Como ocurrió en todo el país, Villa María también se movilizó este jueves en contra del denominado proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada.
La propuesta, realizada en Plaza Centenario minutos antes de las 19 horas, y convocada bajo la denominación de “banderazo”, convocó a unas 500 personas, más de lo esperado si se tiene en cuenta que a esa hora el frío ya se hacía sentir y mucho, acompañado por el viento sur que bajó aún más la temperatura.
Ni siquiera la eliminación del capítulo sobre la venta de tierras hizo que la convocatoria se cayera. “Vamos a la plaza con más ganas”, había avisado en vísperas de la movilización el referente de la CGT local, Edgardo Garmendia.
Presente en la marcha, Vanina Tealdi, del Sindicato del Seguro, agradeció el acompañamimento y la voluntad de seguir luchando.
“Estamos acá porque nos importa, porque nos interiorizamos, porque debemos visibilizar todo lo que está pasando”, afirmó.
Al tiempo, agregó que “hoy ya no hay un sector que no esté golpeado, hoy ya le toca a todos los sectores que habitan en el pueblo argentino, están los comercios, los jubilados, las universidades, los trabajadores, los gremios y los jóvenes”.
Y sumó:“Tenemos que seguir en pie de lucha, por nuestros jubilados, por esa cicatriz que se llama Malvinas Argentinas, no queremos volver a vivir ese momento”.
“Que la gente que quiera sacarnos nuestros derechos no se salga con la suya”, cerró.
La secretaria general de Cispren Villa María, Rosana Calneggia, aprovechó la ocasión para solidarizarse con la gente que se movilizó en Buenos Aires, donde se registraron graves represiones.
“Les tiraron gases lacrimógenos y balas de goma, había camiones hidrantes, fue una vergüenza. La capital de nuestro país está militarizada, estamos realmente a las puertas de una tiranía”, afirmó.
Luego de marchar alrededor de la plaza, el grueso de la movilización volvió a convocarse en la esquina de Buenos Aires y General Paz para entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino. Fue lo último y luego la gente se desconcentró, en paz, sin ningún tipo de conflicto.

