El fiscal Fernando Epelde, a cargo de la investigación, aseguró a medios locales que existe suficiente “prueba documental y testimonial” en la causa para sospechar que “podría haber habido intervención de los padres en la comisión de las lesiones” que derivaron en la muerte del menor.
Según explicó el funcionario judicial, el bebé se encontraba en buen estado de salud general: no estaba desnutrido ni presentaba lesiones previas o condiciones que alertaran a los médicos. El fallecimiento se produjo luego de que se resolviera retirarle el soporte vital que lo mantenía con vida.
Epelde, quien se desempeña al frente de la Fiscalía de Marcos Juárez, indicó además que no existían antecedentes de violencia previa contra el menor, quien era hijo único de la pareja. No obstante, precisó que el padre posee antecedentes penales vinculados a delitos menores contra la propiedad.
Ambos progenitores están imputados por presunto homicidio calificado por el vínculo, una figura penal que agrava la acusación por tratarse de familiares directos de la víctima. De acuerdo al Código Penal, este agravante no requiere probar una violencia específica, ya que se sustenta en la relación de parentesco. La normativa establece que, en caso de ser hallados culpables, los acusados podrían recibir prisión perpetua.
La investigación judicial continúa, mientras se aguardan avances periciales clave para esclarecer lo ocurrido.
Cómo sucedió el hecho
El bebé de tres meses murió este lunes en el Hospital de Niños de la Capital provincial, luego de ser diagnosticado con derrame cerebral y de que se tomara la decisión médica de desconectarlo de la asistencia vital que sostenía su respiración, circulación y alimentación.
Todo comenzó el domingo en Camilo Aldao, localidad ubicada en el sureste de Córdoba, a unos 320 kilómetros de la Capital. Allí, el niño ingresó al centro de salud local con lesiones de extrema gravedad y fue derivado de urgencia al Hospital de Marcos Juárez.
En ese nosocomio, los profesionales confirmaron la lesión severa y dispusieron su traslado inmediato a Córdoba, donde permaneció internado en estado crítico. Según fuentes oficiales, el bebé fue diagnosticado con muerte cerebral y, ante la ausencia de posibilidades de recuperación neurológica, el lunes se resolvió interrumpir el soporte vital.
El cuerpo del menor fue sometido a autopsia, y se aguardan los resultados para determinar cómo se produjeron las lesiones que derivaron en su muerte. De acuerdo con medios locales de Marcos Juárez, el expediente judicial cuenta con una importante cantidad de estudios médicos, que serán determinantes para establecer responsabilidades penales en este trágico hecho.