El BCRA aumentó la tasa de referencia en 300 puntos
En línea con lo que se esperaba, el Banco Central (BCRA) dispuso ayer una nueva suba de tasas de política monetaria de 300 puntos básicos. Así lo definieron los miembros del Directorio en el marco de la reunión habitual de los jueves, que se realizó en una jornada marcada por encuentros entre el Presidente y los principales referentes del equipo económico, incluido el presidente del BCRA Miguel Pesce.
Así, la nueva tasa nominal anual (TNA) del plazo fijo tradicional y de las Leliqs queda fijada en el 81%, con una efectiva anual (TEA) del 119,1%, lo que equivale a una tasa efectiva mensual de 6,66%.
"El BCRA hizo un ajuste de tasas no tan agresivo respecto de lo que esperaba el mercado y a la inflación proyectada", evaluó el economista de EcoGo, Sebastián Menescaldi. Y es que, en la city porteña, los analistas ya anticipaban que la nueva suba de tasas sería ayer y arriesgaban un alza de entre 200 y 500 puntos básicos, que finalmente se confirmó en los 300 puntos básicos.
Para Menescaldi, la decisión del BCRA responde a una intención de "ser cautos, teniendo en cuenta el efecto de la tasa sobre el excedente de pesos y para no abusar de la herramienta de política". Y es que considera que, probablemente, el Gobierno deberá darle mayor uso a este instrumento a medida que se vaya agudizando la dolarización de la economía, fenómeno que se suele acentuar más cerca de las elecciones.
Por debajo de la inflación
Para el economista Federico Glustein, por su parte, "claramente, con la medida, el BCRA se queda corta". Y explica que su postura radica en el hecho de que, con esta alza, la tasa efectiva mensual queda en el 6,7%, mientras que la inflación pasada resultó del 7,7% (es decir, un punto porcentual por debajo).
Y, por otro lado, considera que, comparado con el pago de tasas de la licitación del Tesoro de este miércoles, que resultó en una anualización del 132%, parecería que "se han quedado cortos con los instrumentos de TEA a 119%". Así, según su opinión, teniendo en cuenta la fuerte presión que se observa sobre los financieros y el blue, que vienen al alza en los últimos días, "se esperaba una respuesta mayor, de por lo menos 500 puntos, para enviar un mensaje más contundente al mercado".
Sucede que, en rigor de verdad, en el último tiempo, los ajustes de tasa que vino haciendo el BCRA sólo sirvieron para frenar la dolarización, pero no alcanzaron para controlar la inflación.
Sin embargo, cabe mencionar que el BCRA viene demostrando su voluntad de mantener las tasas lo más positivas posibles respecto de la inflación, pero sin sobrereaccionar a datos que pueden ser transitorios, como es un dato muy alto de inflación en un mes, y teniendo en cuenta que la perspectiva del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) anticipa una caída en el ritmo inflacionario hacia adelante, ya que prevé un índice de precios (IPC) en torno del 6% para los próximos meses .
Y así se comprueba en el hecho de que este es el segundo ajuste de tasas que realiza el BCRA este año y en dos meses consecutivos. La primera fue a mediados del mes pasado cuando, después de seis meses sin cambios, finalmente resolvió elevarlas del 75% al 78% (con una TEA del 113%). En tanto, la de pases, la de la línea de inversión y la de tarjetas quedaron sin cambio.
Según explicó el economista de Invecq, Juan Pablo Albornoz, la única razón de peso que hubiera tenido el BCRA para no avanzar en una suba de tasas sería la perspectiva cuasifiscal, ya que la implementación de este tipo de políticas lo que hace es incrementar los pasivos del BCRA, que se ve obligado a pagarles más intereses a los bancos por las Letras de Liquidez (Leliqs) como consecuencia del incremento de los índices de rendimiento de esos instrumentos.
Pero considera que “con la aceleración inflacionaria del último trimestre los precios volvieron a correr a un ritmo trimestral del 120% anualizado, algo que no se veía desde julio-septiembre en plena crisis macrofinanciera” y así señala que, a pesar del costo cuasifiscal en el que está atrapado el Central, no subir las tasas puede afectar la ya baja demanda de pesos.