El encuentro marcará el regreso del equipo al máximo torneo de clubes de América, luego de la final perdida en 2023 ante Fluminense, y reaviva la ilusión de volver a competir por el título.
En la previa, aparece un antecedente que genera expectativa: en el año 2000, cuando comenzó una de las etapas más exitosas del club, Boca enfrentó a Universidad Católica en la fase inicial y luego terminó consagrándose campeón.
En aquel partido disputado en Chile, el equipo dirigido por Carlos Bianchi se impuso tras revertir el marcador y ese triunfo fue el inicio de una campaña que culminó con la obtención de la Copa Libertadores.
El escenario actual también presenta cambios, ya que el estadio fue recientemente remodelado y es uno de los recintos modernos del fútbol chileno.
Con este contexto, el conjunto xeneize buscará comenzar con un resultado positivo en su regreso al certamen y dar el primer paso en un nuevo intento por alcanzar la gloria continental.