Las cámaras de seguridad de dos comercios ubicados a más de 100 kilómetros de distancia grabaron a la misma persona en dos hechos de hurto diferentes.
El primero de ellos se dio en un kiosco de Carnerillo, localidad situada en el departamento Río Cuarto. El segundo episodio, también de hurto, ocurrió en un bar de esta ciudad.
En ambos hechos, se logra visualizar a la misma persona aprovechando el descuido de dos comerciantes para hacerse con sus teléfonos móviles.
En el registro del kiosco, se lo ve al hombre “relojeando” la situación y estirando su brazo para alcanzar el celular que se encontraba apoyado en un anotador, sobre el mostrador.
Rápidamente, la persona introduce el aparato electrónico en su bolsillo sin que nadie se dé cuenta, le hace una pregunta al kiosquero, que es respondida por la negativa, y sale caminando del local como si nada hubiera pasado.
La misma modalidad de hurto ocurrió en un local gastronómico de Villa María.
Con la misma remera y el mismo barbijo, la persona que había sido identificada a más de 100 kilómetros de distancia ingresa a un bar villamariense. En una milésima de segundo (y sin contar con que estaba siendo filmado) toma un celular del mostrador y sale rápidamente hacia el exterior.
Ante la consulta de este matutino, desde el café-bar señalaron que el material fílmico había sido entregado a la Policía para que fuera analizado.

