juzgar por el dirigente, el amor por el club “es el amor que sienten por el pueblo y por el compañero. Ellos comen con sus mujeres y sus hijos. Hay una comunión que hace que quieran jugar en el club. Juan (Bianchi) se iba a retirar antes de la pandemia. Lo convencieron y fue campeón otra vez antes de retirarse. Ahora pasa lo mismo con Pablo (Piccotti). Se dio su regreso después de 3 años, salió campeón por 16ta. vez y veremos si lo dejan retirarse. Se lo voy a preguntar”.

Destacó que “están todos en la pileta del club. El DT se fue de vacaciones, porque la familia lo estaba esperando. Siempre a los jugadores campeones los vienen a buscar, y ojalá que se queden. A Hernán Rossaroli le van a llegar ofrecimientos y veremos qué nos dice. Le advertimos que se iban 8 o 9 jugadores cuando asumió y aceptó el desafío de ser DT por primera vez en Primera. ¿Quién iba a decir que llegaríamos a una semifinal y a lograr títulos con Primera y Reserva? Se metió en la historia grande del club y hablaremos para pedirle que continúe”.

Por último dijo del Federal: “Es un torneo que nos gustó jugar. Hay que prepararse con tiempo para competir. Haremos lo mejor para el club. Lo ideal es una buena pretemporada, ser competitivos todo el año y llegar reforzados y consolidados a octubre para el Federal”.